NovelToon NovelToon
CUANDO TERMINE LA NOCHE

CUANDO TERMINE LA NOCHE

Status: Terminada
Genre:Amante arrepentido / Traiciones y engaños / Completas
Popularitas:3.2k
Nilai: 5
nombre de autor: mailyn rodriguez

¿Puede un hombre enamorarse de una mujer que vive de las noches? Adrián Valdés lleva años casado con Elena, una mujer que enfrenta una enfermedad terminal. Cuando el dolor y la soledad lo llevan a buscar compañía fuera de su hogar, conoce a Valeria, una mujer misteriosa que trabaja de noche para sacar adelante a su hija.

NovelToon tiene autorización de mailyn rodriguez para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 20: Una despedida para cada uno

Elena amaneció más tranquila después de la crisis.

El médico le explicó a Adrián que su cuerpo estaba agotándose y que cualquier complicación podía empeorarla rápidamente. No habló de fechas, pero su expresión dijo lo suficiente.

Cuando salió de la habitación, Adrián permaneció unos segundos junto a la puerta.

No quería que Elena lo viera llorar.

Pero ella lo llamó.

—Adrián.

Él entró y se sentó a su lado.

—Estoy aquí.

—Quiero hablar con los muchachos.

—Están en la sala.

—A solas.

Adrián comprendió.

Llamó primero a Mateo.

El muchacho entró con los hombros tensos y se sentó en una silla junto a la cama.

—¿Cómo te sientes? —preguntó Elena.

—Bien.

—No me mientas.

Mateo bajó la mirada.

—Tengo miedo.

Elena extendió la mano.

Él la tomó con ambas.

—No quiero que te mueras.

—Lo sé.

—No sé qué voy a hacer.

—Vas a seguir estudiando. Vas a salir con tus amigos. Vas a enamorarte. Vas a cometer errores.

—No quiero hacerlo sin ti.

—No vas a estar sin mí. Voy a vivir en todo lo que aprendiste de mí.

Mateo empezó a llorar.

—Eso suena como una despedida.

—Tal vez lo sea.

—No.

—Escúchame. No quiero que te conviertas en el hombre de la casa por obligación. Tú eres mi hijo. Tienes derecho a vivir tu propia vida.

Mateo se inclinó y apoyó la frente sobre su mano.

Elena le acarició el cabello.

—Prométeme que vas a cuidar a tu hermano, pero sin olvidarte de ti.

—Te lo prometo.

Después llamó a Nicolás.

Él entró con los ojos enrojecidos, intentando aparentar una fortaleza que no tenía.

—Ven aquí —dijo Elena.

Nicolás se sentó junto a ella.

—No quiero que te vayas —murmuró.

—Tampoco quiero irme.

—Entonces quédate.

Elena respiró con dificultad.

—Hay cosas que no podemos elegir.

—Yo sí puedo elegir. Puedo quedarme contigo.

—Y lo has hecho. Pero no quiero que dejes de vivir para cuidarme.

—No me importa.

—Ahora dices eso porque tienes miedo. Después comprenderás que seguir adelante no significa olvidarme.

Nicolás apretó los labios.

—¿Me vas a olvidar tú?

Elena sonrió.

—Nunca.

Cuando los dos muchachos salieron, Adrián entró.

Elena estaba agotada, pero todavía consciente.

—Ahora tú —dijo.

Adrián se sentó a su lado.

—No tienes que hacerlo.

—Sí tengo.

—No quiero que te despidas de mí.

—No me estoy despidiendo. Estoy dejando algunas cosas claras.

Elena tomó la libreta donde había escrito las cartas.

—Estas son para los muchachos. Se las darás cuando sea necesario.

Adrián la recibió con cuidado.

—¿Y la tuya?

—Todavía no está terminada.

—¿Qué quieres decirme?

Elena lo miró durante un largo momento.

—Que te perdono.

Adrián sintió que el aire desaparecía de la habitación.

—No tienes que hacerlo.

—No lo hago porque me lo pidas. Lo hago porque no quiero llevarme rencor.

—Elena…

—No me interrumpas.

Él cerró la boca.

—Sé que amas a Valeria.

Adrián bajó la cabeza.

—No sé si…

—Sí lo sabes.

—Te amo a ti.

—Eso no impide que ames a otra persona.

Las lágrimas comenzaron a caer por el rostro de Adrián.

—No quiero perderte.

—Ya me estás perdiendo. Pero no es culpa de Valeria.

—No la culpo.

—A veces sí. Aunque no lo digas.

Adrián no pudo negarlo.

Elena acarició su mano.

—Cuando yo muera, no corras hacia ella como un hombre que busca consuelo. Ve hacia ella cuando estés preparado para verla como una persona, no como una salida del dolor.

Adrián cerró los ojos.

—¿Cómo voy a saber cuándo estaré preparado?

—Cuando puedas pensar en mí sin intentar castigarte.

Él apoyó la frente sobre sus manos.

—No sé si alguna vez podré.

—Lo harás.

Elena descansó unos minutos.

Después miró hacia la ventana.

—Quiero una fotografía de los cuatro.

—¿Ahora?

—Hoy.

Adrián llamó a los muchachos. Se sentaron alrededor de la cama mientras él colocaba el teléfono sobre una mesa.

Elena sonrió.

Por un instante, la enfermedad pareció desaparecer.

Solo existía una familia reunida en una casa llena de recuerdos.

El teléfono capturó la imagen.

Y ninguno de ellos supo que, al guardar aquella fotografía, Adrián estaba guardando también el último retrato de una vida que estaba a punto de terminar.

1
Helizahira Cohen
Fue interesante, la vida es complicada, Elena sabía que el debía seguir y de estar viva , Valeria tendría otra historia
Helizahira Cohen
pero como la vio. me perdí
Helizahira Cohen
pero esa gente es metiche , Adrian es libre. la muerte de Elena fue por su enfermedad y el estuvo alli en todo
Helizahira Cohen
tiene unas contradicciones pero es bien interesante, felicidades por la novela
Helizahira Cohen
Me parece interesante, pero siento que Valeria se desubica, él por ahora no puede dejar a Elena, es triste pero es mi opinión
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play