—Vengo de una cierta institución, llevamos protegiendo y nutriéndote desde antes que llegaras a esta ciudad… En serio –Con ligera irritación suspiró antes de continuar—, estuviste cerca de arruinarlo todo cuando usaste el círculo alquímico en la escuela, pero no es nada que no tenga solución.
No entendía lo que decía. Conocía el significado de cada palabra, pero juntas y saliendo de la boca de ese hombre nada hacía sentido. ¿Qué era lo debía pensar o que dejar de pensar? Ese círculo no tenía fin, por lo que se decidió, por la que él creía, era la mejor acción a tomar. Por supuesto, no iba a ser fácil, no obstante, sea cual sea la situación, perder su compostura más no era bueno para Aiden. Decidió seguir con el flujo de la "conversación", ya que buscar respuestas por su cuenta era inútil y solo consumía su estado mental más rápido.
—¿Qué asuntos tiene conmigo alguien tan importante? —Su tono sarcástico, pero su acto no era perfecto, aún se notaba el temor en sus palabras y el temblante movimiento en sus piernas y labios.
—Tienes agallas para montar tu acto, niño, pero no me desagrada eso. Volviendo a lo importante, ya debiste haberte dado cuenta que tengo conocimiento sobre los acontecimientos de los últimos días.
El hombre en bata de laboratorio hablaba como si estuviese fatigado, se comunicaba como si hubiera estado despierto toda la noche haciendo un trabajo fastidioso y aburrido en un frío laboratorio, como si no le importaba nada de los horrores que estaban ocurriendo en la ciudad.
—Esa alucinación tuya, bien podrían significar tu habilidad, pero no sirven de nada sin proyectar esas ilusiones en la realidad. Toma los auriculares, ahora que está activado, la frecuencia que reproducen ayudará a mantenerlo andando. Piensa de ello como una pequeña batería hasta que puedas recargarte de una fuente más fuerte. Averigüemos juntos cuál es tu poder, Aiden.
Antes de darse cuenta de sus propias acciones, había estirado su mano. Cuando reaccionó se retrajo de golpe y dio un paso atrás. No se explicaba lo que había ocurrido, en algún momento portaba una gran sonrisa en el rostro, que, acto seguido, fue remplazada por una expresión de horror. Aiden observaba, incrédulo, su propia mano como si fuese la de alguien más. No pudo evitar insultarse a sus adentros.
—Yo... ¿¡Qué es esta mierda!? ¡No soy ningún héroe!, no, si tan solo… Incluso si es cierto que poseo algún poder ¡Es muy tarde! ¿Cómo se supone que voy a controlarlo? ¿Con qué motivo? Maika seguramente peleando sola contra esos monstruos.
Cansado de ver la indecisión del chico, el hombre en bata de laboratorio saboreo sus labios sutilmente, como si se preparará para hablar, y eso fue exactamente lo que hizo.
—Como mencioné antes —dijo el mago, ofreciendo el contrato—. ¿No quieres salvarla?
Digno de un mago, las palabras mágicas que pondrían todo en marcha llegaron a los oídos de Aiden e inmediatamente captaron su interés, tal vez más que todo lo dicho ya de su verdadero potencial.
—Dicha la verdad, tampoco quiero que le ocurra nada, Maika es una excelente aprendiz, pero aun está verde, por eso me preocupo. Eres prueba de que está verde. En serio, ¿Cómo puede dejar evidencia? Ya de por sí tiene al equipo de limpieza trabajando horas extra. Ahora hasta yo me veo forzado a entrar en escena.
El hombre sentado casualmente frente suyo, un completo desconocido, que apareció y comenzó a hablar cosas sin sentido, era seguro que no podía confiar en él del todo; sin embargo, la verdadera pregunta es: ¿Aquel hombre es un enemigo o no? Se preocupaba por Maika, la había llamado su aprendiz, pero sospechoso no le calzaba.
Sin darle tiempo a sortear sus pensamientos, el hombre en bata blanca sacudió su brazo y un puñado de papeles aparecieron en su mano mientras continuó hablando. Su expresión decía "que cosa más linda" mezclada con ironía un segundo y desdén el siguiente, lo cual irritó a Aiden. Sentía que menospreciaba la determinación de Maika.
