ACTUALIDAD.

Hannat volvió a casa destrozada, le dolió en el corazón que el no la creyera, era muy cruel, un completo extraño incomprensivo, todos sus sueños y fantasias se habian esfumado en un abrir y cerrar de ojos, el añorado amor con el que había estado soñando por mucho tiempo, se acabó ni bien comenzó, era una terrible pesadilla de la que quería despertar con desesperación, pronto entró a su habitación y se encerró.

Después de una semana de eterna depresión, estaba renovada, gracias al apoyo de su madre, Abi y el incondicional Jeicob, sus viejas heridas aún la lastimaban mucho, pero tenía que seguir adelante por ella y su familia......., ella ya había aceptado el empleo de asistente que le ofreció Jeicob, su situación económica estaba mejorando. Cuando el se enteró de lo que hizo Emil estaba furioso, quería deshacer la alianza con su compañia, pero Hannat se lo impidió, no podía darse el lujo de arruinar un negocio tan importante por asuntos personales, pues MedTronic era una de las compañías mas grandes en todo el mundo, encargados de crear dispositivos médicos de ultima generación,  nunca antes probada en ningún hospital y FERRER CLINIC sería el privilegiado en adquirirlos, Hannat era muy consiente de que lo vería casi todos los días, por lo que empuñó sus puños con mucha fuerza......, escondió sus sentimientos en lo profundo de su corazón, se miró al espejo y forzó una gran sonrisa, no le quedó mas que aceptar su frío y cruel destino, pronto tomó sus mejores vestidos, se pintó los labios de un tono rojo intenso y salío muy a prisa.

Pronto llegaron a FERRER CLINIC, esta ves Hannat era otra persona, sus ojos eran dos espadas afiladas, dispuestas a matar a cualquiera que la intentara lastimar, muy a prisa entraron a la junta, ahí estaban esos dos escorpiones, supuestamente derrochando amor.

Cuando la vieron entrar se quedaron estupefactos, no imaginaban verla en la reunión y menos con Jeicob, ella lucía mas hermosa y elegante, era una persona diferente, Emil se quedó embrujado, todo el tiempo no dejó de mirarla. Pronto Jeicob la presentó y todos quedaron encantados con su belleza y elegancia, con la manera en la que ella se dirijía a ellos, Emil era un volcan a punto de erocionar, no soportaba verlo junto a Jeicob. Durante toda la reunión Hannat mantuvo la cordura, no se dejó intimidar por Jadai, quien en todo momento buscaba avergonzarla, pronto estaba a punto de terminar la reunión, cuando Hannat sintió la necesidad de ir al baño, pidió permiso de urgencia y salió.

Cuando estuvo en el baño la innombrable apareció, decidida a hacerle la vida imposible...

-Queridita, tu si que no pierdes el tiempo, ahora engatusaste a Jeicob, eres una facilona, bueno bueno, estoy de buenas y no me importa que contamines el ambiente con tu asquerosa presencia, ¿sabes por que?, pues me comprometí con Emil, -dijo ella mostrando su anillo cotoso, con mucha arrogancia-.

Hannat se quedó perpleja al oír eso, su cuerpo empezó a temblar, estaba por caerse pero se aferró con fuerza a la a la pequeña mesa de mármol del baño,.

-¿Que?, ¿no vas a felicitarme? , jajaja, eso no es todo ya estoy viviendo con él, -dijo ella con una gran sonrisa de victoria.-

Hannat se quedó en shock al oir esta ultima frase, los aires de de valor con la que se había levantado por la mañana se habían esfumado en ese instante, no tenía fuerzas para pelear, así que salió corriendo, ni bien entró se desplomó en el piso, su débil cuerpo no resistió esa noticia tan impactante, sin mencionar que durante esos días no estaba comiendo, Emil al verla saltó aun mas ágil que Jeicob, mientras que la junta era un gran alboroto, Emil la cargó entre sus brazos, estaba punto de irse cuando el lo detuvo con brusquedad.

-¡Que haces!, ¡dámela!.,-dijo él muy serio-.

