Estamos viviendo en la ciudad con la abuela ahora. Ya el monstruo no está cerca, pero no dejo de verlo en todos lados, no importa si estoy dormida o despierta, siempre lo estoy viendo parado mirándome fijamente o corriendo hacia mí dispuesto a golpearme.
Afortunadamente, solo con recordar aquella mirada logro tranquilizarme... Además, ya tenía muchos dibujos de esa mirada, en mis cuadernos, en blocks, en la pared de mi cuarto e incluso tenía pensado tatuarme esa mirada. Debo admitirlo, estaba demasiado obsesionada con esa misteriosa mujer y su mirada. Mi mamá ya me había sugerido ir al psicólogo, tomar terapia... Ella me aseguraba que esa noche no había ninguna mujer en la casa además de ella y que yo debía olvidarlo, incluso me dice que ella fue quien asesino a mi padre. Algo difícil de creer porque yo sé que mi madre no sería capaz de algo así.
Estoy segura de que la vi justo parada en la puerta de mi habitación, mirándonos a mi hermano y a mí fijamente, escuché sus pasos en mi habitación, ¿cómo podría ser todo eso solo un sueño?
De lo que no estaba segura en ese momento era de lo que sentía por ella, me consideraba demasiado joven como para poder decir que era amor. Pero, quería tenerla cerca pues me daba un sentimiento de seguridad, al recordar su mirada sentía que nada malo podría pasarme.
A pesar de que el monstruo ya no estaba, seguía teniendo problemas en mi vida que alimentaban mis miedos. El bullying que recibía en la escuela sin razón aparente era lo que me ocasionaba terror ahora. Ahora prefiero quedarme en casa en vez de ir a la escuela o salir a cualquier otro lugar. Como habían cambiado las cosas. Antes me daba miedo regresar a mi casa y ahora me daba miedo salir, pero tenía que hacerlo.
Solo tenía una amiga que también era la víctima de bullying... De hecho fue por defenderla un día que terminé siendo agredida junto a ella, cada maldito día. Ella se llama Marisol, pero yo le digo sol.
— Es genial saber que nos vamos a graduar pronto, me dice mientras estamos paradas frente a la escuela sabiendo lo que nos espera al interior de esta.
Marisol era demasiado conformista... Yo, por otro lado, llevaba mucho tiempo reprimiendo un oscuro deseo. Estoy segura de que esa mujer fue quien asesinó al monstruo. Entonces desde aquella noche he tenido extraños pensamientos que me llevan a pensar que todo puede solucionarse matando.
— ¡Oye! Te dije algo, interrumpe mis oscuros pensamientos... Te estoy hablando Génesis.
— Lo siento Sol, yo solamente estaba imaginando lo bella que será nuestra vida luego de nuestra graduación.
Si nos vamos a otra ciudad porque si nos quedamos allí seguiría sucediendo lo mismo.
Le ofrecí mi mano para que entráramos juntas a la escuela. Empezamos a caminar y allí en el pasillo de la escuela estaban ellas. Liliana y sus sirvientas patéticas que no tienen vida propia y que la siguen como perros detrás de su amo. Bueno, era la más popular de la escuela, a todos les convenía tenerla de su lado y por eso hacían cualquier cosa que ella dijera. Incluso a muchos de los maestros de esa escuela los tenía comiendo de la palma de su mano.
— Oh, miren todas, dice Liliana con su cara arrogante que siempre tiene... Son Sol y Génesis, la pobre abandonada por sus padres y la loca que se la pasa viendo fantasmas.
Era algo de todos los días que Liliana tomará como motivo de burla el que mi mejor amiga Sol fuese adoptada y de que yo tuviera ataques de ansiedad al recordar a mi padre. No sé por qué eso le causaba gracia... Nuevamente, aprieto mis puños llena de impotencia, imaginando sientas de maneras de torturarla y hacerla gritar a más no poder.
