El extraño estado exaltado, y algo delirante, de ánimo se debía a sus nervios. Hoy empezaba su segundo año de clases en la academia de sus sueños.
A sus dieciséis años este era el clímax de su vida, lo más lejos que podía llegar con su vida normal. A excepción de una cierta condición suya, su vida era la definición de normal.
Cegado por su fantasía adolescente, Aiden se preparó física y psicológicamente. Hoy marcaba el principio de una nueva oportunidad y una nueva vida.
Era la oportunidad que con sudor y mucho esfuerzo había logrado obtener al ser aceptado y trabajando hasta el agotamiento cada día durante un año para mantenerse al nivel y conservarla.
Durante su primer año ciertamente tuvo varias experiencias memorables, pero no era lo que esperaba, por lo que estaba convencido de ello, este era su año, sabía bien que el instante en que cruzase las puertas de su habitación cualquier cosa podría pasar.
¿Un romance esperando en la parada del destino? Bueno, en el dormitorio de hombres no encontraría lo que buscaba, de eso estaba seguro, especialmente en el solitario dormitorio de reserva.
¿Verse envuelto en el peligroso mundo de peleas callejeras y pandillas para salvar a una linda chica con quién la vida fue cruel? Bueno... eso tampoco sería muy probable, esos días quedaron atrás antes de venir a este lugar. Hoy en día, en una pelea, perdería el conocimiento rápidamente si tiene mala suerte.
Aiden era del tipo que buscaba problemas para acabar con su aburrimiento y eso a veces incluía peleas sin sentido y aunque se las ingenió para marcar unas cuantas victorias en su libro, eso era cosa del pasado y contra estudiantes de escuela media. Unos pandilleros con experiencia seguramente le patearían el trasero.
¿Entonces se unirá a un club escolar con un pasado oscuro por el cual ningún otro estudiante quiere entrar y del cual la presidenta de dicho club resulta ser la chica más atractiva de la escuela que por una promesa que hizo hace mucho tiempo no puede permitir que su tan preciado club sea destruido?
En verdad, Aiden llevaba en su interior grandes expectativas. Lo único por hacer... era reírse de el inocente chico.
El chico de cabello negro alborotado vistió su uniforme: un pantalón azul oscuro, camisa blanca de manga corta, ya que era verano, usualmente la chaqueta también sería obligatoria en el uniforme a pesar de ser verano, pero este año la oleada de calor llegó más despiadada que nunca, así que los directivos hicieron una excepción especial.
Según el año, cada uniforme tiene un distintivo característico, en el caso de Aiden de segundo año en el bolsillo de su camisa dos 'X' grabadas en la franja que atravesaba lateralmente el escudo de la escuela.
–No se me olvida nada, ¿verdad?
No había nadie en la habitación además de él, de hecho en todo el edificio Aiden era el único. Esta era una costumbre que tenía, especialmente cuando se encontraba solo, de niño sentía que alguien podía escucharlo y aunque ese ya no es el caso, viejas costumbres mueren difícil.
–¡Oh rayos! Casi lo olvido. –exclamó al percatarse del objeto que olvidaba. Tomó un pequeño recipiente de medicamentos de una de las dos mesas de la habitación que normalmente solía compartir.
Porque no compartía la suya, o más bien porque era el único en el dormitorio, tenía explicación. Durante sus vacaciones fuera de la ciudad, visitando a sus padres, por un mal presentimiento que tuvo, Aiden decidió mandar un correo a la escuela y varios días después le llegó la noticia que había ocurrido un error y no fue registrado; en pocas palabras, lo habían sacado no solo del dormitorio, sino de toda la academia. Una extraña ocurrencia en verdad.
Los estudiantes de los dormitorios eran ubicados según su año y todas las habitaciones acondicionadas para los de segundo año ya estaban ocupadas, esto es porque el 98% de estudiantes de esta escuela viven en los dormitorios.
Se encontraba en un gran problema, no dejarían a un estudiante de segundo ir al dormitorio de los de primero y mucho menos a los de tercero con el motivo de cuidar de integridad de sus estudiantes.
Había perdido toda esperanza, alquilar un cuarto es esa ciudad estaba fuera del presupuesto, y por mucho, hasta que le ofrecieron una solución temporal siempre y cuando sus tutores legales aceptaran. Lo que nos lleva a la situación actual.
–Jeje... –El joven rio para sí mismo recordando el golpe de suerte tras tanta desgracia ocurrida en los últimos días.
Aparentemente, algún directivo importante vio su caso y se apiadó de él, gracias a eso alcanzó a poner todo en orden el día antes del inicio de clases.
Aiden guardó la medicina y se aseguró de cerrar con llave antes de salir a la (parada del destino que él tanto ansía) escuela, pero primero tenía que llegar a la parada de buses a 15 minutos del dormitorio.
Al bajarse del bus frente a un enorme puente de hierro Aiden decidido tomarse su tiempo en el camino hasta la escuela, a lo lejos podían distinguirse más de esos puentes que conectan a la escuela con los otros distritos.
Otras líneas lo llevarían hasta la entrada de la escuela, pero la que pasaba por su dormitorio no era el caso. ¡Bastardos suertudos! Pensó Aiden de los otros estudiantes que sí tenían una habitación en los dormitorios oficiales.