-¡No te metas!, ¡a caso eres medico?, -dijo el con una sonrisa sarcástica lleno de odio-.

Sin dar mas explicaciones se fue, Jeicob dio un puñete a la pared de impotencia, pronto corrió a darle el alcance, Emil la llevó a una habitación VIP y empezó a revisarla, al percatarse de la presencia de Jeicob lo mandó a fuera a esperar, el muy furioso no tuvo mas remedio que salir. Pronto el le canalizó un suero, con vitaminas y sales pues estaba débil y deshidratada, ni bien terminó Jeicob entró desesperado.

-¿Como está ella?.

-Está estable, pero no tiene caso que sigas acá le di un sedante para que descanse, vuelve mañana con ropa limpia para ella, -dijo el sin emoción alguna-.

El muy descontento se marchó.

Mientras que él se quedó observándola en silencio, quería tocarla pero se detuvo, aún le dolía su engaño, salió muy a prisa y se encerró en su consultorio muy agobiado, cuando de pronto Jadai entró.

-Querido ya me entere, ¿por que tuviste que cargarla?, ella tiene a Jeicob, -dijo  muy indignada-.

-No estoy de humor para tus celos enfermizos, -contestó el muy furioso-, si no tienes nada que hacer retírate.

Ella salió muy enojada, esa acción hacia que su odio por Hannat aumentara aun mas, pronto se dirigió a su consultorio, cargó morfina en alta concentración en una enorme jeringa de 20ml, su odio lo cegó estaba dispuesta a acabar con ella, con mucha precaución entro a su habitación y la encontró dormida..

-¡Maltita zorra!, te odio, odio que Emil te ame, odio todo de ti, ahora si vas a morir.

Estaba a punto de inyectarla, cuando de pronto escuchó pasos aproximarse, pronto abrió la puerta y entró, Jadai muy ágil escondió la jeringa debajo de su pecho para no ser atrapada.

-¿Que haces aquí?, -preguntó el muy sorprendido-.

-Em querido vine  visitarla, mira justo su suero está terminando, quería retirarle el catéter, -respondió ella muy nerviosa-.

-No es necesario, lo haré yo, retírate.

Jadai sin decir mas salió a prisa , temblando se fue a casa, porque si la descubría la mataba.

Emil retiró la vía con delicadeza, la arropó y salió, nuevamente se encerró en su habitación muy pensativo, las horas transcurrieron muy rápido, ya eran las 12 de la noche, y el aún no se había ido..........

De pronto ella despertó, abrió los ojos lentamente, se asombró mucho al ver que estaba hospitalizada, pronto sintió que alguien la observada, volteó a ver hacia el otro extremo, cuando lo miró se quedó perpleja, él estaba parado en completo silencio, la luz de la ventana dejaban ver su trabajada figura, estaba como siempre muy atractivo, aún llevaba puesto su bata blanca, que lo hacía parecer un ángel muy sexy.  Hannat pensó que era un sueño,  nunca imaginó que aquel frío tipo, sin emoción alguna vendría a verla a altas horas la noche,  ligeramente se sobó los ojos, pensando que era un sueño, pero todo era muy real.

Muy asustada encendió la luz, al verlo en todo su esplendor su corazón empezó a latir aun mas rápido, él de pronto cerró la puerta con seguro y lentamente  se aproximó hasta su cama, una ves ahí él la besó apasionadamente como un completo loco, a él no le importó que ella estuviera postrada en la cama del hospital, aún muy débil.

Ella estaba anonadada, es acción de aquél hombre sin sentimientos la dejaron helada, pero pronto reaccionó y se resistió con todas sus fuerzas, intentando alejarlo de su encima.

Pero fue en vano, aunque su cerebro luchaba inagotablemente por resistirse, su corazón solo se dejó envolver en los lazos de la pasión, pues a pesar de su crueldad ella aún lo seguía amando, bastó solo unos pocos besos para sumergirla en el placer que provocaban sus cálidos y carnosos labios, su mente estaba en blanco que había olvidado hasta su nombre.

