Ya había comprado todo lo necesario.
Salió del centro comercial y tomo un taxi que lo llevo hasta su casa, la verdad llego muy rápido, pero en el camino no iba dejando de pensar ni un solo segundo en su abuela.
"Quisiera estar en el hospital acompañándote, pero antes debo encargarme de esto"
Elizabeth le hacía mucha falta jamás había estado sin ella.
Luego de un corto camino al fin llego a la puerta de su casa.
Al estar allí saco las llaves de su bolsillo e introdujo las llaves en la cerradura girándolas para abrir la puerta, una vez que estuvo abierta, la empujo para abrirla por completo y poder pasar, tranco la puerta, antes de subir a su habitación coloco las bolsas de las compras en el sofá de la sala pues quería pasar antes por la cocina a beber un poco de limonada pues afuera estaba habiendo mucho calor y estaba totalmente agotado no quería deshidratarse, ahora era cuando mejor debía estar.
Fue hasta la cocina, tomo un vaso de una de las repisas de allí, abrió la nevera y saco la jarra que contenía la limonada, coloco un poco en su vaso y nuevamente metió la jarra a la nevera, bebió toda su limonada estaba sumamente refrescante coloco el vaso en el mismo lugar del que lo había tomado.
Mientras iba de camino a la sala iba viendo las paredes de su casa que tenía cientos y cientos de cuadros de su familia, de momentos felices viajes a la playa, salida al parque, habían fotos de cuando él estaba muy pequeño, de la primera vez que fue al colegio su abuela se encargaban de fotografía todos aquellos momento importantes en la vida de Maikol, mientras seguía caminando observando cada cuadro que había a su paso.
"Cuántos recuerdos, no pueda creer que deba abandonar este lugar tan cálido para mí, que construyó mi abuelo con tanto esfuerzo.
Subió a la habitación y tomo un bolso comenzó a guardar toda sus cosas y la de su abuela.
"Se que en esa mansión tendrá muchas más comodidades para su pronta recuperación pero también se que esas personas nos querrán hacer la vida imposible a cómo de lugar y eso podría afectarle pero no me dejaré vencer. Han Sido ellos quienes iniciaron con todo esto"
En el bolso guardo también algunas fotografías que quería llevarse con el eran muy importantes, fotos de su madre y momentos felices de su vida.
-¡Te extraño tanto mamita!-
Dijo a una fotografía de su madre.
Luego mientras seguía guardando las fotos miro una de su novia.
-Lucia, no puede ser en medio de todo esto he olvidado comunicarme con ella, ha de estar molesta no he recibido ni una sola llamada de su parte-
Dijo él desesperado mientras buscaba su celular para llamarla. Marco su número, pero lla desviaba la llamada.
-No puede ser, lo sabía. De seguro no querrá hablar conmigo en cuanto salga de la mansión iré por ella para contarle todo lo que ha pasado y el porque no la había buscado solo espero que me entienda-
Dijo él resignado a que ella ya no contestaría a su llamada habían sido dos días en los que él no se había comunicado con ella.
Termino de empacar todo bajo de la habitación, miraba su casa con mucha nostalgia. Abrió la puerta hecho una última mirada y con sus ojos cristalizados salió de allí.
"Hubiera querido que las cosas no sucederían de esta manera"
Pensaba mientras iba caminando hacia la línea de taxis, todos los vecinos los veían y él escuchaba como murmuraba unos con otros al mirar que él se estaba yendo de ahí con un bolso.
Subió a un taxi que lo llevará a la mansión. al estar afuera bajo del auto y se detuvo frente a la puerta.
-¡Aquí estoy! Se que al pisar esa casa todo será una completa locura querrán atacarme pero me defenderé -
Tocó el timbre, y fue una empleada de servicio quien le abrió la puerta. Sin siquiera dejarla hablar entro hasta la sala donde estaban todos y dejo caer el bolso en el suelo parándose frente a todos ellos.
Christell estaba sentada en el sofá.
-¿TU AQUI OTRA VEZ? NO TE HA QUEDADO CARO QUE NO TIENES LUGAR EN ESTA CASA, NO ERES BIENVENIDO ¡VETE AHORA MISMO ANTES DE QUE LLAME A SEGURIDAD -
Dijo ella bastante alterada sus hijos la tomaron de los brazos halandola hacia atrás a diferencia de ella, ellos si habían entendido que ya no había nada que pudieran hacer él era el heredero de la mitad de la mansión.
-Se equivoca señora, tengo todo el derecho de estar aquí. Y llame a quien quiera para ver quién se atreve a sacarme-
Dijo Maikol con una gran sonrisa en su rostro mientras tomaba asiento en el sofá y cruzaba sus piernas.
***¡Descarga NovelToon para disfrutar de una mejor experiencia de lectura!***
Updated 25 Episodes
Comments