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La Luna Rechazada Del Emperador Alfa.

La Luna Rechazada Del Emperador Alfa.

Status: Terminada
Genre:Hombre lobo / Completas
Popularitas:61.7k
Nilai: 5
nombre de autor: Dalia Hache

Ella fue rechazada por su Alfa el día de su propia boda, desechada y reemplazada por su hermana, no le quedó más remedio que aceptar su destino, aceptar el rechazo y huir.

El destino la llevará ante los palacios reales, del verdadero mandatario de las tierras. En donde deberá cuidar al pequeño príncipe, hijo del emperador.

NovelToon tiene autorización de Dalia Hache para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 6

Cuando la respiración de Lucas se volvió profunda y pausada, Elizabeth se aseguró de acomodar bien las mantas antes de retirarse con suma cautela. Dejó la puerta de la alcoba entreabierta para poder escuchar cualquier llamado y salió al pasillo, donde una de las asistentes de las nodrizas la esperaba con los brazos cruzados y una tablilla de anotaciones en la mano.

—Ya era hora de que salieras —le recriminó la asistente con voz seca, sin asomo de amabilidad—. Sígueme. Las cocinas y la intendencia tienen directrices estrictas para ti, y no hay tiempo que perder.

Elizabeth mantuvo la mirada baja, adoptando de nuevo su postura sumisa, y siguió a la mujer a través de los laberínticos pasillos de servicio que descendían hacia las entrañas del palacio. El ambiente cambió drásticamente; el mármol pulido dio paso a paredes de piedra más toscas, y el aire comenzó a impregnarse con el aroma a leña, especias y pan recién horneado de las grandes cocinas imperiales.

Una vez allí, la encargada de la proveeduría la arrinconó en una mesa de roble y le soltó sin rodeos las responsabilidades que regirían su día a día:

—El príncipe Lucas tiene un régimen muy estricto. Su desayuno se sirve a las siete en punto, el almuerzo al mediodía y la cena al caer el sol —le indicó la mujer con severidad, apuntando con el dedo en un pergamino—. Pero escucha bien lo primero y más importante: por orden directa de la seguridad imperial, debido a los constantes peligros de conspiración, **tú estás obligada a probar cada plato y bebida antes de que el príncipe los consuma**. Si hay veneno o algo alterado, serás la primera en sufrirlo. No se admiten excepciones.

Elizabeth tragó saliva con discreción, sintiendo un leve escalofrío recorrer su columna, pero asintió sin dudar. En su nueva vida, el peligro de morir envenenada era solo un riesgo más que sumar a la lista.

—Además —continuó la jefa de cocina, entregándole un segundo pliego con itinerarios—, aunque el príncipe tiene sus tutores reales para las materias avanzadas de historia y estrategia, la corona exige que tú refuerces sus lecciones básicas por la tarde. Deberás repasar con él caligrafía, aritmética elemental y lectura comprensiva en su estudio privado. Y cuando terminen las lecciones, es tu obligación sacarlo a tomar aire fresco al jardín interior, pero ten en cuenta que ese paseo **debe realizarse bajo la estricta supervisión de un guardia real asignado**. No puedes apartarte de los senderos autorizados ni un solo instante.

—He comprendido todas las órdenes —respondió Elizabeth con voz firme y serena, memorizando cada una de las reglas marcadas.

La asistente la observó un momento con desdén, chasqueó la lengua y le entregó un cesto con provisiones para la merienda del niño.

—Más te vale cumplir al pie de la letra, muchacha. Un error con el heredero y no habrá rincón en el imperio donde puedas esconderte. Ahora, vuelve a las recámaras; su siesta está por terminar y no tolera esperas.

Con el cesto firmemente sujeto entre las manos y el peso de las nuevas responsabilidades sobre sus hombros, Elizabeth dio media vuelta y comenzó el ascenso de regreso al ala real, consciente de que cada regla impuesta era una cadena más en su nueva celda dorada, pero también el escudo perfecto tras el cual ocultaría su verdadera identidad.

Elizabeth regresó a los aposentos reales justo a tiempo. Al cruzar la puerta de la alcoba, encontró al pequeño Lucas frotándose los ojos con pereza, aferrado todavía a su soldadito de plomo mientras intentaba incorporarse en la cama.

—Despertaba de un sueño largo —murmuró el niño con voz ronca, mirándola con una mezcla de alivio y recelo, como si temiera que su presencia hubiera sido solo un espejismo.

—Ya estoy aquí, alteza —respondió Elizabeth con una sonrisa suave, acercándose para ayudarlo a ordenar las mantas y ajustar su casaca ligera—. ¿Descansó bien?

Lucas asintió despacio y le permitió que lo guiara fuera de la alcoba. Siguiendo las estrictas directrices que acababa de recibir en las cocinas, Elizabeth se dirigió primero a la pequeña mesa auxiliar donde ya se encontraba servida la merienda: un cuenco de fruta fresca y una infusión humeante.

Respirando hondo para calmar cualquier atisbo de duda, Elizabeth tomó la cuchara, probó una porción del alimento y bebió un pequeño sorbo de la infusión bajo la atenta y silenciosa mirada del niño. Era un recordatorio constante de la paranoia y los peligros letales que respiraban los muros del palacio imperial, pero cumplió el protocolo sin vacilar. Al comprobar que todo estaba en orden, le ofreció la bandeja a Lucas.

