Flor de Loto. El investigador y el asesino.
Capítulo 10.
El inspector José Maria Riera estaba molesto con los informes de sus agentes guardianes de la médium.
Ella estaba saliendo de la casa para dirigirse sola a la iglesia y coquetear con un cura joven con el cuento de enseñar a los chicos religión.
– Si le pasa algo, el jefe me mata. – dijo.
Pero en realidad le molestaba lo del cura. Ese cura, le dijo su agente, le mira como para comérsela.
Además de la historia de la gemela, tenía a su madre jodiendo sobre su novia falsa por la historia de las fotos de sociales lo cual le pareció una pésima idea del jefe Demir Ofkan.
Y estaba el tema del asesino. Había leído la probable condición psicológica del tipo que Marga le trajo. Era un loco que quería ser encontrado. Había cambiado su modus operandi, ya necesitaba mostrarse con sangre, mucha sangre en cada ejecución.
La familia de la nueva víctima Analía* era gente importante. Y estaba haciendo ruido en los medios, diciendo que el asesino de su hija seguro tenía relaciones con la policía porque era inconcebible que aún no lo encontraran.
Mucha gente importante concurrió a su entierro. Había comentarios también que se le largo a Marcelo* sin tener suficientes pruebas de que él no había asesinado a Analía.
Una de las cosas marcadas por el análisis psicológico del asesino múltiple era su narcisismo y su desprecio a los policías que consideraba ineficientes.
Esta actitud, si era correcta, le indicaba a José Maria Riera que el asesino no se escondería. Que seguiría asistiendo a los lugares que eran sus salidas habituales. Si estaba en lo correcto, pertenecía al ámbito social de élite de Marcelo y podría tener un auto de marca también exclusiva.
– Señorita Kioto. ¡Usted no puede salir de su casa para ir sola a la iglesia!. ¡Menos aún dar clase de catecismo, se supone que usted es Flor de Loto!- casi gritó en el teléfono fijo ya que la señorita médium, no tenía celular.
– Le diré al padre que venga a mí departamento. Quizás pueda dar clases a distancia. Y que el padre me ayude con su computadora. -
– No quiero a ese tipo…a ese cura dentro de su departamento. Iré yo mismo a llevarle un teléfono para poder comunicarse cuando lo necesite conmigo. Debo cuidarla ,¿entiende?--respondió furioso.-- olvidé por ahora eso de la religión.¡ Y no salga de su casa!--
Maria Cristina Kioto cortó la comunicación bastante molesta.
Ese policía la inquietaba. Ni siquiera lo conocía realmente y en todos los diarios salía como su novia. Tenía los diarios a la vista y no podía creer la cantidad de fotos de los dos que habían sacado.
Otro que estaba molesto al mirar las fotos esa mañana era el asesino. No podía creer que había fallado con la maldita bailarina. Estaba seguro que la zorra estaba muerta pero si era un maquillaje especial, era perfecto.
Pudo haber alucinado aquel día. Muchas veces le pasaba cuando parecía ver a su madre y de hecho ella estaba muerta.
Sin embargo, aunque por dentro bullía de odio, se bañó en su lujoso departamento y llamó a un chófer de la empresa para que lo busque.
Vestido con un traje de marca, zapatos impecables, corbata, su belleza masculina resplandecía cuando salió con su chófer hacia su empresa. Llegó como cada vez sonriendo carismaticamente a cada personal de su imperio y apenas llegó al escritorio del jefe, abrazó a su padre, con humildad como el maldito viejo lo requería. Luego de un breve abrazo, le besó el anillo familiar y concurrió a su lado a la junta del concejo.
El gran capo miraba a su único hijo con orgullo.
El algún día manejaría su imperio. Un imperio de mucho dinero. Sería su reemplazo cuando esté más viejo.
Se casaría con la mujer correcta que su padre lo indique. Elegiría para su primogénito una chica que le traiga más dinero a su riqueza. El dinero mueve el mundo y era sin dudas el único Dios a quien él quería servir.
Gracias a la suerte que le acompañaba su mujer había muerto de depresión cuando ese niño aún era pequeño. Y él pudo educarlo.
Ese niño era un pequeño llorón y miedoso y él había logrado después de la muerte de su mujer, transformarlo en el hombre carismático y decidido. Con muchos castigos y penitencias. Cómo debía ser educado un hijo.
Había conseguido moldearlo después de cambiar la niñera que tenía su esposa por otra del gusto que él quería.
Nada de llantos. Orden y disciplina. Castigos y penitencias. Encierros y golpes. Y viéndole supo que había conseguido un excelente resultado.
Un hijo educado y una amante hermosa y joven. Qué más podía pedir. Su amante era una zorra hermosa, siempre tuvo una a disposición. Su esposa nunca fue suficiente.
Su mujer era sosa. El necesitaba pimienta y fuego. Y eso tuvo aunque su esposa llorara cada día por ese hecho. Las mujeres suelen ser lloronas. Eso no le gustaba. Ni mujeres lloronas ni niños flacos. Quería lo que merecía. Un hijo perfecto y fuerte. Una amante joven y capaz de las noches más ardientes.
Veía a su hijo conversar con el concejo y se sentía orgulloso.
De golpe vió la mirada de su hijo que sintió su presencia en la puerta de la sala de reuniones. Esa mirada no transmitia respeto al contrario, el muchacho lo miraba con odio. Pero su mirada de inmediato cambió. Sonrió maravillosamente .
– Padre. ¿Estabas aquí? Pasa por favor. Pensé que era alguien interrumpiendo.--
El jefe pasó y su hijo le ofreció la silla más importante quedando parado en silencio a su lado. Cómo debería ser.
– Bien señores. Seguiremos desde donde estaban. Veo que el tema es nuestras inversiones. Empezamos el complejo turístico con casino y naigt club. Mandaré a mí hijo a emprender ese complejo. Creo que está preparado. – dijo el jefe.
El joven a su lado mordió su labio inferior. Pensó que tendría que apurar el expediente que tenía abierto con la zorra bailarina que aún estaba viva. Debería matarla y lo haría a lo grande. Cómo todas las zorras que destruyeron la vida de su madre merecían.
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Comments
♱❤️🔥AπD¥❤️🔥♱
como no puedes hacerle nada a tu papá aún, por eso te desquitas con las pobres chicas inocentes 🤨😕
2025-02-03
1
Mildred Álvarez
Ah ya veo de dónde viene su enfermedad,de verdad sufrir a su madre por las traiciones de su adre con cuánta zorra sele cruzaba por delante.
2024-10-28
2
siara lamas ortiz
No puede ser la gran educación qué le dió a su primogénito a pesar qué es mafioso qué culpa tienen esas mujeres qué mató sin ninguna necesidad mata a tú papá qué fué el qué te crío mal torcido mijo ya estás a punto de morir
2024-10-15
1