Eliana
A veces, darle una segunda oportunidad a alguien es como darle otra bala, porque la primera no te mató.
Le di otra oportunidad a Juan David, traté de confiar en él, quise olvidar lo triste y deprimente que ha sido mi vida estos últimos años solo para que mi hijo pudiera crecer junto a su padre. Traté de arrancarme de la memoria aquella propuesta que me hizo Fabio, misma de la que estoy segura que me habría hecho tan feliz.
Por un momento me olvidé de la idea de vengarme de él, quise confiar en que estaba haciendo lo correcto. ¿Y de qué me sirvió? Si ahora estoy peor.
Los primeros días fueron increíbles, Juan llevaba a nuestro hijo al colegio, asistía puntual a las prácticas de fútbol e íbamos juntos a sus clases de piano.
Intentó demostrarme con hechos que sería capaz de cambiar aun sin saber el motivo verdadero por el que me he alejado totalmente de él.
Se veía arrepentido al ver que lo estuve tratando como a un extraño.
Me rogó que lo perdonara, me suplicó que volviera a ser la misma y me aseguró que él sería el mejor esposo del mundop. ¿Y cuanto le duró el teatrito? ¿Un par de semanas?
Claro que el Don Juan cambió, de hecho todo cambió para peor.
Esa mujer volvió y de cierta forma me facilitó los planes que tenía en mente desde hace tiempo, aunque muy en el fondo todo esto me afecta porque a pesar de que quiero ser fuerte y continuar, la dependencia emocional que ese infeliz me creó hacia su persona es más fuerte de lo que yo creía.
La ansiedad y el miedo a estar sin él me avasalla al momento en que ese hombre se acerca a mi y me pide en un susurro casi inaudible que no lo deje, que le dé otra oportunidad y que lo espere en casa hasta que él solucione esto y vuelva, pero a su vez me grita delante de todos que la ama a ella y que ya no es feliz conmigo.
¿A qué está jugando?
No puedo comprender su supuesto amor. Cuando amas algo solo quieres cuidarlo y por nada del mundo lo lastimas.
La reacción de Juan David fue realmente agradable, ver su cara de asombro y preocupación al escuchar que su nueva mujer había aceptado tal soborno para dejarlo me llenaba de satisfacción, pero sus acciones posteriores a esto me dejaron sin palabras, no esperaba que él tomara una actitud como esa, ni mucho menos que esa mujer utilizara mis acciones a su favor para salirse con la suya.
—Voy a devolverte hasta el último centavo, te lo juro—respondió Aixa en un vil acto de manipulación—. Pero ahora mismo no lo tengo. Eliana juro que traté de alejarme de él, lo hice de corazón porque quería cumplir con mi palabra, pero mi amor por Juan es mucho más grande de lo que imaginé y no pude soportar la distancia, lo siento pero no puedo dejarlo —seca sus lágrimas falsas—. Me enamoré de ese hombre hasta la médula. Perdóname, pero lo amo. Tendría el dinero pero ya pagué el tratamiento completo de mi madre hace ocho días y no puedo frenar las quimioterapias. Lo conseguiré en poco tiempo, te lo juro. Te lo devolveré todo.
—Quiero mi dinero ahora mismo, o te enviaré a la cárcel —grito llamando la atención de los vecinos—. Juro que nada me va a importar, fue justo por eso que te hice firmar ese documento, porque no confiaba en tu palabra, maldita estafadora.
Le doy una bofetada, tan fuerte que la hace sangrar por la nariz y Juan David se metió en medio de las dos para que yo no siguiera golpeándola.
—¡Eliana ya basta!, Aixa dijo que te pagaría —gritó un Juan David muy enojado—. Ya deja de acosarla y vete, por favor. No sigas haciendo el ridículo aquí. No vuelvas a molestarla nunca más. Te dije que hablábamos en casa. Volveré esta misma tarde. Solo ve y espera... Es una orden.
¿Una orden?... ¿Pero qué se cree este imbécil?
