Episodio 5

—No te preocupes, fui yo quien chocó contigo. ¿Segura que estás bien?

—Descuida, estoy bien.

—Qué bueno. No nos hemos presentado aún. Hola, soy Aarón Walter. Mucho gusto.

—Yo soy Sofía Cooper. Un gusto y gracias por ayudarme a recoger mis libros.

—No hay de qué. ¿A dónde te dirigías antes de que te chocara?

—A clase de geometría, y estoy retrasada. Ya tengo que irme.

—Ven, vamos. Te acompaño. Tengo esa misma clase.

—Estábamos por llegar al salón cuando escucho "¡Mía, suéltala, mal nacido!" Viene hacia nosotros, mejor dicho, hacia Aarón.

—Apenas despierto y veo al psicópata y Aarón golpeándose. Dios, ¿qué le pasa? Está loco. Estaba intentando separarlos; eran muy fuertes. Estaba pidiendo ayuda cuando se apareció Derek. Lo reconocí. Veo que le está diciendo algo para luego llevárselo. Aarón estaba muy herido. Fui por él para llevarlo a la enfermería. En la enfermería nos tardamos 1 hora. Al fin, la enfermera del colegio salió con los resultados.

—¿Qué tiene?

Enfermera: —Tienes que tomar reposo por unas semanas.

—¿Qué tengo? ¿Por qué tanto tiempo? Estoy bien.

—Sí, muy bien. Tienes una costilla rota. A eso llamas bien. Sabrá Dios en qué líos te metes. Ve a la dirección para que te firmen la salida y vengan por ti.

—Él estaba muy adolorido, no podía casi caminar.

—Yo voy, no te preocupes. Estás mal y no puedes casi caminar. Tú espérame aquí.

—Ya estaba en la dirección. Le expliqué al director lo que había pasado sin muchas preguntas. Me dio el certificado sellado. Aarón me estaba esperando en la enfermería.

—Lo siento mucho, que hayas perdido la clase por mi culpa.

—Me había olvidado por completo de la clase. Tenía que ayudarlo de alguna manera. Me sentía culpable.

—Descuida, no hay problemas. Hablaré con el profesor para explicarle.

—No es necesario. Ya hablé con él cuando fuiste a la dirección.

—Acompañé a Aarón a la entrada.

—Estaba en la cafetería con Sabrina hablando de la llamada que me hizo anoche cuando recordé que Lucas había llamado y me quedé completamente dormida. Tengo que llamarlo para disculparme.

—Hola cielo, lo siento, anoche estaba muy cansada y me quedé dormida sin darme cuenta.

—Qué raro que no me haya contestado. Él siempre tiene su celular en la mano. Bueno, de seguro estás entrenando con sus amigos; después verá el mensaje.

Sebastián: —Qué impotencia siento de no estar cerca de ella.

—Hoy, Bastian se apoderó de mí cuando la vi cerca de Aarón Walter. Solo quería matarlo de mil maneras posibles. No quiero que nadie se le acerque. Lo iba a matar de no ser por su mirada llena de miedo y que Derek me habló por conexión y me llevó de ahí.

Derek: —Hermano, tienes que controlarte un poco. Viste su mirada llena de miedo para ella. Todo esto es nuevo; ella no sabe nada sobre nuestra naturaleza.

—Odio cuando Derek tiene razón. Tengo que controlarme. No puedo permitir que mi lobo tome el control. No quiero que mi luna sienta miedo de mí. Ya he esperado demasiado por ella y no puedo ni quiero perderla.

Sofía: —Ya era la hora de la salida. El día ha sido muy largo. Me encontraba en el campo. Tenía la última hora libre y decidí tomar un poco de aire fresco alejada de todos. Ya estaba por irme cuando veo que se está acercando el maniático.

—Sofía, espera.

—Al momento que dijo mi nombre, me distraje y tropecé con una piedra y medí un golpe en la cabeza, quedando inconsciente.

