Cristián
Vamos de camino hacia el restaurante, las piernas de Emma se dejan ver de una manera provocadora, es inevitable no verlas.
Llegamos al restaurante después de veinte minutos de camino.
— Buena nena, es hora de actuar, en este restaurante pueden haber fotógrafos, reporteros, así que actúa cómo mi esposa, no quiero que en la prensa puedan salir comentario que afecten mi puesto.
— Rueda los ojos, como quieras, ya te dije soy buena actuando.
— Eso espero.
Me bajo de mi auto y le doy las llaves al valet parking, Emma baja después de mí, no soy de esos que abren las puertas, ni para impresionar.
Nos encaminamos a la entrada y nos atiende el de recepción.
— Mesa para dos, ordeno.
Nos encaminan hacia nuestra mesa.
— Voy a ordenar un whisky, informó.
— A mí tráigame una copa de vino, ordena Emma.
— Enseguida se los traigo, les dejo la carta para que ordenen.
Nos quedamos solos y veo el menú, observo a Emma, está tan enfocada en lo que hace, se muerde el labio inferior mientras mira el menú, que haga eso me prende de una manera inigualable, estado muy ocupado, no he tenido sexo, las ganas de estar dentro de alguien se hacen presentes, pero no deseo estar con otra, deseo tenerla a ella, besar cada rincón de su cuerpo, de sus caderas, de sus amplios senos, toda ella es como para disfrutarla.
Y como lo supuse un reportero está observándonos, creen ser discretos, pero no lo son.
— ¿Qué ordenarás?
— Caviar.
— Valla me saliste de buenos gustos.
Llamo al mesero y pido dos caviares.
Ella toma su móvil y empezáis a escribir mensajes, sonríe a cada nada y eso me molesta, ¿Celos? jamás, yo no siento celos por nadie, veo al reportero con disimulo y luego me aclaro la garganta.
— ¿Conquien tanto te escribes?
— ¡A ti no te importa!
— Aprieto el puño, es con ese idiota cierto.
— Si así fuera a ti no te importa.
— Eres mi esposa y...
— Tu contrato, el cual pronto terminará y espero con ansias mi libertad.
— ¡Para que, para irte a revolcar con ese idiota!
— Pueda ser..
Mi enojo aumentó en menos de nada y no entiendo el porqué.
— Emma, no permitiré que estés con ese idiota.
— Ah no y entonces ¿Con quién si?
— ¡Conm....!
- Señores listos para ordenar.
— Si caballero, traigamos dos caviares y otra copa de vino. Habla Emma.
Estoy molesto y por poco digo una estupidez, no entiendo por qué quiero a Emma a mi lado, si no fue más que mi contrato, odio que ese idiota esté cerca de ella, odio que quiera irse a su lado.
No sigo hablando y ella tampoco toca el tema, al poco tiempo nos traen nuestro caviar, comemos en total silencio, ni ella me ve ni mucho menos yo.
Retiran nuestros platos al terminar y veo que toman fotos de lejos, así que le hablo.
— Es hora de tu actuación.
—¿Qué?
— Debes actuar como la esposa que eres, para eso te pago.
— Tú a mí no me pagas.
— Claro que lo hago, cada mes recibes 15 mil dólares, ni en 5 meses trabajando de mesera hubieras obtenido eso.
— Rueda los ojos, eres un idiota.
— Un idiota que le paga a su contratista.
Me siento a su lado, siento tu incomodidad, pero me importa un carajo, le digo en vos baja.
— Ves a la mesa de la derecha, ahí hay un reportero, el cual cree que no lo he visto, pero ha tomado unas fotos, el otro mes tendré mi otra rueda de prensa y ser el CEO más poderos y casado me da mayores ventajas, así que actúa bien.
— Que aburrido en serio, pero solo nueve meses y seré libres, que dirás, que te deje por otro, será el hombre destruido.
— Exacto, serás la esposa infiel.
— Pero que mi***a dices, estás loco, que te pasa, eso jamás, no me dejas ver como una mujer mentirosa, cuando el único mentiroso eres tú y si te atreves a decir eso juro que te....
No la dejo terminar de hablar, la beso, por qué enojada me excita más, me gusta provocarla, verla furiosa, no sé que me pasa cuando la beso, pero me gustan sus labios.
Pero siento un mordisco.
— Que te pasa.
— No me beses.
