Otávio Martini es un mafioso y un CEO cruel, frío y calculador. Está a punto de casarse, pero su prometida huye un día antes de la boda, sin importarle que su familia podría ser asesinada si Otávio no mostrara clemencia.
Para proteger a sus padres, Bianca, dulce y amable, quien perdió la vista en un accidente a los 15 años y ahora tiene 19, se convierte en la prometida sustituta de su hermana. Todo para evitar que sus padres caigan en manos de su verdugo.
¿Podrá surgir un amor verdadero en medio de todo esto?
Será un matrimonio lleno de desafíos y superación, la prueba de que incluso alguien supuestamente sin alma ni corazón puede llegar a demostrar sentimientos.
NovelToon tiene autorización de Paula menezes para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Capítulo 33
Bianca se sienta en su cama y ya no consigue contener sus lágrimas. Alice abraza a Bianca dándole cariño y atención, incluso sin entender bien lo que está sucediendo.
—Ay amiga, cómo me has hecho falta, han pasado tantas cosas que ni sé por dónde empezar.
—Empieza diciéndome cómo fue que te casaste con Otávio Martini, y cómo de la nada descubro que él también es un mafioso.
Entonces Bianca empieza a contar detalladamente todo lo que ha sucedido, Alice se queda espantada con todo lo que ha oído y más horrorizada con la actitud de Laura, pero no le impresiona, pues Alice nunca ha gustado de Laura ni ha confiado en ella, Alice está casi segura de que Bianca está ciega por culpa de Laura.
—Dios mío, Bianca, nunca podría imaginar, qué situación tan complicada.
—Más complicado aún fue que finalmente me permití dejarme llevar por mis sentimientos, ahí mi hermana vuelve, no es que no la ame, pero ahora todo cambia, Alice, yo estaba creando sentimientos por Otávio y él también por mí, ahora él estará obligado a casarse con ella y mi matrimonio será anulado y seré obligada a irme o seré muerta.
—Amiga, pase lo que pase, yo estoy aquí, si tú quieres nos podemos ir, yo traje pasaportes, era para el caso de que estuvieras en cautiverio y quisieras huir, pero si quieres nos podemos ir ahora mismo, vamos a aprovechar la confusión y huir.
—Gracias, mi amiga, tú siempre protectora, te agradezco mucho por eso, pero me quedaré para ver qué va a suceder.
—Te gusta él, ¿verdad?
—Al principio no, pero ahora sí, me está gustando, no hace mucho que nos conocemos, pero lo suficiente para crear sentimientos sinceros por él.
—Ustedes hacen una pareja muy bonita, espero que todo se resuelva y si tú estás feliz al lado de él, yo también estoy feliz.
—Alice, ¿qué locura te dio para andar armada?
Ellas se ríen y Alice cuenta entre risas a Bianca la cara que cada uno puso cuando ella sacó el arma y las dos se desternillan de risa.
—Amiga, donde yo estaba viviendo había un asesino en serie matando chicas, entonces entré en un curso de defensa personal y curso de tiro, el arma también la compré para caso de que necesitara defenderme, la traje hoy para acá porque, como expliqué, pensé que tú estabas corriendo riesgos.
Bianca pone un semblante triste y lágrimas caen en su rostro.
—¿Qué está pasando, Bianca?
—Mi hermana, tú tienes más cariño por mí que ella, ahora ella volvió pero sigue arrogante, creo que nunca tendré el cariño de ella.
Alice la abraza confortándola.
Ya en la sala, Otávio fue para el despacho con Jhon y los consejeros, Laura se quedó en la sala con su madre y Ellen, ella estaba intentando entrar en la mente de su madre, para que ella la ayude a quedarse en la casa y así conseguir sus objetivos.
—Ay, mamá, te he echado tanto de menos.
—Ni sé qué pensar, Laura, tú nos dejaste para morir.
Ellen que observaba todo reprendió a Laura.
—¿Tienes noción de la situación que has creado, jovencita? Por tus actitudes irresponsables, casi hay un baño de sangre.
—Yo fui obligada, Doña Ellen, el desgraciado que estaba conmigo me forzó a huir con él, mira para mí, mamá, mira mis marcas, mira cómo estoy delgada, yo sufrí mucho, fui agredida varias veces, él me humillaba, mamá, yo quería volver para casa, ni pude despedirme de papá, hasta me quedé con depresión por la muerte de él.
Laura llora cínicamente y Rosa, creyendo en su hija, la abraza con cariño confortándola.
—Vaya, mi hija, estoy viendo, realmente estás muy lastimada, yo pensé que tú huiste para no casarte con Otávio.
—No, mamá, claro que no, yo jamás haría eso, yo fui llevada a la fuerza, te echaba tanto de menos.
—Yo también, mi hija, qué añoranza.
Rosa, así como Bianca, tiene un corazón dulce y gentil, no ve maldades en las palabras de las personas, entonces ella acabó creyendo en el sufrimiento de Laura y estaba dispuesta a cuidar de ella a todo costo, ya Ellen no gustó de Laura y no creyó cien por ciento en todo lo que ella contó.
En el despacho, Otávio estaba furioso con toda esta situación, él no iba a permitir que pasaran por encima de él, decidiendo lo que él puede o no hacer.
—Cons. Messias- Es nítido que tú vienes perdiendo el control, Otávio, esa chica no te está haciendo bien, Laura con seguridad será una esposa más adecuada, tú no estás teniendo el control ni con una visita, permitiste a una simple chica entrar armada en la casa y apuntar un arma para nosotros, Bianca es una pésima influencia.
Al oír eso, Otávio suelta una sonrisa macabra como si fuera la muerte en las sombras al acecho para segar a alguien.
Con seguridad ya no era más el Otávio allí, y el consejero iba a descubrir eso rápidamente.
te recomendaría que revisaras la redacción para que sea más amena la lectura