capítulo 05

Juan Quintana

Dios, María mi queñita dónde estás?, no se te ocurra hacer una estupidez y no vayas contra tu vida.

toc, toc, toc,

Mayordomo: mi señor, tocan la puerta.

Juan Quintana: ve a ver quién es.

Josefina de Quintana: querido haz sabido de María.

Juan Quintana: no Josefina...

Mayordomo: (Padre Santo que silencio se siente en este lugar, creo que es mejor que me vaya).

Mi señor, mi señora... con su permiso me retiro.

Josefina de Quintana: bien, Lorenzo te puedes retirar.

En el momento que el mayordomo Lorenzo cruzó la puerta Josefina tomó asientos y antes siquiera le salga alguna palabra de su boca empezó llorar y Juan al ver su esposa con los ojos llenos de lágrimas se conmovió se levantó de su escritorio fue a donde ella y la abrazo haciendo que Josefina se calmara un poco.

Josefina respiró profundo le explicó la situación que le había dicho Tomás Cardona y lo que sus hijas le habían comentado. Juan quedó un poco aliviado al saber que María no había tentado contra su vida, pero tenía gran dolor en su corazón sabiendo que María pasaría trabajo y angustia porque ella está acostumbrada a una vida de lujos.

**************************

2 días después

María Quintana: José amor hasta cuando vamos a seguir viajando estoy cansada. - mira por la ventana -

José: princesa dentro de dos horas llegaremos al pueblo.

oye a lo que lleguemos te voy a llevar al registró para casarnos, quiero que sea completamente mía.

María al escuchar lo que José decía se sonrojo y bajo la mirada mientras se le escapa una pequeña sonrisa.

pasaron las horas y ya habían llegado al dicho pueblo donde vive el tío de José y carruaje paró, José mira a María que está profundamente dormida y la despierta con tierno beso.

José: María, princesa ya llegamos. despierta

María abre los y al escuchar el todos los sonidos que provenía del mercado se emocionó pues en todo el camino no había visto tanta gente en eso bajó José del carruaje y le dio la mano a María para que también pudiera bajar.

José: cariño lo siento tendremos que caminar un poco para poder llegar a donde mi tío.

María Quintana: tranquilo amor, yo puedo caminar y bueno así estiro las piernas, ya que fueron dos días de viajes.

Y así María y José caminaron casi medio día hasta llegar a la pequeña casa del tío José. Ya que está un poco retirada del pueblo.

José: mira princesa hermosa ya vamos a llegar ahí se ve la casa de mi tío Hugo.

María Quintana: se ve un poco pequeña no le vamos a incomodar al tío.

José: tranquila, amorcito mi tío se sentirá contento al vernos... además él tiene un pequeño criadero de cerdos y yo le podré ayudar, así nos ayudamos mutuamente.

al llegar el tío de José y José se saludaron con un gran y fuerte abrazo y empezaron hablar entre ellos mientras que María se quedó observando todo.

María Quintana dio vistazo al lugar y no se sentía nada a gusto y sentía que tenía que salir corriendo de ese lugar donde olía a deshechos de animales y por donde caminaba se le llenaba los zapatos de pantano y al entrar a la casa, adentro vio ratas por doquier y un total desorden que no podría creer.

María se llenó de pensamientos en lo que dudaba si había tomado la decisión correcta de haberse ido con José y de que será su nueva vida y en eso José la saco de sus pensamientos llamándola.

José: María, María, princesa...

yo sé que no es el mejor lugar del mundo, pero es nuestro hogar y dándole cariño a esta casita verás como poco a poco la vamos a mejorar y será digna para que puedas vivir en ella. ¿solo dame una oportunidad si?

verás que nuestras vidas cambiarían para mejor.

vamos cariño te presentaré al tío Hugo.

José: tío está es la mujer de mi vida y mi futura esposa.

María Quintana: mucho gusto en conocerle, soy María Quintana.

Hugo (tío de José): el gusto es mío mija, Siéntete como en casa.

en eso María y José se dispusieron limpiar un poco la casa que no era tan grande sólo tiene dos habitaciones a donde apenas cabe una cama y hay espacio para caminar, una sala dónde no hay muebles sólo un mesa y tres sillas y una pequeña estufa en una esquina de la casa y ese era toda la casa y por fuera como a tres metros estaba el baño. en tres horas terminaron de acomadar y limpiar.

José: princesa debes estar cansada voy a cargar un poco de agua para que te puedas asear y descanses.

María Quintana tomó un baño se cambió de ropas, se puso unos de los vestidos que le había quitado unas de las sirvientas de su casa ya que todo sus vestidos eran muy llamativos para estar en es lugar, ella sólo guardo unos cuantos vestidoss de para cuando tenga que salir al pueblo.

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Comments

Gleni Santos

Gleni Santos

jajaja ve cogiendo linda ,por estúpida 🤣🤣🤣

2024-08-04

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