—Me encontraba abriendo los ojos poco a poco cuando los logro abrir bien, vi que me encontraba en una enorme habitación. ¿Dónde estoy? Me destapé para levantarme. Esta no es la ropa que tenía. ¿Dónde estoy? Cuando veo un hombre abriendo la puerta, no lo logro ver bien, ya que estaba algo oscuro. Se estaba acercando a mí cuando enciende las luces. No, no, diablos, era el maldito.

—Psicópata, intenté levantarme de la cama, pero fue inútil. Me encontraba muy mareada y me caí, me dolía mucho la cabeza. Él me estaba ayudando a levantar. Me estaba negando hasta que acepté y no pude evitar ver sus ojos, vi en su mirada preocupación.

—Cuando ya estaba en la cama, empecé a gritar: "¿Dónde estoy? ¿Dónde estoy?"

—Me vas a dejar decirte. Tranquilízate primero.

—Estaba muy alterada, me tuve que tranquilizar un poco, ya que quería saber qué había pasado.

—¿Dónde estoy?

—Estás en mi casa.

—No lo dejé terminar cuando lo interrumpí y empecé a gritar.

—¿Qué hago aquí? ¿Por qué me trajiste?

—Te lo estoy tratando de decir, pero tú no me dejas.

—Me tuve que controlar, porque quiero saber lo que pasó.

—Te traje aquí porque te golpeaste la cabeza y quedaste inconsciente, y no sabía dónde vivías, y la enfermería ya había cerrado.

—¿Cuánto tiempo llevo inconsciente?

—9 horas.

—No puede ser tanto tiempo. Cuando recordé que no llevaba la misma ropa, me alteré. ¿Dónde está mi ropa? ¿Por qué no la llevo puesta?

Sebastián: —Sofía, espera. Fue lo último que dije antes de que ella cayera inconsciente.

—Estaba muy preocupado. La llevé a la manada, llamé al doctor, ya que llevaba 9 horas inconsciente. No quiero que le pase nada.

—Sentí un alivio cuando vi que ya había despertado. No puedo negar que me gusta verle la cara enojada. Se ve tan linda.

—Te estoy hablando porque tengo esta ropa. ¿Dónde está la mía?

—Tu ropa estaba llena de lodo.

—Cuando me dijo eso...

—¿Quién me la quitó, maldito? Infeliz, ¿por qué me la quitaste? Estaba muy enojada al pensar que él me había quitado la ropa. Estaba semidesnuda. Él no decía nada, solo miraba y reía, haciéndome enojar mucho más.

—Hey, tranquila. No fui yo quien te la quitó. Fue una de las empleadas. No puedo negar que me hubiera encantado quitársela, pero esa no era la forma ni el momento. Ella estaba inconsciente. Quién sabe si después tenga la oportunidad de desvestirla consciente. Cierro la conexión con Bastian.

—Ven, te ayudaré a levantarte.

—No me negué y dejé que me ayudara. Me sentó en la cama. Estaba distraída cuando él se sentó a mi lado.

—Quiero disculparme por la forma tan horrible en la que nos conocimos. Nunca fue mi intención lastimarte, no quise asustarte.

—Tenía la cabeza agachada. Lo miré a los ojos. Vi su mirada muy sincera, al igual que sus palabras. Lo sentí tan sincero.

—Te perdono, pero no vuelvas a comportarte así. Y lo primero, ¿por qué actuaste de esa manera?

—Nunca pensé que me perdonarías. Eso me demuestra más la gran persona que eres, el gran corazón ❤️ que tienes. Eso me hace amarte mucho más.

—Gracias de verdad por perdonarme. ¿Qué te parece si empezamos de cero y aún no estás lista para saber? Espera, ten paciencia.

—Me parece bien. No entiendo eso de tener paciencia, pero ok.

—Hola, soy Sebastián Anderson.

—Hola, soy Sofía Cooper.

—No pude controlarme más, así que la abracé y besé. Ella correspondió. Fue mágico. Sentí que salieron chispas de mí. Nos detuvimos por falta de aire.

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Comments

CARMEN GARCIA

CARMEN GARCIA

del odio llega el amor ❤️ ❤️

2023-10-30

3

San Aguirre

San Aguirre

*cierren

2023-10-11

0

Albalu HS

Albalu HS

empezaron muy bien de cero😚😚😚

2023-08-07

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