"Maldición", fueron las únicas palabras que salieron de la boca del modelo Dario Solís, tras el fuerte estruendo que inundó el estudio. Gritos y ruidos invadieron el lugar, mientras que la asistente del joven, visiblemente inquieta, intentaba calmarlo.
"¡Cálmese, señor Darío!", le pedía la asistente con tono firme. Darío Solís era un modelo muy talentoso, pero últimamente se encontraba obsesionado con la prima de Marcos.
"¡Ella me cortó como si nada! Busca la razón y dame todo lo que tenga que ver con ella. Quiero fotos, videos y lo que sea. ¡Rápido!", gritó Dario mientras echaba y rompía cosas de su escritorio. Por su parte, Andrea y los demás se hospedaban en el mismo edificio.
"Si, joven", respondió Niko.
Dario estaba frustrado y muy molesto, sin embargo, al mismo tiempo, en una tienda cercana, Bianca y Niko observaban llaveros.
"¡Mira Niko!", dijo Bianca al escolta.
"¿Qué es?", preguntó el guardaespaldas al darse vuelta.
"¡Son llaveros! Llevemos cinco."
"¿Para qué quieres cinco si solo eres una?", preguntó Niko.
"No son todos para mí, son para todos nosotros", respondió Bianca.
"Bien, entremos. Me gusta el rojo" dijo Niko
Entran en la tienda, y mientras Bianca se dirige al segundo pasillo, choca con Dario y ambos caen al piso.
"¡Ay!", exclamó Bianca.
"¡Lo siento!", se disculpó Dario.
Enseguida llegan corriendo los escoltas.
"¡Señorita Bianca!", exclamaron los guardias.
"¿Estás bien?", preguntó Dario ayudándola a levantarse, mientras los escoltas le daban una mirada fría y Niko se interponía entre ellos.
"¡Lo siento, fui despistado! Soy Dario Solis, ¿y usted?", se presentó Dario.
"Soy Bianca..."
En ese momento, entra Andrea corriendo junto con Marcos y sus cuatro escoltas.
"¡Bianca!", exclamó Andrea.
"¡Eh!", respondió Bianca.
"¡¡Agáchense, es un asalto!!", gritó de repente Andrea, y las balas comenzaron a atravesar los vidrios de la tienda, iniciándose un tiroteo.
"¡Señorita Bianca!", gritó Dario mientras estiraba a Bianca hacia el baño y se abrazaba a ella para protegerla.
"¡Maldición! ¡Niko, notifica a los demás que vengan de inmediato!", gritó Marcos, mientras buscaba a Andrea y notaba que ya no estaba a su lado.
"¡¡Andrea!!", exclamó desesperadamente. Bianca escuchó los gritos de Marcos y se soltó de la mano de Dario.
"¡Debo irme!", dijo ella.
"¿A dónde vas?", preguntó Dario.
"Mi prima está perdida", respondió Bianca.
Bianca salió del baño agachada y buscando a Andrea, ya que según ella estaba en peligro. Dario contó hasta tres y salió tras de Bianca por impulso.
"¡Voy contigo!", le dijo.
Andrea, por su parte, ya estaba cerca de los asesinos con la mano ensangrentada sosteniendo un bate de metal lleno de sangre.
"Así es", respondió Andrea mientras sacudía la mano quitando el exceso de sangre.
"¿Oye linda, qué haces caminando sola por aquí en pleno tiroteo?", le preguntó uno de los bandidos que pasaba por el pasillo. Como las luces estaban apagadas, no notó que Andrea estaba sucia de sangre y que también tenía un bate.
"Me perdí. Las luces se apagaron repentinamente y oí ruidos."
"Ven conmigo, hay un lugar placentero". El sujeto se acercó a Andrea y la agarró del brazo, y ella le dio con el bate en la pierna derecha haciéndolo caer y gritar de dolor.
"¡Perra, maldita!", exclamó el bandido.
"Sabes, también conozco un lugar bueno para ti".
Andrea le golpeó varias veces con el bate en la cara al sujeto y lo dejó tendido en el pasillo. Luego se agachó y recogió la pistola y el celular del sujeto y se fue al baño. Detrás de ella, a unos dos pasillos venía Bianca y Dario, aterrados por pasar tres cadáveres de hombres con la cara desfigurada.
"¡Demonios! La persona que los mató debió ser un asesino en serie", dijo Dario mientras sostenía la mano de Bianca, quien no se abatió con lo que veía.
"De seguro que sí lo es."
"¿No te da miedo?" preguntó Dario.
"El miedo se va cuando eres abandonada al azar en las calles de un barrio marginal y poco valorado".
