Morir a una edad temprana no estaba en sus planes, y mucho menos reencarnar en un mundo de fantasía como la hija única de la familia real. Pero antes de que pueda adaptarse a su nueva identidad, su reino cae en crisis y sus padres la utilizan como el sacrificio definitivo: es entregada en matrimonio forzado al general enemigo, un guerrero temido por su sangre fría, a cambio de una frágil tregua.
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Capitulo 3
9Me despierto por el movimiento que habia en el lugar, me siento en la cama y miro las sombras moverse en la carpa
– ¿Y la princesa? - Veo como el general asiente y el hombre se acerca a donde estoy - Princesa es hora de la cena, venga a comer - Me levanto, voy hacia él, la mesa estaba puesta y el general ya estaba sentado comiendo - Aqui princesa - Dice amablemente apartando una silla para mí
Melissa: Muchas gracias, es la primera persona amable aqui desde que llegue - este me dedica una sonrisa amable haciendo sentir un poco de calor en mi pecho, al conocer alguien bueno en este lugar
– Por supuesto que debo tratar bien a la princesa, ella sera la esposa de nuestro señor - Me rio bajito
Melissa: Es la unica persona que piensa eso, los demás soldados solo me ven como trofeo bonito del general - El golpe de los cubiertos golpeando la mesa fue tan fuerte que me sobresalte
– Me gusta comer en silencio, así que si no tienes nada que aportar retírate ya - El soldado asiente y comienza a caminar hacia la salida, antes de que salga por completo lo detengo
Melissa: Un momento - Muerdo mis labio y veo de reojo al general, el cual tenia el ceño fruncido, pero continuaba comiendo - Mi equipaje, ¿puede traer mi equipaje? Llevo dias de viaje con el mismo vestido y deseo cambiarme - El soldado asiente y sale corriendo de el lugar suspiro un poco. Al menos ellos si me dejaran bañar, los otros soldados les pedi mil veces que se detuvieron unos minutos para asearme, pero siempre ignoraban mis peticiones
Después de la cena pude ver como traían agua caliente y llenaban la tinaja de agua, en cuanto terminaron salieron del lugar haciendo una reverencia al general sin siquiera dirigirme una mirada a mí. Me acerco al baúl, saque una ropa de noche y la bata de baño para secarme después del baño.
Una vez todo listo me desnudo y meto mi cuerpo en la tinaja, el agua caliente relaja mis huesos entumidos por días de viaje, tan relajante que provocaba quedarse a dormir allí, mire de reojo al general y este seguía metido de cabeza en los mapas sobre la mesa. Parece que sintió mi mirada porque giro su rostro y se encontró con mi mirada, ladee la cabeza y me lo quede mirando fijamente
Melissa: ¿este hombre es de hierro? El cuerpo de esta chica es realmente hermoso y él no tiene reacción alguna - Hundo mi rostro en el agua - Claro no me molesta, es mejor así
– General - Este deja de verme y dirige su mirada al soldado que acaba de entrar, con una mirada fría
– ¿Quien te ha dejado entrar? - El soldado nota mi presencia, asi que inclina su cabeza y sale del lugar sin alzar la mirada de nuevo - Termina ahora, esta carpa entran muchos soldados a cada segundo - Resoplo molesta y salgo de la tinaja envolviendo mi cuerpo en la bata de baño
Melissa: Señor general, aun no conozco su nombre - Digo acercándome a él secándome el cabello
– Sigue llamándome general - Ladeo la cabeza ante eso - Lionel, Lionel Monclaire - Sonrió un poco y siento en la mesa
Melissa: Soy Melissa Valtoria, hija despreciada por sus padres - digo con una sonrisa - Por esa razón les fue fácil deshacer de mí - me estiro - Tengo una pregunta - Él alza la mirada - ¿Vamos a dormir juntos? O sea en la misma cama - Me explico rápidamente
Lionel: ¿Acaso ves otra cama ademas de la mia? - Asiento, y voy hacia la tela que divide la carpa para vestirme, una vez arreglada me acuesto y tomo un libro para leer antes de irme a dormir, no fue hasta muy entrada que Lionel se metió en la cama, en cuanto se acostó cerré el libro y me acomodo muy en la orilla de la cama para no tener que tocarnos al dormir
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– General llego carta del reino - me restriego en la cama por haber sido molestada en mis horas de sueño, solo que en este momento la cama no se siente tan suave como anoche. Abro los ojos y me doy cuenta que estoy acostada sobre el pecho del general
Lionel: Si has despertado ya, levántate - Al oír su voz ronca por haber recién despertado me levanto de inmediato y enderezó al lado de la cama - ¿Que es tan importante para de que me despiertes tan temprano? - Lo escucho decir detras de mí, trago grueso y acomodo mi cabello
Melissa: Vaya, qué cuerpo tan ardiente - muerdo mis labios y golpeo mis mejillas suavemente las cuales ardían por él sonrojó qué cubría todo mi rostro
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Estaba caminando por el campamento seguido de ese soldado el cual ha sido el único que me trata bien del lugar
– ¿Qué la hice querer recorrer el lugar? - Lo veo de reojo y solo sonrió levemente
Melissa: Me sentía asfixiada en esa carpa, tenía que tomar algo de aire - Este asiente, mientras continúa siguiéndome
– Sergio ven un momento - El hombre se detiene y corre hacia él soldado que lo está llamando, hablan un rato y luego regresa a mi lado
Melissa: ¿Todo en orden?
Sergio: No es nada grave, solo que el general ha regresado a su carpa y al verla la ha mandado a buscar - asiento y me doy la vuelta para regresar a la carpa
Melissa: He salido sin notificarle ¿esa acción te meterá en problemas?
Sergio: Por supuesto que no, el general es muy bueno no me metería en problemas solo por llevarla a pasear - Río un poco
Melissa: Vaya, usted lo tiene en un pedestal muy diferente al mío
Sergio: Es la verdad, el general es muy bueno con todos sus soldados - Lo veo de reojo
Melissa: Dices que tengo que alistarme en el ejército para ser tratada bien por su general - Una risa se escapó de Sergio
Sergio: La princesa no sería apta para entrar en el ejército - Alzo una ceja
Melissa: ¿Es por qué soy mujer o por mi corta edad? - Pregunto con una sonrisa, veo como Sergio ríe nervioso sin saber como escapar de la situación, pero la sonrisa de ambos desaparece cuando sentimos un frío gélido colándose por nuestros huesos. Dirijo mi mirando hacia donde viene ese frío y nos encontramos con los ojos azules del general - Bueno, Sergio gracias por acompañarme ya te puedes ir - Esta hace una reverencia y se marcha rápidamente, mientras él hace eso yo tengo que ir directo hacia donde está el hombre con la mirada fría tal cual hielo
que hermosa historia 💕💕💕