—Es increíble como la defiendes, nunca antes lo hiciste conmigo. Los dejaré en paz, ya que no me interesa lo que suceda contigo, pero si hay algo cierto en todo esto es que tendrán noticias mías. Y con respecto a mi dinero —le hablo directamente a Aixa—, te daré apenas un día para que lo reúnas todo o te pondré una denuncia. Irás a la cárcel y yo me encargaré de que de ahí no salgas. A ver cuanto les va a durar el amor tras las rejas
Terminando de soltar mis palabras ella hace todo un berrinche para llamar la atención de Juan, recurriendo a la lástimade ese hombre, debido a eso Juan David saca su chequera y me cancela la deuda. ¡Por Dios! ¿Qué castigo estaré pagando yo para presenciar todas estas acciones de su parte hacia esa mujer¿ Ni a mi en tantos años juntos me había dado esa cantidad de dinero en un mismo día.
Espero estarme equivocando, pero a juzgar por la sonrisa socarrona de esa mujer, está clarísimo que ella solo busca dinero y estatus social.
—Aquí tienes tus malditos cien mil dólares, ahora vete. Por favor, y no vuelvas a molestar a Aixa nunca más —coloca el cheque en mi mano. Pero es él quien se niega a soltar mi mano y me da una mirada triste—. No quiero que vuelvas a acercarte a mi mujer o te pondré una orden de alejamiento.
Finalizó y no podía ni verme a los ojos mientras me hablaba. Lo miré fijamente y tomé ese cheque, mis manos temblaban pero no derramé una sola lágrima frente a ellos, mi orgullo no me permitiría doblegarme ante estas personas una vez más.
Hice el peor espectáculo de mi vida frente a ellos, sí. Y me arrepiento de hacerlo porque ese imbécil no se lo merecía, no sería sano que volvieramos a compartir una misma casa.
Ahora lo único que debo hacer era alejarme, pero juro que los haré pagar por esta humillación tan grande que me han hecho pasar.
—Me iré ahora mismo —le hablo a esa mujer en voz baja mientras le sostengo la mirada fija—, Pero deberías saber una cosa. Yo fui su mujer durante veinticinco años, estuve junto a él en las buenas y en las malas, abandoné mis sueños por vivir los suyos, dejé a mis amigos para compartir con sus amigos. Me alejé de mi familia porque él así lo quiso ¿Y de que me sirvió? Mira a donde estoy ahora. Me sacó de su vida como si nada importara porque llegaste tú, una mujer veinte años más joven, pero déjame decirte algo. Tú comenzaste siendo su amante aunque no lo supieras, ahora tu puesto quedó vacante en su vida y será cuestión de días para que alguien más tome ese lugar. Así como ahora tu me estas quitando lo que antes fue mío, muy pronto llegará otra a tomar ese lugar que hasta hace algunos minutos ocupaste tú. ¿Y sabes algo? Te dolerá tanto como a mi y espero que recuerdes mis palabras cuando ese día llegue.
Me fui de ahí con el alma rota y mi corazón hecho pedazos, sin entender el motivo por el cual este hombre me hizo esto cuando lo unico que hice fue entregarle mi vida sin condiciones ni restricciones.
Sé que yo no merecía esto. Es injusto, intolerable, espero algún día poder hacerle pagar a este hombre lo mucho que me ha hecho sufrir y de una vez me prohíbo soltar una lágrima más por ese imbécil que no merece ni que lo recuerde.
Ese hombre acaba de morir para mí.
...
Esta misma tarde Juan David estaba en casa haciendo sus maletas para marcharse a vivir con esa mujer en aquella casa en decadencia.
Fue lo más doloroso para mí, debido a que me esforzaba cada día para mantener esta enorme casa pulcra y hermosa solo para que seamos felices y hasta ahora me doy cuenta que no fue suficiente, ya que él prefiere vivir en un lugar donde hasta el empapelado de las paredes está todo rasgado, sucio, polvoriento y mohoso, la alfombra manchada y los platos sucios regados por todo el lugar.
