Una escurridiza

Amón lobo de Romeo salió de la sala del trono, y aún lleno de sangre salió del palacio, y se fue con dirección al bosque, pues necesitaba correr y así sacar de alguna manera la ira que tiene en su interior, pues si no hace eso, pueda que los que habitan en el palacio, terminen sufriendo su ira, y eso no es bueno, pues ninguna de ellos le ha hecho nada.

Nadie en el palacio se interpuso en su camino, pues Amón, no es un lobo amigable y cuando está en su forma lobuna, es demasiado temerario y difícil de manejar, y nadie se puede meter en sus asuntos, o acaba siendo herido.

De parte de Amón.

Amón a una velocidad sobrehumana, se adentró al bosque y llegó hasta una laguna que había allí, y se dio un baño, pues la sangre de ese inútil de Pablo, lo tenía asqueado.

Cuándo terminó de limpiar la sangre de su pelaje blanco, continuó su andar, y llegó a los terrenos del duque Lombardi, padre de su amada.

Él no lo pensó dos veces, y se adentró al lugar, y en poco tiempo ya estaba frente a la mansión de su casi suegro. Aquel último al igual que su mujer estaba fuera de la mansión, pues tenía que hacer unos negocios importantes fuera de allí.

Amón no sintió el olor de su luna, pero él cree que ella se está escondiendo, porque sigue enojada con el tonto de Romeo.

Los guardias, al conocer al lobo de su emperador, no se interponen en su camino, no si desean vivir. Aquellos guardias le abrieron la puerta de la mansión, para que no tenga que esperar, o saltar.

Amón al ver eso continuó su andar, y sin dificultades algunas, ingresó a la mansión, en donde tomo por sorpresa a todos los empleados del lugar.

Todo el que le veía ahí dentro caía de rodillas y se apartaba de su camino, pues sabían que Amón solo esta en la mansión para buscar a su ama, la cual no está ahí desde hace unos días.

Nada más estar dentro de la mansión, Amón se dio cuenta de que los padres de Abigaíl no estaban en la casa, por lo que únicamente optó por seguir su camino.

Fue fácil para Amón encontrar la habitación de su amada. Él entró en ella, con la intención de encontrarle, pero al llegar a la habitación, el olor de su luna, era un olor tenues, como si ella llevaba días sin habitar allí.

Sin poder creer aquello, Amón va al armario de Abigaíl, en donde ve que falta mucha ropa.

Al ver eso, la ira se empezó a apoderar de él, y sin más que hacer allí en la habitación, salió de prisa hasta la planta baja, en dónde gruñó con fuerza, provocando que los pobres empleados dejaran de respirar.

"Dónde está mi destinada" fue lo único que dijo Amón en las mentes de esas personas.

Estos no sabían qué decir, pues el duque no ha dado explicaciones de la partida de la señorita, y ellos, como tal no saben nada. Solo el mayordomo tenía conocimiento de ese hecho, pero él no hablaría, ni que lo maten, pues la fidelidad que le tiene a la familia Lombardi, va más allá de todo.

"¿Dónde está mi destinada?", volvió a decir aquel lobo con una voz demasiado terrorífica, pues estaba perdiendo la paciencia.

El mayordomo tomó un poco de valor y fue a hablar con Amón.

__ Majestad, la señorita Abigaíl abandonó la mansión hace unos días, le ruego que tenga consideración de estas personas que son tú siervos y no tome en poco nuestras vidas, pues si la señorita Abigaíl se entera de que usted llegó a causar problemas a la casa de sus padres, se alejara más de usted __ dice aquel hombre haciendo una reverencia

Amón al escuchar aquello, toda su ira se calmó, pues aquel mayordomo tiene razón en decir esas palabras.

"Tu mayordomo, más te vale que no estés mintiendo, o no vivirás para contarlo. En cuanto a tu joven señorita, yo mismo iré por ella y la traeré a casa y esta vez no volverá a escaparse de mí", dice Amón para luego salir de esa mansión.

En su interior, Amón siente una inmensa tristeza, ya que nunca imaginó que Abigaíl dejará la mansión solamente para no verle nunca.

"No, ella no puede dejarme" dice Romeo y Amón gime en su interior de dolor.

"Iremos por ella, así esté en el fin del mundo" dice Amón a Romeo y este se tranquiliza un poco.

Al saber que nada puede hacer allí, Amón se va de la mansión del duque Lombardi, y a una velocidad sobrehumana, se adentró al bosque en donde, luego de dos horas de andar por él, regresa al palacio y allí se va a la habitación de Romeo.

Ya dentro, le cedió el cuerpo a Romeo, y este, desde que cerró la puerta tras sí, se fue a dar un baño con agua fría.

Mientras lo hacía, pensaba.

"Tendré que acudir al uso de la magia oscura, pues solo de esta manera, podré encontrar a Abigaíl más rápido. No sé cómo esa mujer es tan osada de dejarme, y lo peor de todo es, que se burló de mis guardias, pues estos no me han traído noticia de ella. Debo de investigar a fondo el asunto, una pequeña mujer no puede ser tan escurridiza" reflexionó Romeo mientras el agua fría cae encima de su cuerpo.

**********Nota***********

¿Será que le doy una oportunidad a Romeo o lo hago sufrir más?

Dejen su opinión.

Es todo por el momento, nos vemos el lunes si Dios quiere.

Tengan todos un feliz fin de semana, uno donde no le falte la bondad de Dios.

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Comments

Ana Moscoso

Ana Moscoso

Que sufra, que sufra jejejeje, solo un poquis más..... Tampoco te pases autora eeeeee

2025-01-30

4

NegritaDan

NegritaDan

qué sufra mucho más 😃 como dice el dicho si quiere vestir de celeste que le cueste así que sufra y mucho aunque Anabel está ahora en ese cuerpo tanto Camila como Abigail sufrieron mucho por la actitud e indiferencia de él

2025-02-08

2

Leo

Leo

y yo que pensé que su principal preocupación seria que ella tendría su celo lejos de el y más se preocuparía al saber que lo iso estando sola

2024-09-28

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