Episodio 6

Sofía:

—¿Qué diablos acaba de pasar? Mi conciencia me hizo entrar en razón. No me alejé. Sentí como si salieran chispas de mí. Dios, ¿qué beso fue ese? Tengo novio, y esto no volverá a pasar —digo algo apenada—. Lo siento.

—Discúlpame a ti. Fui yo quien te besó.

—Un momento incómodo. Cuando me cae el veinte, recuerdo que estaba en su casa y no sé qué hora es. Rompí el silencio.

—¿Me puedes decir qué hora es?

—Las 11:30.

—Demonios, es muy tarde. Me tengo que ir. Mi hermana debe estar preocupada.

—Yo te llevo. Es muy tarde. Gracias, pero no es necesario. Me puedo ir en taxi.

—No es muy tarde y puede ser peligroso. Además, tengo que explicarle a tu hermana para que no te regañe.

—No tuve más remedio que dejar que me acompañe. Ese chico sí es insistente.

—Ya habíamos llegado a mi casa. Alex me estaba esperando en la entrada con una cara que hasta miedo da.

Alex:

—¿Dónde estabas? Me tenías muy preocupada. Me cansé de llamarte. ¿Dónde diablos estabas? ¿Para qué tienes celular si no vas a contestar?

—Hey, yo no me dejó ni empezar a hablar. Se escucha Sebastián hablar.

—Yo puedo explicar.

—¿Y tú quién eres?

—Hola, soy Sebastián Anderson. Soy compañero de Sofía.

—Hola, yo soy Alexa Cooper, hermana mayor de Sofía.

—Ahora me puedes explicar por qué llegó tan tarde y ni avisó dónde estaba.

—Sebastián ya le había contado todo lo que pasó en un instante. Su cara de enojado cambió a preocupación.

—So, estás bien. ¿No quieres que te revise?

—Alex, estoy bien. Ya no te preocupes.

—Ya me voy. Que estés bien.

—Sebastián ya estaba por irse cuando Alexa lo invitó a cenar. ¿Qué diablos le pasa a mi hermana?

—¿Te gustaría quedarte a cenar en agradecimiento por lo que hiciste por mi hermanita?

—Creí que no iba a aceptar. Cuando escuché esas palabras, mi corazón ❤️ quería salir de ahí y salir corriendo.

—Claro, gracias por la invitación.

—Alex, la cena le falta un poco. Siéntate donde gustes.

—Me estaba por ir a mi habitación cuando Alex me habla.

—¿A dónde vas? A dejar a tu visita solo.

—A mi habitación. Voy a cambiarme de ropa y tomar un baño. Bajo enseguida.

—"Mi visita". Si fue ella quien lo invitó, no entiendo qué le pasó a Alex con Sebastián. Apenas lo conoce y lo invita a pasar. ¿Qué diablos está pasando? Mi hermana es paranoica con los extraños, y ahora invita a uno a cenar. No entiendo nada.

—Tomé la ducha y me cambié lo más rápido que pude. Conozco a mi hermana y es capaz de hablar de más cosas. Me puse un pijama de conejo y me recogí el cabello.

—Alex estaba a punto de contarle cuando casi nos arresta la policía por una travesura. La suerte que llegué a tiempo para interrumpir. La fulminé con la mirada. Ya sabía que no debía hablar más. Nos dejó solos y se fue a la cocina. Me siento un poco incómoda después de lo que pasó después de ese beso. Una parte de mí quiere repetir ese beso. ¿Qué me está pasando ahora? Más que nunca necesito los gritos de Alex.

Sebastián:

—Se ve tan hermosa con esa pijama. Aunque no muestra casi nada de piel, se demuestra lo bien trabajado que está. Su cuerpo está hermoso. Puedo sentir desde aquí lo incómoda que está.

Alex:

—Ya está la cena.

—Nos dirigimos hacia el comedor.

—Alex había preparado canelones rellenos de carne. Me serví bastante sin que me importara que él esté aquí.

—No puedo creer que con lo que comes aún tengas ese cuerpo.

—No sabía qué decir, ya que me puse nerviosa. Sentía la mirada de Sebastián haciéndome un escáner por todo mi cuerpo y mordió su labio. Por Dios.

—Hahaha, sabes que no soy la única. Porque tú y Diana son igual de tragones que yo.

