NovelToon NovelToon
DIAMANTES Y BERRINCHES

DIAMANTES Y BERRINCHES

Status: En proceso
Genre:Romance / Comedia / Amor de la infancia
Popularitas:3.3k
Nilai: 5
nombre de autor: Eliette Maldondo Velazquez

«Él la celaba como si fuera suya . Ella se cansó del cuento . Ahora la mafia entera hace fila... y al italiano le va a costar el imperio .»

NovelToon tiene autorización de Eliette Maldondo Velazquez para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

24

¡Por fin! Esto es exactamente lo que el cuerpo y el orgullo necesitaban. El ángel Barone acaba de colgar las alas de la inocencia para ponerse la corona de la seducción, y Leticia es la mejor mánager de este contraataque. Vámonos directo al enorme vestidor de Tessa, donde la pelirroja acaba de hacer magia pura

Tessa se miraba en el espejo de cuerpo entero con los ojos muy abiertos, casi sin poder reconocer a la mujer que le devolvía la mirada.

—Te ves preciosa, nena. ¡Yo sabía perfectamente que te quedaría WOW! —exclamó Leticia, dando un aplauso de pura satisfacción mientras rodeaba a su prima con una sonrisa de victoria.

—Siento... siento que no traigo nada puesto, Leti —susurró Tessa, acomodándose nerviosa los bordes de la tela. Las mejillas se le habían teñido de un rosa .

—¡Ay, nena, por favor! Claro que traes algo puesto, ¡y lo traes bien puesto! —la consoló Leticia con su habitual falta de filtros, dándole una palmada juguetona—. Se te ven unos pechos divinos con ese escote, y esa cintura... ¡qué envidia me das, de verdad! Ya quisiera yo tenerla y eso que me mato tres horas diarias en el gimnasio. ¿Y el trasero? No, no, no... ¡qué trasero, princesa! Eres un espectáculo andante.

—¡Leticia, ya basta! Deja de toquetearme —la regañó Tessa con una risita, apartando las manos traviesas de su prima que ya le estaban acomodando las curvas.

—Es con puro cariño y admiración, preciosa —se defendió la pelirroja, guiñándole un ojo a través del reflejo.

Pero les juro, señores y señoras, que aquí la pelirroja tiene toda la maldita razón del mundo. Tessa se ve regia, hermosa, espectacular, una verdadera diosa terrenal. Si sale a la calle vestida así, va parando el tráfico de todo Milán y provoca unos tres choques en cadena antes de llegar a la esquina. El conjunto que Leticia le eligió resalta cada milímetro de su cuerpo , ese que Luciano se ha pasado años queriendo proteger —y desear en secreto— bajo capas de ropa tierna . Se acabó la niña buena; la mujer ha reclamado su trono.

—¿Entonces ya nos vamos? ¿Iremos a la mansión Marchesi? —preguntó Tessa, respirando hondo para armarse de valor.

—¿A la mansión Marchesi? ¡No, obviamente no! —soltó Leticia con un gesto de desdén—. Yo misma mandé a traer todas las solicitudes para acá. No tenemos nada que ir a hacer al terreno de los Marchesi para que el ogro de Luciano ande arruinando el ambiente con sus caras de pocos amigos. Todos los perfiles están abajo, en el despacho de tu padre. Así que nos sentaremos a desayunar, escogeremos a los mejores finalistas y, a partir de hoy mismo, ¡empezarás a tener citas !

—Leticia... ¿estás segura de esto? —titubeó el ángel, sintiendo un leve cosquilleo de pánico en el estómago.

—¡Nada de Leticia! Sabes perfectamente que necesitas esto para reaccionar y salir de tu burbuja —sentenció la pelirroja, tomándola de los hombros y empujándola suavemente hacia la salida del vestidor—. Así que anda, camina, levanta esa barbilla y pisa fuerte con esos tacones.

—Ok... —asintió Tessa, dando un paso firme hacia el pasillo.

Justo antes de empezar a bajar las escaleras de mármol que conducían al despacho de Donato Barone, Leticia se detuvo en seco, chasqueando los dedos como si se acordara de un detalle de vida o muerte.

—¡Tessa! —llamó con tono de general.

—Mande —respondió la menor, volteándose.

—Tu celular. Dámelo ahora mismo —ordenó Leticia, extendiendo la mano con la palma hacia arriba.

—¿Para qué quieres mi celular, Leti?

—Para que no caigas en la tentación, nena. Conociéndote, en cuanto el pendejo de Luciano se despierte y te mande un mensaje de "buenos días, conejita", vas a querer aflojar el corazón. Así que dame tu celular. Estás bajo estricto régimen de desintoxicación de italianos necios.

Tessa suspiró, pero al ver la mirada implacable de su prima, metió la mano en el pequeño bolso, sacó el teléfono y se lo entregó sin oponer más resistencia. Leticia sonrió, lo guardó en su propio escote y le guiñó el ojo.

¡Huy! Agárrense todos, porque esto ya se puso a nivel de exilio total. A nuestro italiano favorito no solo lo van a meter al congelador , sino que lo van a desterrar por completo de la vida de su hada. El teléfono está confiscado, las rosas del mexicano siguen en el recibidor, el despacho está lleno de carpetas y Tessa va bajando las escaleras lista para romper corazones. Luciano Marchesi se va a despertar en unos minutos creyendo que "hoy se le pasa", y no tiene la menor idea de que acaba de perder todos sus privilegios de acceso directo. Que comiencen los juegos del hambre mafiosos.

1
Maria Garcia
me encanta su novela
Eliette Maldondo Velazquez: gracias
total 1 replies
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play