Fidelina mira a su bebé y sonrió mientras las lágrimas rodaban por sus mejillas al recordar a su pequeña hija que le habían quitado de su regazo, su pequeña bebé se parecía tanto a Martha.
La pequeña María tenía días de nacida cuando la familia Mera se mudó a su nuevo hogar, con su colchita rosas, que Fidelina tenía como una tradición de cubrir a sus hijas de su difunto marido, porque la que ella tenía para cubrir la descendencia de Aurelio la desecho, su pequeña María sería una Mera no una Tubay.
Fidelina---: (Descubriendo el rostro de la bebé) Bienvenida a tu nuevo hogar, (mirando a sus hijos) nuestro nuevo hogar mis amores.
Felipe---: Buscaré trabajo madre y te ayudaré a criar a mis hermanas, ya que yo soy el hombre de la casa ahora.
Fidelina---: Todo a su tiempo hijo, por el momento buscaré trabajos de medio tiempo mientras está finca da sus productos.
Dolores---: Yo cuidare a mis hermanas menores.
Fidelina miro a sus dos hijos mayores, que estaban dispuestos ayudarla en lo que más podían, el tiempo sonreía a la viuda Mera, a pesar de que tuvo que empezar otra vez y enfrentar a la sociedad sin saber leer y escribir no se doblegó ante nadie y camino con la frente en alto a pesar de su pobreza. Dolores con sus 15 años, era toda una ama de casa en la ausencia de su madre, mientras que Mirella y Yanet de 10 y 8 años cuidaban a la pequeña María, el tiempo transcurría normalmente, Fidelina trabajaba y se ayudaba con los pocos productos que daba la finca, por su parte Felipe trabajaba medio tiempo haciendo trabajos menos pesados de acuerdo a su edad, mientras que Fidelina lava ropa ajena y pasaba horas en el río para darle de comer a sus hijos.
Un año lectivo estaban por empezar, Fidelina se preparaba para las clases de sus hijos, como estaban retirados de la ciudad sus hijos tenían que caminar una hora para tomar un vehículo que los lleve a la ciudad de Manta que era la más cercana, pero ella quería que sus hijos aprenda a leer y a escribir, por tal razón les exigía que se levanten temprano para que estudien.
Aunque sabían que sus hijos llegarían tarde ella siempre los esperaba con un buen almuerzo, esa era la rutina hizo por varios años, la pequeña María, estaba creciendo ella se esmeraba por hojear los libros de sus hermanos, le gustaba ver muchos las imágenes y hacer de ellas historia, eso le gustaba escuchar mucho a su hermano, que sonreía al escucharla hablar aunque no entendía dónde cabía tanta imaginación en la cabecita de su hermanita.
Felipe---: Está bonita la historia (la mira con ternura).
María---: Este es un papá gusano, porque es grande y este es un hijo gusano y están comiendo una hoja ¿ñaño porque los papás son grandes?.
Felipe---: Porque así es, yo también fui como tú así de pequeño, pronto irás a la escuela y aprenderás mucho.
María---: Tendré mochila y libros grandes como los tuyos.
Felipe sobria la felicidad sé su hermanita lo hacía feliz, él estaba por terminar el colegio, y al fin podrá ayudar a su madre en tiempo completo, Dolores ya no estaban con ellos, ella tenía su propio hogar y Mirella había cambiado su actitud con su pequeña hermanita, ella sentía rencor al exmarido de su madre y a medida que María crecía más parecido tenía a su padre y eso hacía que ella maltrate a María en ausencia de su madre y hermano.
Por tal motivo, cuando Mirella estaba a solas en casa, María prefería ir a jugar sola al campo, había momento que ellas se encontraba con sus amigos y jugaba junto a ellos, cuando Fidelina llegaba encontraba a su hija sucia y descalza, lo primero que hacía era llamarle la atención a sus hijas, ya que María quedaba bajo el cuidado de ellas.
Mirella---: Como siempre nos haces regañar de mi madre, ven acá mocosa (cierra sus ojos y respira) cuánto daría para que venga tu padre y te lleve con el así podré estar tranquila, porque nos estorbas (aprieta su brazo)
María empezó a llorar porque Mirella la jala y aprieta sus brazos pasando bruscamente el jabón y sobaba con un trapo fuertemente dejando roja su piel, ella estaba llena de odio encontra de su ex padrastro que lo veía atraves de su hermana menor.
Mirella---: ¡Cállate! Eres una mocosa (la golpea)
María---: Me duele (llora).
Mirella---: Quien dijo que te pongas a jugar con tierra.
Yanet---: Yo la termino de bañar déjala tranquila, pero ya no le pegues, es nuestra hermana.
Mirella---: Es mi media hermana, es una mocosa bastarda, se parece tanto al padre que lo único que me place es matarla (inta golpear otra vez)
Yanet---: No la vuelvas a golpear, aléjate de mi hermana o no respondo…
Mirella---: Claro cuídala ojalá algún día no le vaya con el chisme a mi madre cuando te vea con tu novio.
Mirella se va, dejando a la pequeña María de cuatro años llorando por el maltrato que hacía, Yanet al verla llorar la acaricio seco sus lágrimas y lavo suavemente su delicada piel, ella se veía tan vulnerable.
Yanet---: Tranquila, yo estoy aquí, Mirella no es mala solo que está siempre de mal humor.
María---: Porque no me quiere, siempre me pega.
Yanet---: Si te quiere solo que está confundida.
Yanet una niña de 12 años, cuidaba con mucho amor a su pequeña hermanita, que no le importaba enfrentarse a Mirella a pesar de que ella era mayor, en la merienda su madre le enfriaba la comida a su pequeña, Mientras María esperaba sentada en la mesa viendo las imágenes de los libros.
Fidelina---: Mirella sirvele el jugo a la bebé que ya le voy a llevar su sopa, mejor dicho sirvenos a todos y Yanet lava los platos, tu hermano se está bañando.
Mirella---: Si mami, solo espero que María crezca rápido para que nos ayude.
Felipe---: Todo tiene su tiempo, María será la mejor cocinera, verdad ñañita.
Fidelina---: Me gusta que quieran mucho a su hermana, hijos a todos los quiero por iguales.
Mirella---: Pero no parece, solo estás pendiente de María, si come, si llora, o encuentras sucia, y lo peor es que nos regañas por su causa, por eso ella es malcriada y no nos obedece, ya se me quitó el apetito.(intenta irse)
Fidelina---: Comes, yo no te di permiso para que te levantes, que no vez ella está pequeña no sabe nada de la vida, tú no sabías nada de la vida a esa edad.
Mirella lloro de rabia, su madre la había regañado por segunda vez en el día por causa de María, solo quería tener la edad suficiente para irse de su casa como lo hizo Dolores su hermana mayor, o talvez se valla con su novio antes de cumplir la edad... al día siguiente Felipe se preparaba para recibir la bandera nacional, como era el mejor alumno del colegio tenía el privilegio de llevar la Bandera del país que era el anhelo de todo estudiante.
Fidelina se sentía orgullosa de su hijo, salió junto a él y Yanet, dejando a su pequeña hija a cuidado de Mirella, sin imaginar que ella tomaría una mala decisión que la marcaría para toda su vida.
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Updated 65 Episodes
Comments
mi vida y razón ser
y ahora que hizo esta muchacha
2024-09-26
1
Paola Ferradás
regañado
2023-11-11
1
🌺 Diglass 🇵🇦🤗🌺
Dios , que sera lo que hara esta chica .
2023-08-15
1