—¿Quién es Diana?

—Diana es su mejor amiga y es como una hermana para nosotras. Ella es mi otro dolor de cabeza.

—La cena había pasado muy rápido para mí. Suerte que Sebastián tuvo una llamada y se tuvo que ir.

—Gracias por la cena, estuvo riquísimo. Adiós, Sofía. Nos vemos mañana.

—Bye.

—Fui a despedirlo a la puerta. Cuando regresé a la sala, me encontré a Alex. Ya sabía lo que me esperaba.

—Ahora dime quién es él. Está superguapo. Ya veo con uno así hasta yo desaparezco por horas.

—Ya te dije que es un compañero de instituto, nada más.

—Le gustas a ese chico. Se nota cuando te mira.

—No sé por qué, pero me puse nerviosa. Que no, como crees. Apenas me conoce.

—Si no te conociera tan bien, también diría que él te gusta. Y como te conozco, te gusta, aunque aún no lo aceptes. Ya te acordarás de mí.

—Estás loca, no. Como crees. Además, sabes muy bien que tengo novio.

—Si Lucas no se entera, no hay problema.

—Estás loca. Esas películas de amor en las que te vas de viaje y te enamoras, eso solo pasa en las películas románticas.

—Subí a mi habitación para alejarme de las estupideces de Alex.

—Hoy fue un día muy largo. No me puedo sacar la sensación del beso. No sé qué me pasa. Una parte de mí lo quiere bien lejos, pero otra parte lo quiere tener cerca. Pero no puedo negar que en ese beso sentí estar en las nubes. Fue mágico. Nunca había sentido algo así. ¿Qué me está pasando? Di mil vueltas en la cama peleando con mis pensamientos y el recuerdo de ese beso. Tengo novio y no puedo hacerle algo así. Tengo que borrar eso de mi mente. De tanto pelear con mis pensamientos, me quedé dormida.

—Ya habían pasado 2 días desde que Sebastián y yo nos besamos y aún no me he podido sacar ese recuerdo de aquel beso. Es como si lo estuviera tatuado en mi mente. Dios mío, ¿qué me está pasando? Eran las 6:00 AM. No he podido dormir nada. No sé qué me está pasando después de ese beso. Se despertaron cosas en mí que nunca había sentido. Jamás en estos momentos es que necesito más a Diana.

—Al fin hoy era viernes. La semana había pasado muy rápido. Era muy temprano, así que decidí preparar el desayuno, ya que la cocinera llegaba tarde. Antes de ir a la cocina, pasé por la habitación de mi hermana para saber si estaba. Qué bien que hoy no le tocó turno tan temprano porque últimamente casi no la he visto. Sale muy temprano y llega tarde. Ya el desayuno estaba listo. Preparé panqueques con fresas y chocolate y zumo de chinola.

—Estaba poniendo la mesa. Decidí desayunar en la cocina. Estoy terminando de poner la mesa cuando llega Alexa y me dice:

—¿Tú despierta? ¿Te caíste de la cama o qué? No es normal que estés tan temprano. ¿Despierta? ¿Te sientes bien?

—No seas tonta, yo no soy tan vaga.

—Nos empezamos a reír. Ya habíamos empezado a desayunar.

—Alex aún no sabía nada del beso. No se lo había podido decir. No hemos tenido tiempo. Cuando estaba a punto de contarle a Alex, ella y yo hablamos al mismo tiempo.

Alexa: Sofía

—Tengo que decirte algo.

—Dime tú primero.

—No, dime tú.

—Estuvimos por un minuto. Tú dime.

Alex: Dime ya.

—No sé qué me está pasando, pero creo que me enamoré. Aún no estoy clara de lo que siento. Quiero ir despacio. Tengo miedo de sufrir otra vez.

—Que bien me gustaría mucho que te des una nueva oportunidad en el amor ❣️ no tengas miedo, no vas a volver a sufrir y si ese tipo llega a lastimarte se las ve conmigo

—¿Cómo estás tan segura?

—Porque si ese tipo te hace sufrir, se las va a ver conmigo, y no todos son como el idiota aquel.

—Bueno, en fin, ya te dije, ahora dime tú y no te hagas la loca.

—Bueno, te lo diré, pero antes dime que no vas a gritar.

—No lo haré, lo prometo. Ahora, dime.

