Sofía iba de salida triste y apenada porque no vio al señor del Villar, pero su rostro cambio cuando lo vio ahí recargado en su auto y él la miro.
César: Nunca te voy a perdonar que me hayas dejado esperar tanto tiempo ¿quién te crees que eres?
Sofía: Señor del Villar estoy tan apenada con usted tiene razón en estar molesto.
César: Sofía es broma, yo te esperaría toda la vida y para siempre además te traje estás rosas espero sean tus favoritas
Sofía: Están hermosas, señor del Villar.
César: ¡Ay por favor deja el señor del Villar!, dime César porque yo te digo Sofía.
Sofía: Está bien... César.
César: Así está mejor, vamos porque quiero que me vean entrar al restaurante con la mujer más hermosa
Sofía: Voy a terminar por creerlo.
César: Es usted bellísima bueno ya mucho bla-bla-bla andando.
SOFÍA.
Subí al auto de César y llegamos al restaurante Zanzuzi me sentí un poco nerviosa y muy incómoda me sentía tan fuera de lugar pero me tomo del brazo y avancé segura con él me dio tanta confianza y me sentí tan bien me tuvo riendo desde que salíamos del trabajo me contó algo de su vida y de mí no tenía mucho que decir huérfana de padres y vivía sola en un pequeño departamento que compré con mis ahorros y así pasamos riendo y charlando hasta que el señor Salgado llego a nuestra mesa.
RICARDO.
La alcancé afuera del edificio a Sofía pero me llené de rabia cuando vi que César aún estaba ahí, la espero más de 2 horas llamé a Bernardo y los seguí me sentía ridículo parecía un adolescente siguiendo a su novia, cuando llegamos estaba sonriendo y no paraba de hacerlo se veía tan sensual y bella pero lo que más me lleno de rabia eran los hombres del restaurante que la veían como perros hambrientos.
César y Sofía ya habían terminado de cenar y pidieron una copa de vino tinto.
Bernardo: Amigo tranquilo, pareces un adolescente y además estás celoso.
Ricardo: No seas ridículo.
Bernardo: Lo que deberías hacer es que mañana en cuánto llegues a tu oficina la llames y le digas que la amas.
Ricardo bebe el whisky de un solo trago y se levanta para ir a la mesa donde estaban Sofía y César.
Ricardo: Espérame aquí.
Bernardo: ¡Espera Ricardo que vas hacer!
César: Bueno, señorita ya debo llevarla a su casa.
Sofía: Sí ya son las 10 y tú tendrás la culpa si no me levanto.
Ricardo: Buenas noches, ¡perdón interrumpo!, ahora entiendo por qué tenía prisa por irse señorita Lozano.
Bernardo: Ricardo no seas imprudente vamos te llevaré a tú casa, disculpe señor del Villar y usted también señorita Lozano con permiso vamos.
Ricardo: No, a ver ¿que te disculpe por qué?, la quiero mañana temprano me oyó señorita Lozano.
César: Vamos Sofía.
Ricardo: ¡Mira pero si ya se tutean que bien!
César: Señor Salgado no se que problema tenga pero no le voy a permitir que le falte al respeto a la señorita Lozano, pues fuera de sus instalaciones ella es libre de salir con quién ella quiera.
Sofía: César por favor la gente ya nos está viendo.
César: Lo siento, tienes razón vamos a pagar la cuenta con permiso.
Bernardo: Ya vámonos a tú casa ¡que bárbaro!, ándale camina.
Ya iban de camino César y Sofía cuándo vio que derramó unas lágrimas y él detuvo el auto después salió abrió la puerta y la saco para que le diera un poco de aire y la abrazó.
César: Disculpa Sofía no debí reaccionar así pero solo es tu jefe.
Sofía: Siento mucho lo que paso y quiero ser sincera contigo.
César: No tienes que darme ninguna explicación.
Sofía: César yo... yo estoy enamorada del señor Salgado desde que trabajo para él hace más de 4 años pero el jamás se fijará en mí.
César: Oye eso dolió.
Sofía: No está bien él jamás me mirará como mujer.
