Victor Maxwell….. como describir a un ser irritante que hizo mi vida irritante en cada oportunidad que tuvo , el chico guapo, el deportista estrella y quien se creía intocable Pero suena a cliché no? Pues no , no dire que me gusta desde niños o que es guapo lo odio como el le odia a mi Y jamás , jamás besaría a un descerebrado como el! ¿Nazarena cumplirá esa promesa
NovelToon tiene autorización de maleramram para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Resaca
Nunca volvería a beber.
Jamás.
Nunca.
Ni aunque me pagaran.
Abrí los ojos lentamente sintiendo que alguien había usado mi cabeza como balón de volley profesional durante toda la noche.
La luz entrando por la ventana era criminal.
Gemí enterrando la cara en la almohada.
Morir parecía opción razonable.
Mi habitación todavía seguía medio desordenada por culpa de Bianca y Ava. Ropa sobre la silla, maquillaje tirado y mis zapatos abandonados cerca de la puerta como evidencia del desastre humano que fui anoche.
Y entonces…
Los recuerdos empezaron a regresar.
La fiesta.
La música.
Bailar.
Victor riéndose de mí.
Abrí un ojo horrorizada.
Oh no.
OH NO.
Me incorporé demasiado rápido y el mundo giró violentamente.
Mala idea.
Caí otra vez sobre la cama agarrándome la cabeza.
—Nunca más… —murmuré al vacío.
Escuché golpes suaves en la puerta antes de que Liam entrara sosteniendo una taza.
Y sonriendo demasiado.
Eso nunca era bueno.
—Mamá dijo que probablemente estarías muerta.
Levanté apenas la cabeza.
—¿Por qué estás feliz?
—Porque esto es entretenidísimo.
Me dejó una taza de café en la mesa de noche mientras seguía observándome como documental animal.
—¿Qué pasó anoche?
—Nada.
Liam soltó una carcajada inmediata.
—Naza, llegaste abrazando a Bianca y diciendo que “las paredes respiraban”.
Cerré los ojos lentamente.
Perfecto.
Excelente.
Maravilloso.
—Quiero desaparecer.
—También dijiste que querías demandar una lámpara.
Lo señalé débilmente.
—No te burles de mi sufrimiento.
Liam seguía riéndose cuando salió de la habitación dejándome sola con mi dignidad destruida.
Tomé el café lentamente intentando recuperar algo de humanidad.
Mi celular vibró sobre la cama.
Bianca:
“BUENOS DÍAS BORRACHA”
Otra notificación.
Ava:
“Tengo videos comprometedores.”
Abrí mucho los ojos inmediatamente.
“BORRA TODO.”
Bianca respondió primero:
“NUNCA.”
Traidoras.
Me dejé caer hacia atrás otra vez cubriéndome la cara con una almohada.
Y entonces recordé algo peor.
Victor.
Victor había visto TODO.
El tropezón.
Las tonterías.
La conversación afuera.
Dios.
Quería lanzar mi cuerpo al océano.
Mi celular volvió a vibrar.
Número desconocido.
Fruncí el ceño confundida antes de abrir el mensaje.
“¿Sigues viva o finalmente te derrotó la lámpara?”
—Victor Maxwell
Me quedé congelada.
¿Cómo demonios tenía mi número?
Y segundo…
QUÉ VERGÜENZA.
Levanté la cabeza horrorizada mirando el teléfono como si me hubiera insultado personalmente.
Definitivamente lo había hecho.
Respondí inmediatamente:
“¿Quién te dio mi número, psicópata?”
La respuesta llegó rápido.
“Tu hermano. Fue demasiado fácil. No es un enojon como tu ”
Abrí mucho los ojos.
Traidor absoluto.
Escribí furiosa:
“Voy a asesinar a Liam.”
Victor:
“Haz fila. También quiero hacerlo.”
Odiaba que eso me hiciera reír apenas.
NO.
No era gracioso.
Nada de esto era gracioso.
Volví a escribir:
“Y deja de mencionar la lámpara.”
Victor:
“Entonces deja de perder peleas contra objetos inanimados.”
Idiota.
Sonó un trueno suave afuera mientras el cielo comenzaba a nublarse lentamente.
Perfecto clima para morir de resaca.
Me levanté finalmente caminando hasta la ventana con el café en mano.
La calle estaba tranquila.
Demasiado tranquila comparada con el caos de anoche.
Y entonces lo vi.
Victor.
Estaba afuera de su casa lavando su coche rojo como si fuera comercial de perfume caro.
Porque claramente el universo quería seguir arruinándome la dignidad.
Como si sintiera mi mirada, levantó la vista.
Nuestros ojos se encontraron desde las ventanas.
Y el maldito sonrió.
Después levantó una botella de agua dramáticamente señalándola.
Como burla.
Lo odiaba tanto.
Levanté el dedo medio cerrando la cortina inmediatamente.
Y desde afuera…
Escuché su risa.