—Te acuerdas de Sebastián, mi compañero de instituto.

—Sí, me acuerdo de que él pasó contigo.

—Él y yo, creo... Bueno, seré directa, nos besamos.

—¡¿Qué?! ¡¿Cuándo?! ¡¿Dónde?! ¡Sabía que te gustaba!

—Joder, dijiste que no gritarías.

—Sorry, pero no me dejes en ascuas.

—El día que vino a casa. En su casa.

—Wow, y besa rico, dime.

—Mi hermana está loca. Me sonrojé cuando me dijo eso, con su cara de pícara. Con un poco de vergüenza le digo:

Si.

—Habían pasado media hora, Alex ya se había ido. Yo subí a mi cuarto a bañarme y cepillar mis dientes. Ya estaba lista, era algo temprano, así que decidí llamar a Diana. Casi no he hablado con ella. ¿Qué le pasa que no contesta? Me cansé de llamarla, así que decidí llamar a Lucas, pero él tampoco contesta. ¿Será un mal pensamiento? Vino a mi mente: ¿será que ya no le importo y se han olvidado de mí? Me siento algo triste.

7:30 AM

—Estaba llegando a la entrada del colegio. Antes de entrar, vi a Sebastián y Sariá besándose. Sentí un fuerte dolor en mi pecho, como si él me importara. De la nada, salen unas lágrimas traicioneras. Las limpié lo más rápido que pude. No quería que nadie me viera llorar. No sé por qué me siento así. No entiendo. Si Sariá es su novia, ¿por qué me besó? Borro esos pensamientos y me pongo a pensar que no tengo ni un mes aquí y ya soy popular.

—Aún era temprano. Faltaba mucho para que empiece la clase, así que fui al patio a grabar un poco en mi Instagram.

Instagram

Hola, mis bebés. Les tengo uno de los vídeos más esperados: el Cooper reto 2. Como se los prometí, comenten lo que quieren que haga en el TikTok que acabo de hacer, y ahí estaré escogiendo los mejores y extremos. No tan extremos. Por fin, no puedo creer que ya llegó el momento de la verdad. Los quiero, besos, adiós, mis bebés.

—Ya había sonado el timbre. Estaba por llegar al salón cuando veo a Sabrina y me acerco a ella.

Sabrina

—Sofí, ¿cómo estás?

—Nos saludamos. Cuando le pregunto qué clase le toca.

Idioma, y a ti.

—Qué bien, tenemos esa clase juntas.

—Noto a Sabri algo nerviosa.

—¿Qué tienes? Te noto algo nerviosa.

—Se nota tanto.

—Sí, ¿qué te pasa?

—Hoy en la clase nos toca un trabajo de una presentación, todo en español. Ya había hecho el trabajo, pero mi compañera cambió y se llevó todo lo del trabajo.

—Qué mala. Eso no se hace. Tú haces el trabajo para que se valga de tu equipo y se lleve tu trabajo. ¿De qué es el trabajo? Porque yo puedo ser tu compañera y te recuerdo que hablo español a la perfección. Además, no tengo equipo. ¿Quieres ser mi compañera?

—Claro que quiero. Y el trabajo trata de conocernos mejor y cantar una canción escrita por uno o todos los participantes.

—Estábamos por entrar al salón cuando sale Derek.

Derek

—Oye, Sabri, me enteré de lo que te hizo Britani, y yo seré tu compañero.

Derek no nota que estaba detrás de él.

—Gracias, pero no es necesario. Ya tengo compañera y, además, Sebas es tu compañero.

—Sí, pero sabes que a él no le gusta cantar.

—En cambio, yo. Mi compañera es la mejor y sin contar que uno de sus idiomas es el español.

—¿Y quién es ella? Debe ser una nerd con lentes, gorda y fea.

—Ja, ja, ja. Compruébalo tú mismo. Está detrás de ti.

¡Qué!

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Comments

Amikela

Amikela

Me da coraje que el la reclamo como suya, la quiera conquistar, no quiere que otro hombre se le acerque porque se pone celoso 😒pero el carilimpio si puede besarse con otra guíal y no pasó nada🤔

2023-10-21

3

Sandra Mejia

Sandra Mejia

Que 🤔 estamos en clases de ortografía o sea./CoolGuy/

2023-10-14

0

San Aguirre

San Aguirre

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2023-10-12

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