No sé lo que está pasando en este lugar. Pero esto me reafirma que alguien mató a mi hermana y se está tomando tantas molestias. Solo sé que no puedo confiar en nadie.
Tomé la nota, el sobre y lo guardé en una bolsa plástica. Cuando tenga el equipo, podré buscar huellas o tejido epitelial.
Subo al auto y empiezo a conducir hacia la dirección que mi madre me envió, hasta llegar a un lindo apartamento con un pequeño jardín.
Mi madre me escribió que la llave se encuentra escondida en el jardín, así que la busqué hasta hallarla.
En ese instante, observé a Jennie que se acerca para saludarme.
Ali: Hola. ¿Cómo estás? — (la abrazo; Jennie es una de las amigas de mi hermana y también es maestra en la misma escuela).
Jennie: Hola, bien, ¿y tú? Lamento lo de Alana y escuché lo de tu accidente.
Ali: Gracias, ¿quieres pasar y hablamos un rato? —siendo amable.
Jennie: Me encantaría, pero solo vine a ver qué has encontrado de la llave y traerte estos deliciosos dulces. —(entregándomelos).
Ali: Los recibos y noté algo extraño en ella. Estamos en verano, pero tiene un suéter muy caliente para la temperatura que hace. La noté un poco triste. Aunque lo disimula, tomé los dulces y noté un moretón en su brazo; por el color, es de varios días. No obstante, ella se cubrió enseguida.
—Gracias, se ven deliciosos. ¿El apartamento es de tu madre?—
Jennie: Sí, solo quería darte la bienvenida y decirte que cualquier cosa que necesites, nos llames.
Ali: Gracias, regálame tu contacto. (Le paso mi celular, ella lo toma y lo escribe).
Jennie: Las chicas quieren darte la bienvenida y hacerle un pequeño homenaje a tu hermana, para que el día sábado vayamos por unos tragos. —(mientras sonríe).
Ali: Me parece lindo, estaré en contacto y nos pondremos de acuerdo.
Jennie: Me voy, tengo que alistar los temas de la clase de mañana, pero me puedes escribir para lo que sea.
Ali: Lo tendré en cuenta. Se despide y me abraza sin antes decirme en voz baja:
—No creo que ella lo hiciera— sin más.
Quedé yo ahí con tantas incógnitas, pensando que en este pueblo es muy extraño, igual que su gente. Pero ir a tomar con las amigas de mi hermana es un lugar para empezar a investigar; ellas deben saber algo o notaron algo que me ayude. Suspirando al observarla irse.
Abro el apartamento y está limpio, es lindo y acogedor. Pongo los dulces que me dio Jennie en la mesa para buscar mis maletas y mis cosas. Le activo la alarma al auto, entro al apartamento y empiezo a recorrerlo. Tiene una pequeña cocina y dos cuartos con camas dobles, dos baños, uno en cada habitación, y un pequeño lugar de lavado. Suspiré y miré en la cocina; en la despensa encontré sopa instantánea, así que dejé una en la mesa de la cocina para hacerla, pero primero tomaría una ducha y acomodaría mis cosas. Mañana iré a ver a mi padre. Busqué una pijama, pongo a cargar mi celular, me doy una larga ducha. Solo tengo menos de cinco horas en este pueblo y me siento cansada y con muchas más preguntas. Solo me relajo un poco, dejando que el agua acaricie mi cuerpo. Salgo, me visto, pongo a hervir el agua para las sopas instantáneas, pensando que mañana tendré que hacer un mercado. Llamo a mi madre para contarle que llegué bien y que me estoy instalando. Luego de hablar con ella, tomo mis sopas. Empecé a desempacar y luego me iré a dormir, cansada. Me desperté alrededor de las siete de la mañana, me bañé y me arreglé para salir a desayunar algo y ver a mi padre.
Salí, tomé mi auto y fui a una cafetería de la plaza. Al entrar, algunos parecían que habían visto un fantasma.
Pedí un desayuno y noté que todos me observaban.
La mesera: Lo siento, se parece a Alana; ella venía aquí todos los días.
Ali: Soy su hermana Alicia, ella era mi melliza.
La mesera: Lo siento, su hermana era muy dulce.
Ali: Sí, así era ella, un poco melancólica.
La mesera: Todo nos sorprendió lo que pasó; ella siempre fue alegre. Aunque en los últimos meses se veía cansada y triste. A veces venía con su mirada perdida. A veces venía sola y a veces venía con un chico lindo.
¿Puedes darme su orden?
Ali: Te doy mi orden mientras ella sonríe.
La mesera: Su hermana pedía lo mismo.
Ali: Disculpa, ¿pero no sabes quién es el hombre con quien mi hermana venía? (de pronto, puede ser el que está dejando flores en el cementerio, susurrando para mí misma).
La mesera: Sí, en este pueblo es pequeño, casi todos nos conocemos; creo que se llama Kai. Pero no sé su apellido, creo que es dueño de un antro llamado "El ángel negro". Tengo que seguir trabajando. (Sonríe y la observé irse).
Ali: Gracias. Saqué una libreta y apunté el nombre y el bar.
Desayuné y pagué, y conduje a la casa de mi padre. Hasta visualizarla, suspiré tratando de relajarme para bajar y tocar la puerta.
Toqué la puerta hasta que lo visualicé al abrirse y sorprenderse al verme frente a su puerta.
Ali: Hola, papá, ¿cómo estás?
Mauro: ¿Qué haces aquí? Serio.
Ali: Hola, hija, ¿cómo estás? Te extrañé, pero eso es lo único que dices, papá. (Entré sin ser invitada).
Mauro: Lo siento, hija, ¿cómo estás?
Ali: Ni parece que fueras mi padre. Papá, soy la única hija que te queda. No puedes tratarme así.
¿Todavía no me perdonas? ¿Todavía me culpas porque mamá se divorció de ti? ¿Por eso me odias? Solo fuiste a verme una sola vez al hospital mientras estaba en coma.
Mauro: Siempre sacas el mismo tema, pero si te hubieses quedado callada, tu mamá no me hubiese dejado.
Ali: Es culpa mía que te encontrara con la vecina en la misma cama donde dormías con mamá. Además, para tu información, yo nunca le dije a mi mamá. Ella escuchó todo mientras me chantajeaba.
Mauro: ¿A eso viniste? ¿Amargarme la vida? Porque si por eso has venido, puedes largarte a la ciudad con tu novio riquillo y déjame en paz.
Ali: No me iré de Denver porque volví a buscar la verdad sobre mi hermana y no descansaré hasta encontrarla, lo quieras o no.
Mauro: Te daré un consejo: no hay nada que buscar, tu hermana se suicidó y punto. Mejor regresa por donde viniste, por tu bien.
Ali: No lo haré. Más te vale, padre, que no tengas nada que ver con lo que le pasa a mi hermana. Porque me olvidaré de que eres mi padre, así como se te olvidó que yo soy tu hija. (Enojada y frustrada por este hombre al que llamo padre, veo que él alza su mano para golpearme).
—¿Me vas a pegar? ¡Adelante, hazlo! ¡Atrévete!— le digo, llena de rabia.
Pero él solo sale y cierra la puerta, lleno de enojo, mientras yo solo me tiro en el sofá...
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Updated 38 Episodes
Comments
Elvia Ramona Barreto
El padre parece que no quiere que investigue,en que estará metido?mmmmhh??????
2025-03-10
1
Rosa María Corrales Pèrez
Creo que el padre también está metido en la muerte de su hermana
2025-03-13
1
mariposa 🦋
este viejo miserable debe saber algo 🧐
2024-12-20
1