Hay sentimientos que nacen sin pedir permiso... y secretos que pueden cambiarlo todo
Ella nunca imaginó que conocer a aquella persona cambiaría su manera de ver el mundo. Entre miradas, conversaciones inesperadas y momentos que parecían insignificantes, comenzó a surgir algo que ella no se atrevía a reconocer
Pero todo no es tan sencillo como parece. Hay cosas que deben permanecer ocultas, emociones que cuestan admitir y secretos que, tarde o temprano, terminan saliendo a la luz
Mientras intenta descubrir qué significa realmente lo que siente, tendrá que enfrentarse a sus miedos, a las dudas y a las circunstancias que amenazan con separarlos
Porque aveces el amor más intenso es precisamente aquel que nadie puede conocer
¿ Hasta dónde estarías dispuesto a llegar para proteger un amor que debe permanecer en secreto?
NovelToon tiene autorización de Tina Nchama para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
El chico de la fiesta
El último trimestre avanzaba rápidamente.
Lucía apenas podía creer que faltaban tan sólo unos pocos meses para terminar la secundaria. Entre exámenes finales, tareas y las últimas actividades del curso, los días parecían pasar cada vez más deprisa
Estaba más concentrada que nunca en sus estudios. Quería terminar con las mejores notas y dejar una buena impresión antes de la graduación. No tenía tiempo para distracciones
Aquella tarde, sin embargo, no tendría que preocuparse por los estudios. Su tío Carlos estaba de cumpleaños
- ¡Lucía, apúrate! - dijo su abuela mientras terminaba de arreglarse frente al espejo - . Tu tío seguramente ya está esperando y sabes cómo se pone cuando llegamos tarde
- ¡ya estoy lista, abuela! - respondió Lucía mientras tomaba su bolso
Se vistió con un hermano vestido blanco con manchas negras
foto referencial de Javier
Salió de su casa junto a su abuela. Caminaron las pocas cuadras que las preparaban de la casa de Carlos . Era una tarde fresca y tranquila
No esperaba que aquella celebración fuera a tener ninguna importancia especial para ella. Para Lucía era simplemente el cumpleaños de su tío. Nada más
Un compromiso familiar más donde tendría q saludar a todos y luego buscar un rincón
Cuando llegaron, la casa estaba llena de familiares y amigos. Había música suave de fondo, conversaciones por todos lados y personas entrando y saliendo de la sala sin parar. La casa de Carlos siempre estaba llena cuando había fiesta
Lucía saludó a algunos familiares con un beso en la mejilla y después, como siempre hacía, buscó un lugar tranquilo donde pudiera quedarse sin llamar mucho la atención. No era muy amante de las reuniones numerosas, preferiría observar
- Lucía - escuchó de pronto una voz familiar detrás de ella
Carlos se acercó a saludarla con una sonrisa grande. Se veía muy contento de verla
- ¡feliz cumpleaños, tío! - le dijo abrazándolo
- ¡gracias, pequeña! ¡me alegra muchísimo que hayas venido!, de verdad, pensé que no vendrías por los exámenes
- ¿cómo no iba a venir? - respondió ella
Carlos miró a su alrededor como si estuviese buscando a alguien
- ¿dónde está Jessica? - preguntó Lucía
Carlos señaló hacia el otro lado de la sala , hacia la cocina
- está ayudando a mi madre con algunas cosas de la comida. Ya sabes cómo es mi novia, no puede quedarse quieta
Lucía asintió y se quedó conversando un momento con él, todo parecía completamente normal, una fiesta familiar como cualquier otra. Hasta que alguien entró por la puerta principal
Lucía levantó la mirada por pura curiosidad al escuchar que Carlos se emocionaba
Era un muchacho
No lo había visto antes en ninguna reunión familiar.
Vestía de manera muy sencilla, con una camiseta negra y unos jeans, y caminaba tranquilamente entre las personas que estaban reunidas, como si no quisiera molestar
Carlos lo reconoció inmediatamente y su cara se iluminó por completo
- ¡Javier! ¡pensé que no vendrías! - exclamó Carlos caminando rápido hacia él y dándole un fuerte abrazo
El muchacho sonrió
- No podía faltar, Carlos. Feliz cumpleaños
Lucía observó desde cierta distancia, sin poder evitarlo. Escuchó el nombre claramente
Javier...
Ese era su nombre
Carlos se acercó a él y comenzaron a conversar. Se reían y hablaban en voz baja
Lucía no sabía quién era. Nunca lo había visto en la vida de Carlos. Pero por alguna razón que ella misma no entendía, no podía dejar de mirarlo . Había algo en su forma de estar ahí, en medio de tanto ruido, que le llamó la atención
- ¿quién es? - preguntó discretamente a su abuela, acercándose a ella
- creo que es uno de los amigos de Carlos. No lo había visto antes tampoco
Lucía volvió a mirar hacia otro lado rápidamente, como si la hubieran descubierto
- ah...
Intentó actuar como si no le interesara en absoluto. Se puso a mirar su teléfono, a acomodarse el cabello. Pero unos minutos después, sin querer, volvió a mirar
Ella no sabía absolutamente nada sobre él. No sabía qué estudiaba. No sabía dónde vivía. No sabía siquiera por qué había ido al cumpleaños de su tío. Sólo sabía su nombre
Más tarde, mientras Lucía hablaba con algunos familiares cerca de la ventana, Javier pasó cerca de donde ella estaba para ir a buscar un vaso de agua
Durante un instante, sólo en un segundo, sus miradas se cruzaron. Lucía quedó inmóvil. Sintió como si el ruido de la fiesta se bajara por un momento
Javier continuó caminando
No hubo palabras, ni siquiera un saludo. Nada
Pero para Lucía, aquel pequeño instante fue suficiente para que, al regresar a casa esa noche, seguirá pensando en él
Aquella noche acostada en su habitación, intentó concentrarse en cualquier cosa. Pensó en el instituto. En sus exámenes que se acercaban. En sus amigas Carla y Sofía y en la vacaciones que se acercaban. Pero inevitablemente volvía a recordar aquel rostro que había visto sólo una vez
- qué tontería... - murmuró para sí misma en la oscuridad dándose vuelta en la cama y cerrando los ojos
Todavía no sabía qué significaba aquello. Sólo sabía que había sentido algo diferente. Algo que no podía explicar con palabras
Lo que Lucía todavía ignoraba por completo era que aquel muchacho al que había visto una sola vez volvería a aparecer en su vida mucho antes de lo que imaginaba
Y no sería en otra fiesta
aunque no sé cómo, por la distancia