— Déjanos en paz Liliana... dice mi amiga mientras toma mi mano para que rodeemos a Liliana y a su grupo.
Pero como cada maldito día Liliana quería usarnos como su diversión. Así que, ella y sus esclavas empezaron a empujamos de un lado a otro como si fuéramos balones de fútbol, muñequitos de trapo o cualquier juguete. Ya no aguantaba más esa situación, tenía que hacer algo.
Entonces, cuando finalmente la tuve de frente aproveché, la tomé del cabello y bajé su cabeza con fuerza para golpear su rostro con mi rodilla. Eso la dejó aturdida, así que vi una increíble oportunidad de vengarme por todo lo que me había hecho.
Ella estaba mareada, la tomé del cabello nuevamente y la lleve con fuerza hacia la pared, justo en el lugar donde estaba mi amiga Sol quien no dudó en hacerse a un lado para que yo pudiera golpear su cara contra la pared. Me encantó lo indiferente que fueron todos sus supuestos “amigos” pues nadie la defendió. Es claro que sólo estaban con ella por conveniencia, porque es en esos momentos en los que te das cuenta quiénes son tus verdaderos amigos y en ese momento quedó claro que ella no tenía ninguno.
Ella se encontraba en el suelo inmóvil y con su rostro ensangrentada y aún así para mí eso no era suficiente, así que aproveché tener un anillo en mi mano derecha y la golpeé en repetidas ocasiones, no recuerdo cuantas fueron, pero cada una me llenaba de una increíble satisfacción. Todos solo miraban, incluso algunos estaban grabando y riéndose.
Hasta que la directora toma mi mano con fuerza, luego otro maestro tuvo que ayudarla porque mi ira me estaba dando demasiada fuerza.
Mientras todos me miraban perplejos yo estaba simplemente sonriendo y pasé mi mano ensangrentada por mi rostro. Es difícil expresar lo mucho que lo disfrutaba... Pero solo más tarde me daría cuanta de lo que había hecho y de las consecuencias.
Me llevaron a lavarme las manos y el rostro, después los vi a ellos. ¿Policías? Además, de ellos también estaba mi madre cruzada de brazos y negando con la cebeza, se veía tan decepcionada de mí.
Empecé a sentir miedo, ¿Qué era lo que había hecho? Me convertí en mi padre, en un monstruo. Me sentí despreciable y llegó a mí un ataque de ansiedad horrible, quería huir de todas las miradas que me rodeaban pero no tenía a dónde ir. Me puse las manos en la cabeza y me tiré al suelo porque simplemente no quería ver a nadie. Sentía que las miradas me seguían a todas partes.
Mi hermano enterandose de la situación fue al lugar, en cuanto lo vi recordé su mirada de miedo cuando veía a mi padre. Tenía miedo de mí.
Finalmente el oficial rompe mi momento de miedo para empeorarlo diciendo “Génesis Sandoval, está detenida por el delito de intento de homicidio”… Ella no había muerto pero los golpes en su cabeza, para ser más específicas el golpe que le di contra la pared la tenía grave y con pronósticos no tan buenos... Estaba asustada por cómo terminaría, a donde me llevarían. Pero de repente y sin previo aviso todo eso se mezcló con un sentimiento de ira porque no estaba muerta.
No me entendía, me dolía la decepción de mi hermano y mi madre, pero al mismo tiempo me hubiese gustado terminar el trabajo. Si vas a hacer algo debes hacerlo bien y termunarlo.
En resumen de todo eso... Me llevaron a la comisaria, donde finalmente me dieron a conocer la noticia de que Liliana había muerto. Ella era la chica con más dinero en la escuela así que seguramente sus padres estarían dispuestos a lo que sea con tal de encerrarme.
Terminaría en una correccional para menores, eso era lo que yo pensaba, pero no fue así. Me realizaron estudios, varios estudios y simplemente determinaron que...
