NO SERÉ TU AMANTE
— Puedo hacer cualquier cosa, excepto ser tu amante.
— Supuse que dirías eso. Pero no te preocupes, no quiero que seas mi amante. — Olga deja escapar un suspiro. — Quiero que seas mi esposa.
— ¿Qué? — Su voz sorprendida suena entre las cuatro paredes.
— Dijiste que puedes aceptar cualquier cosa. — Erick le da una mirada retadora.
— ¿Cuánto tiempo durará el matrimonio?
— Hasta que te enamores de mi. — Olga lo observa desconcertada.
La Cocina De César
La Cocina de César es una apasionante novela Omegaverse donde un arrogante chef alfa acostumbrado a controlar todo se enfrenta por primera vez a un talentoso omega que, marcado por un pasado de abusos y sacrificios, se niega a caer bajo su encanto mientras trabajan juntos frente a millones de espectadores. ¿Podrá alguien como César un alfa nacido en cuna de oro conquistar a alguien como Hamlet quien no piensa unir su vida a ningún alfa?
Solo Mía.
Virginia es entregada Antonio, para convertirla está en su esposa de nombre, ya que él necesita a una mujer a la cual pueda presentar a su familia.
Todo cambia cuando se reencuentra con la mujer que siempre ha amado y descubre que tiene una hija con ella.
Desmontando el caballo de Troya que tenemos en nuestro bolsillo
ESTE NO ES UN MANUAL. ES UN ARMA. Por bob ale- Usuario 3V3DJPD5 Este libro nació el día que me borraron. No me hackearon. No perdí el teléfono. No olvidé la contraseña. Me actualizaron. Yo jugab
0
2
ㅤ𝒗.ㅤㅤㅤ𓆽▖ㅤㅤ𝖤𝗅 𝖺𝗋𝗊𝗎𝗂⎯𝗍𝖾𝖼𝗍𝗈ㅤㅤ 鱌練 ㅤ⛀꯭⛁꯭ㅤ꯭ㅤ꯭ㅤ꯭▂▂❳ 𝖽𝖾 𝗅𝖺𝗌 𝗋𝗎𝗂𝗇𝖺𝗌 ❲ㅤㅤㅤ𝐗𝐕▅⑾
Hay personas que llegan a tu vida como la lluvia de verano. No preguntan si pueden entrar, no anuncian su llegada con truenos ni piden permiso para quedarse. Simplemente aparecen, sin previo aviso, em
0
2
LAS LUCES QUE DEJAMOS ENCENDIDAS
La lluvia había empezado antes del amanecer. No era una tormenta fuerte, ni una de esas lluvias dramáticas que parecen anunciar tragedias. Era una lluvia suave, persistente, como si el cielo estuvier
0
16
La última carta que no quemé
No te llamé. No fui a tu casa. No miré tus historias en Instagram durante 47 días. Fue un gran récord. El día 48, a las 2:13 a.m., me encontré escribiéndote otra vez. No una carta. Cien.
1
24