20.

Se dice que en toda buena familia existe una oveja negra y en el caso de la familia Miller curiosamente esa persona era Jang. Hija de una madre soltera inmigrante tuvo que abrirse paso en su juventud con uñas y dientes para sobrevivir siendo la mayor de tres hermanos. Lamentablemente el menor de ellos perdió la batalla contra la neumonía y desde entonces, Jang se prometió sacar adelante a su familia.

En un principio, se unió a su madre para hacer trabajos domésticos pero los malos tratos y los descuentos injustificados de los patrones no iban acorde a su plan. Antes de cumplir la mayoría de edad aprendió a usar maquillaje y vestidos extravagantes para adentrarse en el estrafalario mundo del entretenimiento.

Por supuesto que nunca aspiró a transitar el calvario que la llevaría a la fama, ella prefirió tomar el camino que le daría dinero rápido. Fue así como terminó trabajando en un cabaret como cigarrera dado que no sabía bailar ni cantar dignamente. Su hambre y su desesperación fueron más grandes que su decoro y acabó haciendo tratos para entretener a los caballeros después de las funciones.

Vivió un mundo de experiencias en ese lugar, pero después de haberle dado a su madre una casa bonita y a su hermano una buena educación, estar ahí comenzó a perder sentido, justo en el momento en que su alma se marchitaba, apareció un hombre galante, diferente a todos los demás ante sus ojos. Él comenzó a cortejarla cuando aún era un pobre chico que se ganaba la vida con propinas en el viejo autocine.

Jang se enamoró perdidamente de alguien que tenía que ahorrar semanas enteras para tener un vistazo de ella unas cuantas horas. Aún así, sus pocos encuentros habían sido tan inolvidables y apasionados que cuando él le propuso vivir juntos, ella aceptó sin dudar. Después de eso todo en sus vidas fue cuesta arriba. Su difunto esposo nunca le reclamó su pasado, le dio todo el amor y el respeto que todos merecen.

Pero el dinero que no se sufre, corrompe, su hijo David era prueba fehaciente de ello. Era cierto que había hecho crecer muchísimo la herencia de los Miller, pero lo hizo a cuestas de su propia felicidad y la de los suyos. Jang hizo su mejor esfuerzo para enmendar los errores que cometió con la crianza de su hijo, sin embargo nada fue suficiente.

Gracias a ello, James había crecido con demasiadas carencias afectivas y aún así, logró convertirse en un hombre capaz y de buenos sentimientos. Jang tenía la teoría de que no era amor lo que llegó a unirlo tanto a April, sino el miedo a la soledad. Y por ese motivo había cometido muchas estupideces, hasta que apareció esa extraña chiquilla a ponerle freno y a devolverle su sonrisa.

—Entonces, ¿vas a decirme dónde conociste a mi nieto? —interrogó Jang.

Destiny dejó de remover su café, intentando ocultar su decepción. Era la primera vez que se sentaba en ese gran comedor y solo le habían servido un plato de avena y café. Frunció la nariz esbozando una pequeña sonrisa y miró a Jang.

—En la agencia de citas donde trabajo, él es uno de nuestros clientes más exclusivos —explicó.

—Ya veo, ¿y cuáles son tus motivos para hacer lo que haces?

—¿Hacer lo que hago? —repitió Destiny. La comprensión vino a ella como un relámpago en la noche, claro, Jang seguía pensando que Destiny era una prostituta—. ¿Qué diferencia hará mi respuesta? De todos modos va a juzgarme.

Le pareció divertido jugar un poco con la situación, ¿sería ese el momento en el que Jang le ofrecería dinero para que abandonase a James?

—Respeto si quieres guardar el secreto solo para ti, pero exijo saber qué piensas de mi nieto, ¿él es solo un cliente más?

—Si la respuesta fuese no, ¿usted lo permitiría? —De pronto el ánimo de Destiny regresó, ¡qué conversación tan interesante!

—Eso depende, si tu interés por James es auténtico, tendrás que demostrarlo y una vez me hayas convencido, apoyaré su relación sin juzgarte. Pero si por el contrario, lo único que buscas es dinero y posición, te destruiré así sea lo último que haga.

Destiny se atragantó con su avena, algo le decía que Jang estaba hablando muy en serio. Su idea no había resultado según lo planeado, una vez puesto el dinero sobre la mesa, ella confesaría que su asunto con James era meramente comercial pero había algo que esa conversación le incitó a averiguar.

—¿Por qué cree que pueda existir algo más que un negocio entre James y yo?

Jang sonrió, tomándose el tiempo de deleitar su última cucharada de avena.

—Porque tú le agradas —simplificó.

Destiny resopló, esa respuesta no era suficiente. A James le agradaban muchas mujeres, solo había que verlo cuál conquistador los miércoles por la noche en el club.

—Despreocúpese, no soy una prostituta, James y yo no nos interesamos en la manera que usted cree.

—¿Cómo dices? ¿Entonces por qué están durmiendo juntos?

—¡No dormimos juntos! —gritó golpeando la mesa con sus manos—. Yo estoy comprometida y voy a casarme, James pagará los gastos de mi boda a cambio de que yo lo mantenga alejado de sus líos de faldas.

Jang abrió su abanico para reanimarse con la brisa mientras se recostaba en el respaldo de su silla. Esos dos iban a tener serios problemas en el futuro. Para terminar de agravar la situación, James apareció en la habitación vistiendo un traje claro y unos lentes de sol, era tan malditamente guapo que a Destiny se le cortó la respiración.

—Luces hambrienta, Chispita —se burló James, observando el pequeño y vacío plato de avena sobre la mesa—. Te dejé un obsequio en tu habitación para que no me extrañes demasiado.

Destiny gruñó.

—Vámonos antes de que acaben con mi paciencia —resopló Jang, sondeando por última vez a Destiny.

Sabía que mentía. Esos dos se atraían tanto como las abejas al polen.

Destiny era una mujer pequeña y común, lo único que resaltaba en ella eran sus ojos verdes, grandes y brillantes, su cadera llena y un bonito trasero. Entonces debía haber algo más significativo en esa chica para cambiar tanto el humor de James. Pero siendo ella una mujer comprometida que se largaría dejándole otro vacío a su nieto, no deseaba quedarse a averiguarlo.

—Pórtate bien en mi ausencia —indicó James, dándole a Destiny una sonrisa socarrona—. Ya habrá tiempo de portarnos mal cuando yo regrese.

—¡Espera! —Destiny se apresuró a seguirlos—. ¿Puedo salir un rato? No tiene demasiado sentido que yo permanezca aquí si tú no estás.

James lo meditó un rato.

—De acuerdo, te dejaré a uno de los choferes a tu disposición, solo procura regresar para la hora de la cena.

Destiny lo miró como si él fuese un regalo debajo del árbol de navidad. Le dio una sonrisa de agradecimiento y se marchó después de darle un respetuoso saludo marcial. Jang observó en silencio cómo las comisuras de los labios de James se curvaron ligeramente.

—¿Estás seguro de querer pagar su boda con otro hombre? —preguntó, tomando del brazo a su nieto. James supo entonces que Chispita se había sincerado con ella, antes de abrir la boca para responder Jang le calló dándole golpecitos en el pecho—. Respóndeme cuando tu contrato con ella haya terminado.

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Comments

Doglis Seijas

Doglis Seijas

creo que Ian, tiene su amor verdadero oculto, y no se ha dado cuenta q no ama a chispita q es amor fraternal...

2024-03-14

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