Abigail, una dulce jovencita, tímida y fiel enamorada del romance desde muy joven sufre por culpa de quién debió protegerla, ella creerá en una serie de mentiras que la hundirán por años en una profunda tristeza...
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CAPÍTULO 22
Salí por la enfermera, ella le aplicó medicina a mi padre y después de unos largos minutos de verlo resistir el dolor de desmayó, tenía tanto miedo de que muriera.
-No se angustie, en un rato despertará - dijo amablemente la enfermera.
Acaricié la mano de mi padre y salí de la habitación, caminaba por la casa, todo se sentía tan vacío, como si las voces y las risas que escuchaba años atrás hubiesen sido silenciadas para siempre.
Yo nunca solía entrar al despacho de mi padere, el nunca me lo prohibió pero yo siempre temí hacerlo, ni los empleados entran ahí, la puerta tiene un sistema de seguridad que solo se abre con una clave, ingrese la clave que sabía desde niña, era la fecha de nacimiento de mi madre, hoy una extraña fuerza me hizo entrar.
Miraba sus estantes llenos de libros, sus cuadros en la pared.
Habían varias carpetas sobre su mesa, se notaba que hacía mucho no las abrían, revise algunas, documentos de las empresas y recibos de compras.
Una carpeta era diferente al resto, la abrí y habían notas de mi padre escritas a mano, no me atrevi a leerlas, se me hizo irrespetuoso, la iba a devolver a su lugar pero se me cayó, rápidamente recogí las hojas, pero entre ellas había una fotografía, la tomé y quedé atónita, un escalofrío recorrió mi cuerpo, era un lindo niño pequeño.
Tal vez yo estaba loca pero apenas vi esa fotografía era como ver a Jacob pequeño, mi corazón dio un salto, no podía dejar de mirarlo, sentía una conexión especial con ese pequeño rostro.
-Dios mío que es esto? Es tan parecido a Jacob? Su sonrisa sus ojos, ayudame a entender Dios por favor.
Mis ojos volvieron a las hojas, tomé una al azar, y comencé a leerla.
"HOY LA CULPA ME CONSUME, EL NIÑO YA DICE MAMÁ, COMO PODRIA DECIRLE LA VERDAD A MI PEQUEÑA"
Una lágrima rodó por mis mejillas, no podía ser lo que yo estaba pensando, tomé otra hoja, y otra y otra, solo eran pequeños apuntes con fechas.
"HOY IBA A DARLO EN ADOPCIÓN, PERO ES MI NIETO, NO PUDE HACERLO"
Caí de rodillas, no, no podía ser que mi papá nos hiciera esto
"HE SIDO LO PEOR QUE PUEDE SER UN SER HUMANO, MI ABIGAIL JAMAS ME LO PERDONARÁ, PREFIERO MORIR ANTES DE TENER QUE VIVIR MAS DE SU DESPRECIO"
"LA DESTRUÍ AQUEL DIA QUE LE HICE CRER QUE EL MURIO PERO LO HICE POR SU BIEN, O AL MENOS ESO CREI, ELLA ES UNA NIÑA, TENIA MUCHO OOR CONQUISTAR, ÉL SOLO LA ATRASARÍA"
"HACE DOS SEMANAS CUMPLIÓ TRES AÑOS, LO OLVIDE POR COMPLETO PERO SU NANA LE COMPRO UN PASTEL"
"SE QUE CREI QUE LO ODIARIA PERO LO VI POR PRIMERA VEZ CUANDO CUMPLIÓ DOS AÑOS Y SOLO PUDE AMARLO, ES UNA PARTE DE LA HIJA QUE PERDÍ"
"ME DIJO ABUELO, NO SE NI QUE ME HIZO SENTIR EL PEQUEÑO PERO ME LLENO DE VIDA...
Yo literalmente estaba temblando, sentía una rabia y un odio que jamás en mi vida sentí, un grito de dolor salió del fondo de mis entrañas.
-Porqueeeeeeee Dios -Grito con todas sus fuerzas Abigail.
Me aferré la fotografía a mi pecho, lloraba desconsoladamente, esto tenía que ser una pesadilla, mi papá no pudo ser tan cruel conmigo
-Señorita que tiene, que le sucede.? pregunto con angustia Ernesto llegando al despacho con otra empleada de la casa.
Yo no podía ni hablar, Ernesto me abrazó, me contuvo pero yo sentía que no podía ni respirar, escape de su abrazo y corrí al al jardín, ahí sobre el césped mis piernas flaquearon, volví a caer de rodilla, miré la fotografía, el era mi hijo, el era mío, mi alma lo sentía, era idéntico al amor de mi vida.
-Porqueeeeeeee, porqueeeeee me lo arrebaste? porqueeeeeeeee - gritaba llorando Abigail
-Digame que pasa señorita? Le pasó algo malo a su padre -Pregunto nuevamente Ernesto creyendo que Javier había muerto.
-Me quitó a mi bebé, me arrebató a mi alma, es un monstruo -decia llorando aby
-No la entiendo, cálmese, respiré, venga aquí.
Ernesto me abrazó y me ayudó a ponerme de pie, me llevó hasta una de las sillas y Elisa, una de las empleadas me dió un vaso de agua.
-Tome, un poco de agua, la ayudará a calmarse.
Nada podría hacer que me calmara, mi padre, mi propio padre me quitó a mi hijo, me vio sufrir y no tuvo el corazón de devolverlo conmigo, alguien más lo vio crecer y no yo, morí cada día desde que me hizo creer que estaba muerto y todo fue un maldito engaño, como pudo pedirme perdón hace unos minutos y decirme que nunca lo vio? hasta donde pensaba llegar con su mentira, se la llevaría a la tumba acaso?
Le entregué la fotografía a Ernesto, el la miró y rápidamente volteó a mirarme con sorpresa.
-Papá me lo quito, me hizo creer que murió aquel día y no fue así - le dijo entre lágrimas aby
-Dios mío, es la viva imagen de su padre, no puede ser que el señor hiciera algo así.
-Va a tener que decirme ahora mismo donde está mi hijo, nunca le perdonaré esto.
Me puse de pie, caminé un par de pasos cuando la enfermera de mi padre gritando.
-Señorita venga rápido, corra, su padre se está yendo dice que necesita decirle algo corra.
Miré a Ernesto, le quite la fotografía de las manos y corrí, veces sentimos tantas cosas tantas emociones juntas que no podemos darle prioridad a un solo sentimiento.
Entre a la habitación, el respiraba agitado y con mucha dificultad.
-Abi, Abigail acércate no hay tiempo - jadeaba Javier
-No te mueras no ahora, no hoy, no puedes volver a fallarme ahora que se que mi niño está vivo, dime dónde está te lo exijo - Dijo llorando Abigail pero con una firmeza inquebrantable.
-No lo sé, él niño escapó, él siempre ha sabido que tú eres su madre, desde siempre hemos mostrado tus fotos, le dije que viajas por el mundo porque eres bailarina, le daba regalos siempre de tu parte,
lo siento hija, perdoname, te diría la verdad apenas supe de mí enfermedad, pero el pequeño escapó de casa para buscarte, lo he buscado - Dijo con dificultad Javier tosiendo y ahogándose.
Eso me golpeó tan fuerte, creí que hoy mismo lo vería y ahora el dice esto.
-No mientas, ya dime dónde está mi bebé, el me necesita, es un niño, necesita a su mamá, ya dímelo - dijo fuertemente Abigail.
-Te juro que te dije la verdad, creció en la casa de campo, huyó, lo juro, este es mi final, óyeme hija de mi alma, le puse el nombre de su padre, ese muchacho está, está en...