"¿Qué te hicieron ellos? ¿Quién es tu prima?"
"No soy ninguna criminal. Mi prima es Andrea y su esposo es Marcos. Están de luna de miel y yo de vacaciones, pues soy su asistente personal."
"Vaya, es muy fría y directa".
"¿Por qué me seguiste, joven?", le preguntó Bianca al detenerse al final del pasillo.
"Fue por impulso, eres mujer y estás arriesgándote".
"¿Acaso eres valiente o algo?"
"Para nada, no sé qué hacer ni cómo ayudarla".
"Bien, andando. Debo encontrar a mi prima."
Se fueron en silencio y vieron a Andrea salir del baño sin ninguna mancha de sangre en las manos, y Bianca corrió hacia ella.
"¡Andrea! ¡Al fin te encuentro!"
"¡Ten cuidado, nos pueden oír!" le dijo Dario al acercarse, y Andrea sonrió.
"¿Eres Dario Solís?" le preguntó Andrea mientras sostenía la mano de Bianca.
"Así es, ¿y usted?"
"Encantada de conocerte. Soy Andrea Vera, la esposa de Marcos Acosta, el hijo del prestamista más grande de nuestra ciudad y primo de Tamara, quien no es agradable mencionar en un momento así. Bien, estoy perdida."
"¿Cómo llegaste aquí?" preguntó Bianca.
"Me arrastraron. Todavía no sé quién fue, luego tuvimos un enfrentamiento y solo corrí y entré al baño. Al girar la placa de "no funciona", el sujeto pasó de largo hacia esa dirección". Andrea señaló hacia el lado izquierdo.
"Vamos con alguien de la policía", dijo Dario.
"¿Policía? Si ellos pudieran ayudarnos, ya estarían aquí. Ellos esperarán hasta que todo termine y luego actuarán", respondió Andrea.
"¿Cómo lo sabes, Andrea?" preguntó Bianca.
"Querida, todos son sobornados. Además, ¿por qué crees que nos atacaron?" Andrea caminó hacia el baño y agarró el celular del sujeto, reproduciendo el audio.
"Quiero que atrapen a ese sujeto y lo lleven a la casa de la playa. Esperen mis órdenes para pedir el rescate". Andrea pausó el audio y miró a Dario.
"Querido modelo exitoso lleno de enemigos, ¿te metiste con alguien a quien no debías?", preguntó Andrea.
"¡Imposible! No me meto en líos, solo conozco a Tamara", respondió Dario.
"Bingo, ella otra vez. No es la primera vez que me involucro en algo de secuestro que esa mujer insensata planea", dijo Andrea.
"¿Qué ella planea?" Dario estaba atónito.
"Sí, sí, hablemos en otro momento. Ahora debemos sobrevivir".
"¿Qué puedo hacer, Andrea?", preguntó Bianca seriamente.
"Espera". Andrea se volteó, agarró el bate y le dio un golpe en la cabeza a Dario, quien se desmayó y cayó al piso.
"¡Señorita!"
"Él no puede saber que lidiamos con los enemigos. Debes ayudarme y guardar silencio, ni Marcos debe saber. Y si me traicionas, morirás".
"Daría la vida por usted, estoy muy agradecida con usted".
"Bien, empecemos. ¿Sabes usar una pistola?"
"No, nunca toqué una".
Andrea le mostró y le enseñó la postura correcta de usarla y se fueron hacia los enemigos sigilosamente. Mientras tanto, Marcos y los escoltas buscaban a Andrea.
"¡Jefe, Bianca y el otro joven también no están!"
"¡Vamos a separarnos! ¡Encuentren a mi esposa!"
Marcos por primera vez sintió miedo de perder a una mujer que no sea su hermana; en su pecho estaba un nudo y unas ganas de gritar por su esposa desaparecida. Por todos lados estaban los destrozos y cuerpos de muertos y heridos, pero nada de su esposa. Una hora después llegaron la policía y los refuerzos, solo hallaron a Darío y nada de las dos mujeres. Desde lejos un sujeto grita,
"¡Por aquí! ¡Por aquí, hay dos mujeres inconscientes!"
Marcos corrió hacia el joven y encontró a Bianca y a Andrea dormidas entre los escombros de la salida del estacionamiento. Una hora más tarde, en el hospital, Marcos temblaba angustiado por las noticias del doctor y por el otro lado, el agente del modelo estaba nervioso y su asistente lloraba de miedo.
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Updated 67 Episodes
Comments
Tata Avila
me encanta la actitud d Andrea
2023-12-09
1
Sol Cito
cada ves me quedo encantada con Andrea
2023-09-15
1