—Me gustaría hacer algo al respecto; más aún, me gustaría capturar los especímenes para mis propios experimentos y averiguar más sobre esa especie —Dejó escapar una pequeña sonrisa, el pequeño acto hizo que una de las funciones más primitivas de Aiden, la que a los humanos nos prepara para huir o pelear que ya se encontraba activas, se intensificaran por diez—. La información que tengo es mayormente de leyendas y grimorios, no se puede comprar a la experiencia de primera mano, ¿entiendes? Pero el crecimiento de Maika es más importante y si puedes empezar a ser de utilidad, ¿por qué no tratar? Fue lo que pensé. Lo siento, creo que me estoy desviando demasiado de nuevo. Tengo el mal hábito de divagar.
Mientras más hablaba más escalofriante se tornaba la situación para Aiden y sus emociones más oscuras de igual manera. Había mencionado algo importante y luego ido por la tangente. Parecía que buscaba irritarlo apropósito. Su pequeño acto de audacia que había puesto antes no demoró en ser arrastrado hacia el olvido por el terror y cólera de ser el juguete del depredador en frente suyo.
—¡Ya deja de hablar cosas sin sentido y dime la razón por la que estás aquí!
—Quiero que vayas y hagas algo sobre el mago que creó a las criaturas antes de que cause más problemas. —Impertérrito a la explosión de Aiden y con seguridad, como si conociera por adelantado su respuesta, continuó hablando—. Maika no va a poder atraparlo por su cuenta en el estado en que se encuentra. ¿Qué dices? Sería trampa si intervengo, pero tú eres perfecto para el papel.
Eran las palabras que más quería escuchar. Todo lo que necesitaba para aventurarse, no, arrojarse en ese mundo.
Pero.
—No puedo… ¿Y escupirle en la cara a Maika? ¡No tengo el derecho! —Esas palabras no provenían de quien quería escucharlas—. No sé a qué juegas, dices ser su maestro y te preocupas, no respetas su decisión. Tus acciones me dicen que no la entiendes, no la entiendes en lo absoluto. Con todo lo que ella está dispuesta a sacrificar para mantenernos… Mantenerme a salvo.
—... ¿En serio lo crees? Que entiendes cada una de sus acciones, de sus preocupaciones, que tú la entiendes. Desconozco los detalles, pero que te dejó atrás es un hecho y también lo es que te dejó algo solo a ti. —dijo refiriéndose a los ajados papeles aún en su mano.
El sentimiento apoderándose de Aiden, su situación, no podía evitar compararla con el ser rechazado por la chica que te gusta. Maldición, pensó Aiden, no podía arruinarlo solo por su egoísmo. Se rehusaba a caer tan bajo.
—Si dices conocerla, entenderla, mejor que yo, ¿de verdad es algo que Maika haría?
—¡!
Sintió como si sacudiesen el suelo donde estaba de pie, fue como una descarga de corriente desde la nuca hasta la punta de los dejos de los pies. De un solo limpio movimiento arranchó de las manos del mago la carta que fue dejada para él, Aiden, y nadie más.
Para empezar, ¿De dónde salía esa confianza suya y su osadía? No la conocía de más de un par de días. La ilusión que había forjado con su indulgencia, la sentía ahora como un superfluo intento de conectar con algo misterioso, algo aterrador, pero hermoso. Una vez pensé en ello, la ilusión se desmanteló tan fácil que sintió tanta vergüenza en su realización que por poco contuvo las lágrimas y el deseo de huir con la cola entre las piernas. Aiden tomó un gran bocado de aire, obligándose a calmar consiente que una justa examinación es un lujo que no poseía, el tiempo era de mayor orden, considerando la situación de Maika, darle vueltas a su producción una y otra vez hasta llegar a una conclusión hubiera sido imperdonable.
Leyó cuidadosamente cada palabra. No lo había pensado hasta ese momento. ¿Por qué dejar una carta si se suponía que no la recordaría? Aiden dejó caer un pesado puño derecho sobre el hombro izquierdo.