Ya era demasiado tarde, el deseo desbordante se apoderó de ella, su piel, su caricias y sus besos, hacían vibrar cada fibra de su piel, él no paraba de besarla recorriendo su delicado  cuello con sus besos calurosos, haciéndola gemir de placer, ambos estaban muy excitados, consumidos por el deseo, él sin dejar de besarla, le quitó la ropa de hospital con mucha delicadeza y así recorrió cada centímetro de su atractivo cuerpo, consumido por la pasión excitante que quemaba su interior,  así pronto él la hizo suya....

Después de esos intensos minutos de placer, ella se encontraba envuelta entre las sábanas, había recuperado la cordura, y estaba en shock, no podía creer que su primera ves fuera de esa manera y menos con un Hombre comprometido, estaba muy afligida, se culpaba por ser débil, los remordimientos la estaban matando lentamente, si que estaba atormentada, no se atrevía a decir ni una palabra, sólo cerró los ojos con mucha fuerza y e mordió los labios,  no tenía el valor de enfrentarlo.

Mientras que él estaba aún lado de la cama vistiéndose, tenía el muy rostro serio, como si nada hubiese pasado.

Pronto el dijo...

-Vístete, mientras  voy  por unas sábanas limpias. -sin expresión alguna.-

Ella sólo asintió con la cabeza, muy tímida.

Pronto el salió a prisa. Minutos después estaba de vuelta con  sábanas limpias.

Ella ya se había vestido, estaba a punto de recoger la sábana, cuándo el se aproximó a ella.

Miró las sábanas manchadas de sangre y enfureció. Muy dentro de si deseaba haber sido el primero en hacerla mujer tras su noche de bodas, pero para el, ella ya estaba sucia, de solo recordar esa noche donde la encontró revolcándose con otro hombre lo volvió loco.

Pronto el soltó una risa irónica.

-Ja ja ja, si que eres una joyita, ¿A caso intentas sorprenderme con sangre falsa?, si que eres de lo peor, fingiendo ser virgen, me das asco.

-¿Que?, sabes que eres el primero, ¿por que no me crees?, -dijo ella entre lágrimas-, esas palabras la hirieron demasiado.

-¡Silencio!, no quiero escuchar tus excusas, se muy bien de que pie cojeas,-gritó enojado, entre dientes-.

Pronto el le alcanzó las sábanas con indiferencia, y le dijo.

-Esto fue un error, muy pronto seré un hombre casado, no es correcto esto, me dejé llevar....

Me disculpo contigo te compensaré por esto.

Se aproximó a sacar un cheque y escribió una suma millonaria y le dió, ella al ver eso puso los ojos como platos, y pronto estalló en ira.

-¿Crees que soy una prostituta?, -exclamó ella llena de indignación-.

Tomó el cheque y lo rompió en mil pedazos, arrojándolos en su cara...

-El dinero no lo es todo, ¡Lárgate!, ¡No te quiero ver!, ¡Te odio Emil Ferrer! -Gritó muy fuerte, con lágrimas en los ojos-.

El no tenía cara para decir o reclamar algo, tomó las sábanas sucias y salió, el corazón le dolía demasiado, apretó las sábanas con mucha fuerza y susurró, "Hannat mi vida, perdóname", pero no puedo olvidar.

Hannat se quedó llorando amargamente, toda la noche, estaba molesta con ella misma, era una completa idiota por dejarse seducir, seguía siendo la misma niña ingenua.....

El amor te hace débil.

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Comments

Noris Castañeda

Noris Castañeda

pero como el dice que que no era señorita y más que el es doctor osea todo hombre sabe cuando una mujer es virgen 🤔

2025-03-01

0

LUZ AMPARO SALINAS ANGULO

LUZ AMPARO SALINAS ANGULO

mínimo quedó hembarazada /Sob//Sob//Sob//Sob//Sob//Sob//Sob//Sob//Sob//Sob//Sob//Sob//Sob//Sob//Sob//Sob//Sob//Sob//Sob//Sob//Sob//Sob/

2024-12-14

0

Rosa Pandui

Rosa Pandui

Cómo es posible que siendo médico ,,no se halla dado cuenta que era virgen

2025-02-11

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