"Entonces... Crees que ella tenga algo que ver?"
"No lo sé en realidad, si no fuera por la policía la hubiera alcanzado, no comenta nada al respecto, de seguro cree que no me doy cuenta"
Hablaban Harry y Paola sentados en una banca junto a la cancha de baloncesto, viendo a los demás tratar de encestar el balón que fallaban a cada rato, en sus manos una botella de gaseosa y un pan de maíz.
"O talvez si lo sabe, solo que disimula no hacerlo"
"Tu crees?"
"Pregúntale a papá, es experto en fingir que no pasa nada cuando yo se lo que hace"
"Es vividor?"
"No tonto, hace apuestas y a veces pierde mucho dinero, una de estas uso el dinero de mi pasaje y eso me desagradó, al fin... Nadie es perfecto en esta vida no?"
"Así es"
El receso termino, volvieron al aula a continuar con las clases convencionales de siempre, Harry ya con sueño a punto de dormirse a solo 20 minutos de que concluya la clase de Historia Universal, el reloj apunta las 5:30 de la tarde y el timbre avisa algo tarde de que todo concluyó.
Iban todos presurosos hacia la salida de la escuela, exepto Harry que iba bostezando a medio pasillo mientras Paola le tendia la mano a su hombro, Margaret los esperaba apoyada contra la puerta del piloto del sedan, con la vista perdida en lo alto de las lomas donde se ocultaba el sol.
"Que bello paisaje"
"Margaret!"
Ella volvió la vista hacia los portones dónde estaba Paola alzando la mano junto a Harry que se veía muy débil, Margaret abrió la puerta y se montó al auto, Harry llegó a bostezar mientras abría la puerta y Paola se reía por ello.
"Andas con sueño"
"Creo que no ha dormido bien en estos días"
"Paola!"
"Que, muchos lo hacen... No me digas que tú no"
"No estoy en contra de eso, es joven, puede explorar si lo desea solo que sea precavido y no afecte a terceros, verdad Harry?"
"NO HAGO ESAS COSAS!"
El auto siguió su camino, llegaron a casa de Paola donde ella se quedaría no sin antes despedirse de ambos con el agitar de su mano derecha, continuo la marcha a buscar la avenida central para luego salir de la ciudad en dirección a casa.
"Está fea la situación ahora"
"De que hablas"
"Hace unos días un policía llegó a la escuela a decirnos que evitamos salir a las calles a altas horas de la noche"
"Y eso porque?"
"Parece que hay un poco en las calles que anda haciendo chanchadales a lo descocido, ya tiene tres víctimas al parecer"
"Al menos tienen pistas?"
"No, incluso dudan que lo haya hecho una persona, ví una foto en el periódico y es horrible lo sabías"
"No me lo imagino, pero es bueno que tenemos lo necesario en casa verdad?"
"Así es... Supongo"
Paso varias horas hasta que el reloj anunciaba las 12:15 de la mañana, Harry estaba despierto y con ropa diara puesta, cubierta por la sabana que tenía encima, cuando escucho unos pasos andar en el pasillo, se acomodo y fingió estar dormido hasta escuchar muy débil sus pasos.
En eso escucha el golpe de la puerta con el marco, se quitó la sabana y se lanzó al piso a caer sobre sus pies, se puso unas sandalias y fue lo más silencioso que pudiera hacia la puerta de salida, se fijó en la ventana de al lado y vio que iba a unos 200 en dirección a la ciudad.
"Llegó el día... O más bien la noche?"
Dijo Harry mientras trataba de abrir la puerta pero no podía quitarle el seguro aun cuando estaba de solo tirar una palanca, subió a la segunda planta y salió por la ventana de su habitación, camino por el techo hasta llegar a una esquina donde se tiró a caer sobre unos sacos de basura.
"Nadie me vio?"
Fue a paso ligero detrás de Margaret, la nula presencia de árboles no era buen aliado del modo sigiloso de Harry quien iba a unos 500 metros de Margaret y acercándose, cuando llegaban al delta en la entrada de Santo Domingo, Harry vio una patrulla estacionada por la gasolinera.
"Oh demonios!"
En eso que volvió a ver hacia el otro lado, Margaret ya estaba fuera de la vista, dejando a Harry sorprendido ya que estaba en un punto de vista ampliada, en eso pudo ver su silueta por el puente que va a la barrera municipal, Harry continuo hacia esa dirección con total cuidado.
Veía que Margaret iba muy tranquila por las calles casi iluminadas por bombillos fluorescentes de algunas casas, así apenas podía distinguir a Margaret a la distancia, estaba a unos 200 metros de ella y se acercaban a la pista Santo Domingo-El Ayote.
Llegaron a una curva donde se hallan varios camiones mineros parqueados a la orilla de la pista marginal dónde Harry pierde de vista a Margaret, apresura más el paso hasta llegar a la sombra de los viejos vehículos, ningún rastro de Margaret en el lugar.
"Que se habría hecho?"
"Estoy aquí!"
"HUEPUTA!!!"
Del susto brinco a caer unos pasos a caer sentado sobre un neumático de camión minero, gritando del susto y con su pulso agitado hasta ver qué Margaret estaba escondida entre la cabina y el vagón del camión, el punto ventajoso de su vestimenta.
"Oye, ese lenguaje es demasiado"
"Lo siento, es que me asustó, por poco y chorreo los pantalones"
"Seguro que ya no está... Chorreado?"
"Dejemos eso para después... Margaret, quise hacerle está pregunta pero..."
"Quieres saber porque salgo por las madrugadas?"
"Si!"
"Tomo cerveza"
Esa respuesta no la esperaba, sonaba muy tonto y más por la seriedad con la que lo decía Margaret, Harry se sentía un tonto en ese momento, volvió en si, respiro profundo y volvió la vista hacia Margaret quien esperaba una respuesta de Harry.
"Cerveza?"
"Así es, no me gusta consumir bebidas alcohólicas en lugar de habitación, y menos ante un menos"
"Hablas de mi?... Digo, es muy tarde, quien tendría abierto un negocio con tanto loco fuera?"
"Aquella a unos metros de aquí?"
Dijo al señalar un bar que estaba al terminar la fila de camiones de la curva, Harry no sabía que decir o que hacer más que solo guiar su mano al reverso del cuello y rascarse del nerviosismo, Margaret se acercó a él y tocó su hombro, continuo su camino hacia aquel bar.
"No me seguirás?"
"No bebo alcohol"
"Lo sé, te invito a una gaseosa"
"Vaya... Creí que me regañarias o algo así"
"Digamos que estamos a mano"
Mientras Margaret seguía a paso lento Harry se sentía aliviado porque al menos no tenía nada que ver con las muertes que pasan a medianoche, pero el misterio seguía en las calles, quien o que provocaba esas muertes?, Habrá acabado?, Cuando ocurrirá otra vez?.
Respuesta, esa misma noche pero en el parque de la ciudad.
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