César: Pues debe estar ciego o ser idiota para no darse cuenta lo hermosa que eres y lo que vales.
Sofía: Margarita me dice que tal vez es una ilusión por no haber tenido una figura paterna y cuando te conoció fue ella la que me impulso a salir contigo.
César: Entiendo te sentiste obligada.
Sofía: No, claro que no y es que si aún quieres me gustaría que seguiríamos saliendo y si algo se da pues quisiera intentarlo.
César: Agradezco tú sinceridad pero ahora que sé esto pues la respuesta es no.
Sofía: Entiendo pero no te culpo de verás.
César: Es broma, claro que quiero seguir saliendo contigo hermosa.
Sofía: César no seas así conmigo, cuándo me hables con la verdad no te voy a creer.
César: Bueno ya no llores y anda vamos para tu casa.
Subieron al auto y César dejó a Sofía en su casa y él después se fue a su Penthouse, mientras Arturo llegaba a su casa, Elena estaba en el cuarto del piano, se lo compró cuándo en una velada la escucho tocar.
Llegó exhausto arrojó el saco al sofá y me desplomó en uno de los sillones de la sala, quito mí corbata, desabotono los tres primeros botones de la camisa y doblo las mangas cuando llega Cornelio.
Cornelio: Buenas noches, señor.
Arturo: Buenas noches Cornelio.
Cornelio: Desea cenar señor.
Arturo: ¿Y la señora?
Cornelio: Desde la tarde está en el cuarto del piano señor.
Arturo: Ella ya cenó.
Cornelio: En la mañana solo quiso café y un pan tostado con mermelada, en la tarde si comió bien y no quiso cenar.
Arturo: Bueno, llévame algo ligero me daré una ducha.
Cornelio: Bien señor con permiso.
Voy subiendo las escaleras y en efecto oigo el piano me imaginó entrando y tomarla en mis brazos subirla al piano y hacerle el amor, Arturo eres un completo idiota, tú queriéndola y ella odiándome por estar casada conmigo mientras solo piensa en el otro, en Manuel Montenegro, entró y casi me desmayo al verla tan bella y en ese vestido.
Arturo: Buenas noches.
Elena: ¿Vas llegando?
Arturo: Sí, me dijeron que apenas comiste.
Elena: Bueno no tenía mucha hambre y no quise hacerlo yo sola.
Arturo: Le hubieras llamado a Manuel, puedes hacerlo si quieres, solo te pido que sea cuando yo no esté y procura ser discreta si vas a tener encuentros con él te recuerdo que hay gente de servicio aquí.
Estuve triste casi todo el día estoy sola en esta enorme casa, si hay gente de servicio pero aún no los conozco Cornelio es correcto pero muy serio, a veces bajo y voy hasta la cocina y platico un rato con la cocinera Georgina pero no de mis cosas con Arturo, Fiorella y Violeta son chicas muy lindas y alegres, la que no me gusta del todo es Azucena es muy atrevida altanera y muy igualada, había subido después de haber acabado de comer y me pase toda la tarde en el cuarto del piano por Cornelio sé que Arturo lo compró días antes de la boda lo cual agradecí, a las 7 ordene la cena y me di una ducha me puse un vestido negro pegado al cuerpo y con una abertura en la pierna izquierda me maquillo un poco y sí de nuevo lo hice para mi esposo estaba emocionada quería que llegará y cenar juntos pero no llegó y yo tampoco cene me regrese al piano sin ver el reloj no me di cuenta de la hora hasta que Arturo abrió la puerta y ahí estaba yo como tonta viéndolo y derritiéndome con su mirada tan suya hasta que me dijo algo que no esperaba.
Elena: ¿Qué clase de mujer crees que soy?, eres un completo imbécil, te odio.
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Updated 55 Episodes
Comments
Lucy Is
jajajaja /Joyful//Sneer//Joyful//Sneer//Sneer/ hay con Arturo
2025-02-27
0
Luna_Jago
💜❤️
2024-12-30
0
Abuelita Pateyro
hay porque no hablá con ella y aclara todo ya pasó tiempo deben hablar claro para que se entiendan y se comprendan
2024-10-24
0