_ ¿Cómo que tu novio? - dijo Lían totalmente sorprendido y enojado, mucho más que su padre - ¿Quién te dio permiso para tener novio?
_ No necesito, tu permiso - dijo enfadada - Papá dile algo.
_ No, no necesitas nuestro permiso. Eso es cierto. Pero por lo menos, nos hubieras avisado. Lo traes así, de repente.
_ Papá, mira como está. No puedo abandonarlo. Además, no les dije porque recién hoy comenzamos a salir.
Su padre miró al muchacho. Estaba muy lastimado.
_ Tiago, llévalo a tu cuarto, hijo. Tú ve a buscar un poco de hielo, hay analgésicos en el botiquín - se dirigió a Rose, la chica obedeció enseguida. Miró a Lían - y tú, mantente tranquilo. No te quiero ver discutiendo con tu hermana.
_ No entiendo como lo dejas quedarse aquí. Él fue quien golpeó a Rose el otro día - caminaba por el cuarto furioso - ¿No lo recuerdas?
_ Sí, como también recuerdo. Que tu hermana dijo que fue un accidente.
_ “Su novio”. Apenas tiene diecisiete. Ni siquiera terminó la prepa. ¿Supongo que cuando esto pase, le dirás algo?
_ Primero, tú, tuviste novia a los quince. Segundo, no tengo porque decirle algo. Tu hermana siempre ha sido muy juiciosa y si aceptó salir con él, por algo será. Y tercero, tú, tampoco tienes nada que decir. Sé que solo quieres cuidar de Rose, pero ella debe vivir su vida, cometer sus errores y hacerse cargo de sus malas decisiones, si las hubiera. Nuestro trabajo es aconsejarla, apoyarla y consolarla. ¿Lo entiendes Lían?
El joven asintió con desgano.
Momentos más tarde Rose estaba en el cuarto de Tiago. Limpiando y curando las heridas de Franco.
_ Gracias por cuidarme, amor - tomó una de las manos de Rose y la besó, ella la retiró.
_ Sigo molesta contigo, Franco - él suspiró e hizo rodar sus ojos - Apenas, hoy que comenzamos a salir y ya me has hecho una escena de celos dos veces.
_ Yo no hice ninguna escena, tú te saliste del auto dejándome plantado. Yo solo te seguí - la chica presionó el algodón contra la herida en su frente y lo hizo gemir del dolor.
_ Si no hubiera sido porque se te atravesó Cristian. Hubieras hecho un berrinche, frente a todos. Me gustas, me agrada estar contigo. Pero yo tenía una vida y un modo de ser antes de ti y eso no cambiará.
Su rostro se veía serio. Estaba siendo muy sincera.
_ Perdóname, te prometo que trataré de no ser un idiota. Me encanta como eres. Es solo que - hizo una pausa parecía que iba a llorar. Colocó su brazo sobre su cara.
_ ¿Qué? ¿Qué sucede? - intentó sacarle el brazo de la cara, pero este lo puso rígido. No quería que lo viera lagrimear como niña.
_ Nada, no es nada - la joven lo miró por un segundo. Creyó saber lo que le pasaba, pero no dijo nada.
_ Franco - palmeó su brazo - Franco quiero ver tu cara - seguía cubriéndose el rostro - Quiero darte un beso.
Inmediatamente, sacó el brazo y la miró. Tenía los ojos algo húmedos. La chica le sonrió, era como un niño malcriado. Se agachó y le dio un beso. Él se incorporó sobre sus codos para que ella no tuviera que curvarse tanto. Se separaron, ella acarició su nariz con la suya y volvieron a besarse.
_ Veo que ya te sientes mucho mejor - dijo Tiago, interrumpiéndolos.
_ Porque no golpeas o te anuncias antes de entrar - dijo totalmente sonrojada hasta las orejas.
_ Es mi cuarto ¿Por qué lo haría? Tú no deberías hacer algo así, atrevida - La chica abrió la boca indignada - ¿Qué dirás? Voy a decirle a papá o mejor a Lían.
_ ¿Qué pasa conmigo? - Preguntó Lían entrando, clavó sus ojos sobre Franco. Este se acomodó en la cama semi sentado y se cubrió mejor con las sábanas.
_ Le decía a mi hermanita, que iba a contarte a ti lo que vi que estaban haciendo cuando entré.
Rose lo miró feo, estaba muy ruborizada a punto de llorar. La cara de terror de Franco se hizo evidente.
_ ¿Qué estaban haciendo? - preguntó el hermano mayor, en un tono ya molesto.
_ Deja de molestar, Tiago - Rose salió corriendo, casi llorando.
Lían miró con desconfianza a Franco.
_ ¿Qué estaban haciendo? - la repetición había adquirido un tono peligroso.
_ Estaban jugando y se tironeaban tu manta favorita. Casi la rompen. No sé porque le dio tu manta - le señaló a Franco.
_ Dame eso, alfeñique - le sacó la manta. Abrió uno de los cajones de la cómoda y le arrojó la manta más vieja y gastada que pudo conseguir - esta es para ti.
Salió del cuarto y Tiago lo siguió, no si antes mirar a su reciente cuñado con malicia y sonreírle burlonamente.
Esos tipos sí que dan miedo, pensó Franco.
Momentos después, Rose estaba boca abajo, recostada en su cama. Su padre la escuchó sollozar.
_ ¿Qué pasa, cariño? ¿Por qué lloras?
Se incorporó y se abrazó a su padre que se había sentado en la cama, a su lado.
_ Tiago, nos vio darnos un beso con Franco y amenazó con decirle a Lían. Me avergonzó frente a mi novio. Me hizo ver como una niña y también lo asustó. Sabes lo intimidante que es Lían.
_ Amor, no llores por eso. Sabes como son tus hermanos. Actúan así porque están celosos. No digo, que esté bien. Hablaré con ellos, pero ten un poco de paciencia. A mí también, me cuesta admitir que ya no eres mi bebita.
_ Sí, lo sigo siendo papá. Aunque tenga cuarenta años y varios hijos. Siempre seré tu bebé. Y esos estúpidos mis hermanos, siempre los amaré. Nada cambiará eso.
_ Eso es cierto, cariño. Tienes toda la razón - la abrazó y beso su frente.
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Updated 65 Episodes
Comments
Mirla Loyo
que buen núcleo familiar tiene Rose 👏👏😘
2025-02-07
0
Eret Lopez
Bravo por un papá asi
2024-02-28
13
Ido Rojas
un papá muy dulce
2024-02-09
0