Se acercó más a la baranda para contemplar la vista de la ciudad en la distancia. Otros estudiantes y uno que otro auto también pasaban por el puente, puesto que dichos puentes eran la única forma de llegar a esa escuela.
Aunque dijera vista, Aiden se concentró en los altos edificios empresariales del centro y el tren eléctrico que da la vuelta por el centro de la ciudad en sus vías colgantes. Era una de las áreas más grande e importante de la ciudad, ya que reunía en un mismo lugar a las más poderosas compañías e instituciones de investigación de renombre mundial.
–Aterrador, aterrador sitio. –No pudo evitar decirse a sí mismo viendo los rascacielos y las fábricas más allá de ellos que albergaban, Dios sabe qué tras sus puertas. –Lo hecho, hecho está. No puedo hacer nada más al respecto.
En esta famosa ciudad que incluso se la podría considerar como un diminuto país por todo el poder que poseía, todo tipo de cosas ocurrían y todo tipo de gente la habitaba. Si el Vaticano es la parada de los creyentes, esta ciudad era la meca del capitalismo y la investigación científica. Particularmente famosa entre los jóvenes por las oportunidades y variedad cultural que ofrecían sus escuelas primarias, secundarias, preparatoria y universidades. El norte de la ciudad ciertamente era una ciudad de estudiantes.
Aiden llenó sus pulmones con aire y borró la expresión vacía que llevaba.
Una diminuta sonrisa se formó en su rostro.
–Así que... Una nueva vida, ¿eh?
La escuela a la que pertenecía era una institución inmensa, una de las, si no la más grande del mundo. Era tan grande que era dividida por facultades y cada una tenía su comité administrativo interno, también podía ser visto como diferentes escuelas, es una cuestión de perspectiva realmente.
Aiden entró a uno de los edificios y se dirigió al salón de profesores, allí una profesora dotada con todo lo que una mujer podría pedir: belleza, inteligencia y obviamente un buen cuerpo, llamada Mary, lo estaba esperando. La encantadora profesora le hizo señas con una mano.
–Finalmente, llegas, pero ¿¡Dónde está el estudiante transferido al 2C!? –dijo con un tono exasperado y claramente irritada–. ¡Agh, por eso les decimos que no se demoren con sus papeles mocosos!
Con 2C se refería a segunda año, salón C. Por cierto, Aiden estaba en el 2D.
–¿Es por eso que me llamó aquí? –dijo Aiden, quien el año pasado fue uno de los delegados
«Si el chico nuevo viniera a mi clase lo entendería, ¿pero qué tengo que ver con el 2C?»
–¡Y ese vejestorio pervertido es el peor de todos!, ¿Quién se cree que es dejándome sus responsabilidades? Son of a bitch.
Eso respondía a su pregunta. Mientras buscaba la forma más asertiva de decirle a su profesora, esencialmente "Fuck this shit. I'm out" el leve rechinido de la puerta guio su atención hacia esa dirección y quién estaba parado allí la captó muchas veces más.
Una chica con una mirada que parecía que lo devoraría, pero al mismo tiempo un aspecto que generaba una sensación de ternura al reposar tus ojos sobre ella, se encontraba del otro lado de la puerta. Pettitte lo llamarían algunos de lo que no se hablará aquí hoy.
Su cabello castaño caía suavemente hasta los hombros y un rostro elegante completamente al natural completaban la pintura. El esbelto cuerpo de la chica dejó perplejo a Aiden, aunque podría estar mejor en el área por debajo de las clavículas, agregó el joven. En otras palabras, el busto a simple vista dejaba mucho que desear. "Pero no estaba nada mal a su manera" Como una estrella fugaz, el pensamiento cruzó la mente de Aiden.
No podía evitar pensar en lo bien que le queda el uniforme y en cómo se vería con otro tipo de vestimenta, como de gala o informal, inclusive unos cuantos pensamientos indecentes cruzaron su mente.
Fue entonces cuando notó que ella vestía el mismo tipo de uniforme que él, así que deberían tener la misma edad aproximadamente. La bella joven dio un paso seguido por otro, entrando al salón y habló con determinación, sin perder la delicadeza de una dama.
–Asumo que esperaban por mí. Lo siento, no dormí bien anoche por culpa de eso se me hizo tarde.
La presencia de esa chica se había apoderado del lugar, haciendo que Aiden pierda su sentido de noción hacia su alrededor por uno momento.
–¿Quién es ella? –Fue la pregunta que se hizo en voz alta sin darse cuenta.
En ese instante ella volvió su mirada hacia Aiden, quién llevaba observándola desde que entró al salón.
–Casi olvido presentarme, será por la falta de sueño, mi nombre es Maika.
***¡Descarga NovelToon para disfrutar de una mejor experiencia de lectura!***
Updated 98 Episodes
Comments
Azrael
Como que ha visto mucho anime
2022-10-05
2
Azrael
Este chico es muy ansioso xD
2022-10-05
1
❥кαтнє мιи ∂αяк❦
Hermoso capítulo ya me enamoré de la novela 😍😍
2022-08-28
1