Episodio 2

Ya era bastante tarde, y Alex me llamaba para que bajara a comer.

"Alexa, mañana empiezas en el instituto."

"¿Cómo estás? Mañana no llevo ni un día aquí, ¿y ya quieres que vaya al instituto? Mejor empiezo la otra semana."

"Alexa, claro que no vas a ir la otra semana. Te vas a atrasar mucho, y quiero que sigas con el mismo promedio que en Los Ángeles."

Después de una larga discusión, finalmente estuvimos de acuerdo.

"Irás pasado mañana para que te organices mejor."

"Maldición, odio que siempre ganes en una discusión."

Subí a mi habitación para cambiarme; aún estaba en pijama. Me sumergí en la tina durante una hora, luego me dirigí al armario y elegí un vestido escotado negro con un cinturón dorado y unos tacones de plataforma del mismo color.

Un poco de perfume y me recogí el cabello antes de salir y recostarme en mi cama. Era la primera vez que no tenía que preocuparme por los paparazzi, y eso me gustaba.

Los gritos de Alex interrumpieron mis pensamientos.

"¿Puedes bajar?"

"Alex, ¿qué pasa con esos gritos?"

"Es para decirte que si quieres ir a comprar el auto conmigo y algunas cosas."

"Claro, vamos, pero deja de gritar así."

Íbamos en un taxi hacia la agencia de autos.

Llevábamos un buen rato y aún no decidíamos qué comprar. Finalmente, el gerente desesperado nos mostró una Rubicón negra de último modelo, y al unísono dijimos: "Esa es".

Mi hermana se fue a hacer el papeleo, decidí esperarla afuera. Estaba a punto de llamar a mi novio cuando vi a Alex a lo lejos con las llaves del coche.

Estábamos por ir al supermercado cuando llama Lucas. Duramos un rato hablando. Al pasar por mi nuevo instituto, veo chicos guapos. Maldición, odio cuando Alex tiene razón.

Acabamos de llegar de hacer las compras. No me había fijado, pero la casa es muy grande, mejor dicho, la mansión era un poco más pequeña que la que teníamos en Los Ángeles.

Ya era hora de cenar, y como aún no teníamos empleadas, Alex hizo la cena: espaguetis a la boloñesa.

Sebastián:

Otro maldito día sin encontrarla. Hace años que la estoy buscando por tantos países. A veces pienso que la diosa luna se olvidó de mí. Me aterra pensar que pudo haber muerto sin mi protección.

Soy el alfa de la manada Full Moon, necesito encontrarla. Una parte de mí dice que no pierda la esperanza.

Derek: "Hay chicas nuevas en el colegio."

Sebastián:

"Espero que estas sean menos plásticas y más reales."

Alexander:

"¿Cómo sería plástica o no? ¿Te acuestas con ella?"

Sebastián:

"No puedes hablar tú, al igual que Derek, se acuestan con muchas plásticas."

Derek y Alexander son mis mejores amigos, alfas de sus manadas. Nuestras manadas son las más fuertes.

Derek:

"No me van a negar que la mayoría de las chicas de este pueblo son puro plástico."

Sebastián:

"Es cierto, y son pocas a las que no te has cogido ya."

Reímos y bromeamos, pero ninguna de esas chicas va a llenar el vacío que llevo por dentro.

Horas atrás:

Fue un día como cualquier otro, estaba en el campo cuando veo a Sariá y se acerca con su voz chillona y cara de lujuria. La llevé a un lugar detrás de las gradas, me puse un condón, y la poseí sin piedad.

Me siento desesperado, Sariá solo me ayuda a darme placer. A veces siento un gran vacío en mí.

Alex ya se había ido temprano al hospital.

A las 10:30 AM, qué lindo se siente despertar sin los gritos de mi hermana. Bajé a la cocina a prepararme mi desayuno, ya que aún no teníamos servicio. Preparé cereal con frutas y jugo de fresa.

Subí a mi habitación para cambiarme; iba a dar un paseo para conocer la ciudad. Estaba lavándome los dientes cuando salí de la tina. Me dirigí al closet y decidí ponerme ropa deportiva con tenis Adidas blancos. Me recogí el cabello y me puse perfume.

Había pedido un taxi que me llevó al centro del pueblo. Este era muy bonito con tiendas y un centro comercial. Después de caminar mucho, me detuve en un parque y me senté en una banca. Miré la hora, ya eran las 2:00 de la tarde.

