CAP 4 Retorno a Denver

Al salir de donde Will tomé un taxi. En el transcurso del camino, solo observé por la ventana del taxi las calles y el amanecer... Hasta que sonó mi celular; era una llamada de Denver.

Me preguntaron si estaba disponible para empezar a trabajar. Les dije que en dos días estaré ahí.

Al llegar a casa, mi madre estaba desayunando con su esposo, a quienes saludé. Les conté que tenía que retornar a Denver porque me necesitaban con urgencia. Mi madre suspiró, pero sabe que no me hará cambiar de opinión. Me ayudó a alistar mis maletas y mis cosas, y me comentó que había hablado con una amiga que me prestó un pequeño departamento amueblado, porque por la relación con mi padre no podré vivir con él. Espero que eso cambie; estando en Denver, podremos cerrar esa brecha que hay entre los dos.

Espero que el tiempo haya suavizado ese carácter de mierda que tiene. Pero espero que no sea un obstáculo en mi investigación, que él sea mi apoyo y me pueda contar todo lo que sabe.

Ya todo está listo; guardé los documentos de la autopsia.

Mesero: Nada, prácticamente nos dicen que no deben salir solas a altas horas de la noche. Por lo general, es muy preocupante, pero si las autoridades no son competentes, ¿qué podemos hacer? Cuidar a nuestras hijas y hermanas.—(suspira de frustración) Me despido de él, subo al auto para seguir conduciendo hasta que, después de un tiempo, visualizo el letrero de BIENVENIDOS A DENVER.

Pasé el letrero y empiezo a recordar la última vez que estuve hace cuatro años, donde discutí con mi padre. Nuestra relación empeoró. Observé una pequeña florería y compré unas orquídeas, que eran las favoritas de mi hermana. Hago una parada para observar el pueblo de Denver; no ha cambiado nada, es un tanto silencioso, lleno de naturaleza, con el sol cálido de la tarde. Tantos recuerdos de mi infancia en este pueblo y algunos que no quiero recordar.

Decido ir al cementerio para ver a mi hermana, aunque no sé dónde está su lápida. No creo que sea difícil encontrarla. Empiezo a conducir de nuevo; solo hay pocas personas en la entrada del cementerio. Así decidí entrar. Empecé a recorrer ese lugar con las orquídeas en mi mano hasta hallar un cuidador del cementerio. Él me indicó el lugar donde descansa mi hermana. Al seguir las indicaciones, había un hombre justo al frente de la tumba de mi hermana, dejando unas flores, pero al escuchar mis pasos, lo vi huir sin ver su rostro; únicamente dejó las flores. Busqué con la mirada por todo lado y no vi nada, pero sentía esa sensación de ser observada. Aun así, traté de concentrarme en mi hermana, que no podía creer que estuviera ahí.

Solo me arrodillo ante su lápida. Limpio con mis manos algunas hojas secas que trajo el viento. No puedo evitar el dolor en mi pecho que me desgarra por dentro. Siento un nudo en mi garganta y solo lloro con toda esta agonía que siento. Pongo las orquídeas en su lápida junto con otras flores que ahí había.

Quiero decir tantas cosas, pero el nudo que siento en la garganta no me deja. —Hermana, lo siento si hubiera seguido nuestra conexión desde que me levanté ese día, hubiese venido hacia ti. Estuviéramos juntas, sea lo que sea que te estuviera pasando, lo hubiese resuelto.

RECUERDA: jamás nos rendimos. Si una está cansada, la otra la empuja, pero no nos rendimos. Siempre me lo decías. ¿Por qué no confiaste en mí? Yo no te hubiese dejado sola. (Lloro)

—Pero te juro que, aunque después de tu muerte, descubriré quién te hizo daño. Porque sé que no lo hiciste tú, lo demostraré. Haré que se arrepienta y pague por lo que te hizo. Aunque eso no te traerá de vuelta, sé que tu alma estará en paz. Hermana, te amo, siempre juntas, aun después de la muerte.—

Estuve un rato ahí sentada, hasta que decidí irme. Miré la dirección de mi madre, me envió un mensaje. Voy a pasar por la calle donde dejé mi auto. Estaba por pasar cuando un hombre en motocicleta, por unos centímetros, casi me atropella. Solo sentí que mi corazón se aceleró del susto. Pasé la carretera y entré rápido al auto. Hasta que miré en el vidrio del auto. Observé un sobre, me bajé, lo tomé y lo abrí. Quedé en shock al leer la nota.

—TE ESTARÉ OBSERVANDO— Alicia M.

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Comments

Rosa María Corrales Pèrez

Rosa María Corrales Pèrez

Espero que te defiendas de ese desgraciado que le mató estudia defensa personal

2025-03-13

1

siara lamas ortiz

siara lamas ortiz

Qué misterio qué se cuidé en ése pueblo el loco está suelto y yá la amenazó

2024-10-26

3

Alba Malave

Alba Malave

el asesino 😡 😱 está suelto y al acecho

2024-08-09

3

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