— ¿Transtorno de la personalidad antisocial? Le pregunto a la psicóloga un tanto enojada... ¿Un centro psiquiátrico para menores? ¿Están insinuando que estoy loca?
La trabajadora social tenía una voz bastante suave y tranquila, me hace una señal con su mano pidiéndome que me relaje para poder explicarme.
— Mira Génesis, está claro que tu salud mental no está bien y todo eso es resultado de lo que viviste en tu infancia. Lo mejor sería tratar eso ahora que estás joven... El juez determinó que debes estar en un centro psiquiátrico para mejorar porque te consideraron un peligro para las demás personas.
Antes de que yo pueda decir algo, mi madre interrumpe la conversación, había permanecido callada la mayor parte del tiempo pero finalmente decidió hablar.
— Mi amor, no hagas las cosas difíciles, dice mientras su mirada me súplica... Lo necesitas amor.
Simplemente yo no quería terminar en ese lugar, yo me sentía perfectamente bien. Según yo, no estaba dispuesta a aceptar eso.
— ¡NO!, golpeo la mesa con mis puños y me levanto... No van a llevarme a ese lugar, ¿cómo puedes estar de acuerdo con todo esto mamá?
Mi mamá suspira, echa su cabeza hacia atrás y me dice: “puedes odiarme si quieres, pero yo voy a hacer lo que considero que es mejor para ti porque soy tu madre y te guste o no te vas a ir... Piensa en tu hermano y en el terrible ejemplo que le estás dando.
— No te atrevas a hablarme de un buen ejemplo, le grité... Sí mi hermano es un niño con tantos traumas y problemas es culpa tuya y nada mas porque nunca fuiste capaz de poner un maldito limite.
— Ya hemos terminado aquí, pueden llevársela, le dice mi mamá a los guardias que se encontraban allí, con sus ojos completamente inundados.
Pero antes de decir eso me dijo: "sé que como madre debí darles un buen ejemplo y una mejor infancia, estoy tratando de mejorar eso... Esto es lo mejor para ti, es lo mejor para todos".
Yo siempre veía los ojos de las personas, pues era aquello que yo utilizaba para saber como se sentían las personas a mi alrededor. La mirada de mi mamá era la de una persona que estaba rota, yo la rompí, yo la hice pedazos con lo que le dije.
Me quebré con su triste mirada, entendí que algo no estaba bien en mí... Sentí que me estaba convirtiendo en mi padre.
— Mamá, perdóname... Le suplico que me perdone antes de salir de aquella habitación para ser trasladada.
¿En que me estaba convirtiendo?... Pensé en mi hermano y en mi madre, tenía que cambiar porque los estaba llevando de vuelta a vivir el mismo infierno que vivía con mi padre.
Cuando estaba en aquella camioneta con dos oficiales y la trabajadora social la pude ver. Justo al lado, no sé si me estaba volviendo loca, pero la vi, vi esa mirada en una mujer morena de cabello negro que se veía de unos 26 o 27 años.
Sí, esa mirada fría, tenía que ser ella porque para mí cada persona trasmite algo diferente con su mirada y lo que me trasmitió esa mirada la primera vez que la vi es imposible de olvidar. Ella estaba conduciendo una camioneta negra, se puso unos lentes negros, subió el vidrio de la ventana y continuó conduciendo, pasó justo en frente de nosotros.
Desafortunadamente la vi tan solo unos segundos, por lo que decidí pensar que todo fue parte de mi imaginación.
Estar obsesionada con aquella mujer que ni siquiera conocía no me ayudaría a mejorar.
Pero muy pronto volvería a encontrarme con ella, justo cuando esté a punto de olvidarla regresará para que su mirada vuelva a infiltrarse en cada uno de mis pensamientos.
Porque al parecer el destino estaba empeñado en juntarnos una y otra vez.
***¡Descarga NovelToon para disfrutar de una mejor experiencia de lectura!***
Updated 30 Episodes
Comments
Helen
Genesis
2024-01-08
0