— Pero ahí está el reportero.
— Me importa un carajo el reportero, pero a mí no me besas.
Voy a decir algo cuando veo un mensaje de Patrick en el teléfono de Emma, que está sobre la mesa.
— Sigues hablando con el idiota ese.
— Es mi amigo y...
— Si claro, tu amigo, ya te dije que no te quiero cerca de él y...
— A mí no me prohíbes nada, o que estás celoso.
— Me aclaro la voz, claro que no, jaja quisieras.
— Pues eso pareciera.
— Sujeto su barbilla, simplemente no quiero que te vean con él y yo sea el hazme reír de todos.
— Entonces seré cuidadosa para que nadie me vea.
Aprieto los puños, odio que ese idiota esté cerca de Emma, no son celos, es solo que no quiero que me hablen de mí en los periódicos.
— Es un no Emma, por qué siempre tienes que ser tan terca.
— ¡Por qué quiero y puedo, no tengo que serle fiel a nadie!
— En el contrato dice que si, así que cuidado incumples el contrato porque si no...
— ¿Si no que? Pregunta muy cerca de mis labios.
Observo sus labios rojos, los veo detenidamente, me gustaría degustar de sus deliciosos labios, dirijo mi mirada hacia la de ella y sus ojos grises entre verde hacen que mi erección aumente, Emma siempre ha sido hermosa, lo reconozco, pero siempre estuvo detrás de mí, siempre fue como un chicle en el zapato, el cual se pega y no puedes despegar fácilmente, eso me molesto mucho, más cuando yo estaba con una chica y ella se metía en todo, de pasar a ser mi mejor amiga, a la que le contaba muchas cosas, paso a ser una molestia para mí, más cuando supe de sus intensiones, no quería nada con ella, por ese motivo nunca respondí sus mensajes, ni sus invitaciones, por qué sabía que me diría que estaba enamorada y a cierto punto, la quería, pero como una amiga y no quería arruinar nuestra amistad, pero ella la arruinó enamorándose.
Ella era muy joven, a penas estaba madurando, pero ahora la veo, se ha convertido en toda una mujer, a la cual ahora no quiero ver con otro hombre y el hecho de sentir que me acostumbre a saber que está en casa es algo raro para mí y el que me recuerde que pronto se romperá el contrato, hace que moleste y no entiendo el porqué.
— Si me sigues viendo de esa manera juro que te besaré y no me importara quien nos mire.
Se aleja rápidamente de mí.
— No gracias, creo que ya es hora de irnos, no crees.
— Tienes que verte con alguien o que.
— Asuntos personales.
— Así, toco si pierna, voy subiendo hasta su muslo.
— Para, sujeta mi mano, no me toques.
— ¿Por qué, te excita?
— Jaja quisieras, pero no todas nos morimos por ti Cristián.
— Antes no pensab... No me deja hablar.
— Tú lo has dicho, antes, ahora no, te encargaste que dejara de amarte.
Que lo diga me molesta, nunca quise saber si me amaba, pero ahora escuchar que me amaba hace que sienta algo raro en mi pecho, muchas mujeres mientras me las follo dicen amarme, pero no amas a alguien por un acoston, yo no lo hago, pero ella, Emma lo hizo y por mucho tiempo.
— Como digas, creo que tienes razón, es hora de irnos.
Pago la cuenta y nos marchamos.
Ambos subimos a mi auto y en el trayecto hay un silencio total, ella ve hacia la ventana y no me dirige la palabra ni yo tampoco.
Llegamos a nuestra casa y me estacionó, ni bien me estacionó ella se baja, la veo caminar hacia el interior de la casa, ingresa y cierra la puerta.
Arranco el auto y me largo, verla me molesta, me encaminó a mi departamento de soltero, ingreso y me desvisto, me meto a la cama y pienso en que estará haciendo ahora mismo, invitaría a ese idiota, diablos Emma, salté de mi cabeza.
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Updated 142 Episodes
Comments
Elvira Fretes
jajaja Cristian porque estás perdiendo tiempo pudiendo estar con tu esposa del cual estás enamorado
2023-11-29
3
Rose Ame Montejo
ya se enamoro
2023-10-23
0
Yenniffer Carolina Naranjo
Es buena la historia pero ya es hora de finiquitar que comiencen a caer las máscaras que salgan. ala luz las verdades y las intrigas
2023-08-14
1