Inicié una transmisión en vivo con mis seguidores en Instagram. Les conté mi decisión de darme un tiempo alejada. Después de la transmisión, me llamó Lucas.

Lucas:

"Hola, nena, ¿cómo estás?"

"Bebé, bien, ¿y tú?"

"Extrañándote mucho, te amo."

"Yo también."

Teníamos un rato hablando cuando él dijo que tenía entrenamiento. Estaba admirando la belleza del pueblo cuando algo o alguien me sacó de mis pensamientos...

Era un chico que me pegaba a él diciendo "mía". Traté de despegarme, pero me apretó más fuerte y me llevó a una casa abandonada. Grité con toda mi fuerza, pero nadie vino a ayudarme. Este tipo era un psicópata maniático que pensé que me violaría y luego me mataría.

Gritaba "súltame", pero no me hacía caso. Estaba apretándome muy fuerte y empecé a llorar. Me soltó un poco, pero aún estaba cerca. Grité de nuevo y lo pateé en los testículos. Aproveché para escapar, corrí y me subí a un taxi para perderlo.

Llegué a casa y Alex aún no había llegado. Preparé algo de comida, lave los platos y subí a mi habitación para tomar una larga ducha.

Le conté a Diana con detalle lo que me pasó. Noto su cara de curiosidad y pregunta qué le pasa. Le pido que no le diga nada a Lucas.

Diana:

"Pero, estaba guapo, ¿verdad?"

"Mejor no te hubiera dicho nada. Esto es serio. Te cuento que un psicópata maniático casi me viola, y tú preguntas si está guapo. No tomas nada en serio.

Ya, perdón, pero dime si está guapo o no.

Sí, debo admitir que es muy guapo. Él es alto, muy alto, pelinegro de ojos azules y piel blanca. Sus labios no son muy grandes ni muy pequeños; son perfectos y tienen un color rojo carmín.

Para estar asustada, lo viste muy bien.

Estábamos hablando y riendo cuando me acuerdo.

Sabes que soy muy observadora y tenía que ver bien la cara de mi asesino. Diana, ahora que lo recuerdo, no le digas nada de lo que me pasó a Lucas, ya sabes cómo se pone.

Claro, no te preocupes. Soy una tumba, y más sabiendo cómo se pone el neurótico de tu novio.

Estuvimos hablando por dos horas cuando Diana se acuerda de que tiene tarea de historia.

Esta niña nunca va a cambiar, siempre dejando todo para último momento, aun así, la quiero.

Me quedé dormida de tanto pelear con mis pensamientos.

Me desperté con los gritos de Alex, como de costumbre. Era muy temprano.

"Sofí, despierta."

"Alex, ¿estás loca o qué te pasa? Es muy temprano. ¿No sabes qué hora es?"

"Son las 5:40."

"¿Qué te pasa? Es muy temprano."

Decidí levantarme, ya que está loca y es capaz de tirarme agua.

Me metí en la tina, preparé un baño de burbujas con aceite de rosas y puse mi playlist favorita. Me quedé dormida, y ya eran las 7:00. Me vestí con un vestido rosado con negro, algo corto. Ya sé que es algo glamuroso, pero toda mi ropa es así.

Me dejé el cabello suelto, me puse unos tacones de tacón bajo, un poco de perfume y maquillaje. No me quise vestir como toda la diva que soy para no llamar tanto la atención y que me reconozcan. Ya estoy cansada de que siempre digan que soy la diva del colegio y que consigo todo a base de mi fama y no por mi trabajo.

Ya estaba lista, bajé a desayunar. Alex había preparado panqueques con chocolate, frutas y leche.

Espero que les guste, les escribe su escritora. ❤️ Los quiero.

Más populares

Comments

Marina Hinostroza

Marina Hinostroza

vayan*

2023-12-10

1

Marina Hinostroza

Marina Hinostroza

vaya*

2023-12-10

0

Lisdailys Echeverria

Lisdailys Echeverria

Podrias subir fotos de los personajes

2023-10-22

1

Total

descargar

¿Te gustó esta historia? Descarga la APP para mantener tu historial de lectura
descargar

Beneficios

Nuevos usuarios que descargaron la APP, pueden leer hasta 10 capítulos gratis

Recibir
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play