—Todo en orden, alteza. Puede comer tranquilo.

Tras la merienda, llegó el momento de cumplir con las obligaciones académicas. Elizabeth lo condujo al estudio privado, donde una pesada mesa de roble y varios libros de caligrafía y aritmética aguardaban. Aunque el príncipe ya recibía lecciones formales de tutores de la realeza, la exigencia de la corona era clara: ella debía repasar los fundamentos básicos y supervisar sus ejercicios diarios.

—Hoy practicaremos los trazos de los decretos del norte —indicó Elizabeth, sentándose a su lado y sosteniendo la pluma con elegancia para mostrarle cómo marcar la tinta sobre el pergamino.

Lucas, a pesar de su corta edad, mostró una aguda inteligencia, aunque su concentración solía fracturarse cuando el cansancio o la sombra de la soledad lo abrumaban. Sin embargo, con Elizabeth guiando su mano con paciencia y hablándole con una firmeza calmada, el niño completó las planas de caligrafía sin una sola queja.

Al finalizar las lecciones, cumpliendo rigurosamente con el itinerario establecido, Elizabeth lo preparó para salir a tomar aire fresco.

—Es hora del paseo por el jardín interior, alteza —anunció con suavidad.

Lucas bufó levemente, aunque no opuso resistencia, y juntos caminaron hacia los peristilos que conectaban con los patios cerrados del palacio. Al pisar los senderos de piedra flanqueados por rosales blancos y fuentes de mármol, un hombre corpulento con la armadura de plata y el emblema del lobo coronado los aguardaba firmemente plantado junto a un arco de piedra. Era el guardia real asignado para supervisar cada uno de sus movimientos.

El soldado los saludó con una inclinación de cabeza fría y distante, manteniendo una distancia prudente pero vigilante mientras el niño y su niñera comenzaban a dar el recorrido reglamentario.

Mientras respiraba el aire fresco del atardecer y observaba a Lucas correr tras unas mariposas cerca de la fuente, Elizabeth mantuvo la mirada alerta. Sabía que cada paso que daba dentro de ese jardín vigilado era una prueba constante de supervivencia. Lo que aún no sospechaba, mientras el sol comenzaba a teñir el cielo de tonos ámbar y violeta, es que en los balcones más altos del ala imperial, unos ojos de distinta tonalidad —un ojo ámbar y otro azul brumoso— ya habían comenzado a notar la presencia de la nueva niñera que se movía con tanta serenidad por los dominios del emperador.

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Blanca Montero Angulo
exactamente ella ignoraron. en realidad trataron de detener a ése loco desgraciado 😡😡😡😡😡😡😡😡.
Norym
excelente trabajo
Norym
novelon escritora, Muchas gracias 🫂
Blanca Montero Angulo
Más que merecido que lleven. a la señora klarissa de empleada de confianza 👌👌👌👌👌👌👌👌🤔🤔🤔🤔🤔🤔😘😘😘😘😘😘
Norym
mmmm yo no las soltaría a las mujeres , se nota que no están arrepentidas de nada
Norym
creía que a este personaje Eduard le habían cortado la cabeza junto con Omara por traicion🤔
Dorkis Huerta
Buenas noches, muy linda.
David Gonzalez Cruz
buena novela gracias por escribir así
Blanca Montero Angulo
En realidad los padres la querían dejar en paz. El desgraciado de Eduary omara si tienen que pagar y muyyyyy caro 😡😡😡😡😡😡😡😡😡😡😡😡
Blanca Montero Angulo
Espero no pase nada. mientras el emperador no está 🤔🤔🤔🤔🤔🤔🤔🤔🤔.
Blanca Montero Angulo
😡😡😡😡😡😡😡😡😡😡😡😡😡Maldito hijueputa bastardo
Blanca Montero Angulo
Como odio a ése bastardo de eduar😡😡😡😡😡😡😡😡😡😡😡.
Blanca Montero Angulo
Tienes el hocico llenó de razón 😡😡😡😡😡😡😡😡😡
Blanca Montero Angulo
Guao era él. al que curó. que bonito 👌👌👌👌👌💕💕💕💕💕💕
Blanca Montero Angulo
Ya salió el peine. son medio hermanas. y el bastardo del padre. ahora sí tiene hija. por conveniencia 🤔🤔🤔🤔🤔🤔😡😡😡😡😡😡😡.
Blanca Montero Angulo
Ahora sí los dos hombres de su vida. marcan territorio 👌👌👌👌👌💕💕💕💕💕💕💕me encanta. 😍😍😍😍😍😍😍
Blanca Montero Angulo
Ni una perra abandona a sus cachorros. 😡😡😡😡😡😡😡😡😡😡😡😡😡😡
Blanca Montero Angulo
Haaaaayyyyyy los agarro con las manos en la masa 🤔🤔🤔🤔🤔🤔🤔🤔
Blanca Montero Angulo
Y éste imbécil desgraciado tras de que debe cobra 😡😡😡😡😡😡😡😡😡😡😡😡😡😡.
Blanca Montero Angulo
Haaaaayyyyyy lo amooooooo, bebé precioso
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