Le di mi vida entera a ese hombre. Desde mis dieciocho años he hecho todo lo que el ha querido solo para complacerlo y hacerlo feliz. Terminé mi carrera completa a mis veinticinco años y no la ejercí para darle gusto a él... Y no me sirvió de nada. Me desechó de su vida tan pronto llegó una más joven y lo que más me duele es que ella es todo lo que él siempre me hizo creer que despreciaba.
Es una mujer sin clase, maleducada, fiestera, le gusta vestir ropas cortas y vulgares, es extrovertida, habla con todos y le sonríe a todos los hombres por igual, cosa que a él no le gustaba que yo hiciera.
No le importa que esté saliendo con Juan David, se va de fiesta con sus amigos, baila muy pegado a ellos como si estuviera soltera. No le importa restregarle el trasero a otros hombres incluso frente a Juan. Y esto apenas es el comienzo de todas las pruebas que aquella muchacha me ha entregado de esa mujer.
(Suspiro profundo)
Ella es divertida... Quizás fue por eso que él la eligió.
Yo solo fui una pieza sólida para él. El pilar que le daba equilibrio a su vida, la mujer ideal a la que sólo tenía de exhibición para asistir a eventos públicos y fingir que tenía una vida amorosa envidiable, pero nada más que eso y me duele aceptar que él para mí lo era todo. Fue mi vida entera y más.
Y sí, ahora estoy tomando una botella de vino tinto, a punto de entrar en la depresión más grande de toda mi vida. Pero sé que pronto se me pasará y quien va a arrepentirse de haber perdido todo va a ser él.
Ya no más, basta de ser la tonta que se deja pisotear por estas personas. Juro que me las van a pagar, así tenga que matarlos a ambos con mis propias manos.
Por Dios. ya ni siquiera sé que es lo que estoy diciendo. Creo que voy a enloquecer si sigo pensando tanto.
...
Dos días más tarde me llega el certificado de divorcio ya firmado por Juan David y yo quería como morirme, así que siempre fue él quien se atrevió a dar este gran paso. Debí imaginar que sería asi.
¡No! Debí anticiparme a este acto y ser yo quién iniciaría este proceso.
Me dejó esta casa, la casa de la playa, mi camioneta, una pensión y la mitad de la firma de su bufete de abogados que muy pronto estaría funcionando. Como yo lo pedí anteriormente, veo que se ha enterado que estaba dispuesta a abandonarlo.
Está claro que se comunicó con mi abogado y que no le importa el dinero más que estar con esa mujer.
Juro que me la van a pagar.
No pienso dejarle el camino libre para que se case con ella libremente y ahora mismo no firmaré ese maldito divorcio.
¡Antes tendrá que rogarme para que lo haga!
Ya ha pasado casi un mes de aquella gran discusión que tuvimos la última vez que nos vimos porque me negué a firmar esos malditos papeles y justo este día llega a buscar a Eliot a casa para llevarlo al fútbol.
Cabe acotar que también vino a suplicarme para que pusiera mi maldita firma en esos documentos, ya que me ha rogado tanto, siento que es momento de ponerle fin a este circo y cuando estoy por firmar, me arrebata el documento de las manos y se marcha.
Al día siguiente también vino, pero este día pasó a esperar a nuestro hijo a la sala y no pude evitar ese incómodo encuentro.
Hasta ahora es que me doy cuenta de que Juan David ya no posee ese efecto electrizante en mí.

***¡Descarga NovelToon para disfrutar de una mejor experiencia de lectura!***
Updated 51 Episodes
Comments
Patricia Moreira
AY MIJA YA SUELTA A ESE CUCARACJO DE QUINTA
2025-03-26
0
Alexandra Romero
A ver señora. Póngase en su sitio 🥺🥺🥺💕💕💕💕💕
2024-12-12
0
Lita Wellington
esa venganza estará brutal
2024-08-30
0