—¡Cómo pude ser tan tonto!
«¿Supuesta despedida? ¿Qué un capricho? ¡Pero si es tan claro que es una súplica de ayuda! ¿¡Por qué me tardé tanto en darme cuenta!?»
Aiden juntó sus manos y presionó, el temblor era evidente y la emoción en sus ojos había vuelto. Como si hubiera esperado aquella señal, el mago continuó.
—Escucha bien, mocoso, tal vez te interese saber que cada auricular reproduce continuamente una frecuencia imperceptible al oído humano que va a estimular tu actividad cerebral, haciéndolo más sensible a cambios rápidos, es decir, también mejorará tus sentidos y tiempo de respuesta, ¿los usarás?
El propósito de esos auriculares, no, las ondas de sonido, es estimular al cerebro de tal forma que el tiempo de reacción entre un comando y la acción ejecutada por el cuerpo sea más rápido. Hasta ese punto Aiden había entendido. Podía hacerse una idea del verdadero significado de esos auriculares, pero de todas formas lo ignoraba por completo, de esa forma era mucho más fácil decidir. Lo que verdaderamente captó la atención de Aiden fue la parte en la que dijo "mejorará", en otras palabras eso significa más posibilidades para él. Tal vez no sea mucho, pero donde se dirige dos milésimas de segundo podrían salvarle la vida. No tiene caso pensar en cosas que desconocía y mucho menos hacer preguntas sin la posibilidad de obtener una respuesta. Ciertamente, no tengo madera de héroe, pensó Aiden.
—Yo...
Sin ningún motivo profundo o aparente, realizó un set de ejercicios de respiración y como si conocieran su voluntad, miles de partículas, como diminutos insectos que conformaban el humo, se calmaron. No desaparecieron, solo quedaron estáticos en su campo de visión. Esa placentera sensación cálida había vuelto. La emoción lo estaba devorando.
«Es verdad, lo había olvidado. También existen ese tipo de personajes que no pueden hacer mucho y se esfuerzan como nadie para seguir junto al protagonista, ellos también pueden ser protagonistas de su historia. Incluso los que escogen el camino fácil hacen todo lo que pueden para seguir. En comparación conmigo que no estoy siguiendo ningún camino, ¿eso en que me convierte?
»No voy a aceptar que este sea el fin de mi historia. ¡Puedes comerte un trozo de mierda y apostar a que no!
»Sí, está bien, lo acepto. En alguna parte de mí seguía deseando que haya esa cualidad durmiendo dentro de mí, la de ser un héroe. ¿Y si no la tengo qué?, esta es mi historia, nadie tiene el derecho de decidir por el protagonista, incluso si no puedo vencer al villano por mi cuenta. Maika se encargará de eso y sonreirá al final, me aseguraré de eso. ¡No voy a aceptar otro final que no sea el que deseo!»
Desde el comienzo con sus acciones dejó en claro que no era material para ser un héroe. No era ignorante de ello, ya hace mucho tiempo descubrió que para ser un héroe hay que derrotar al villano, cosa que había fallado de hacer en el pasado, y aun así, actuando contra sus palabras, neciamente lo intentó de nuevo.
Pensando en ello, el que provocó toda esta situación, no conocía nada del supuesto villano; su motivo o su apariencia, ni se hable de ser un villano para él, para derrotar, bien puede esa persona ser el héroe. Nada de eso importaba para Aiden ahora. En lo que le concernía, con su nueva resolución, esta historia es más directa.
Lo que un protagonista debería hacer en este momento es no aceptarlo y luchar. Si no es un héroe, no hay nada que diga que la victoria está asegurada, pero eso no es por lo que debe preocuparse, su lucha ahora es diferente. Homúnculos, demonios, ángel renegado, todos ellos no son oponentes para él. Solo debe apuntar a algo por lo que en realidad pueda arriesgar tanto. Un algo por lo que es seguro que ganará, hacerlo tangible. El momento que decidió interpretar la carta de Maika de la manera que lo hizo su destino estaba escrito en acero.
«Si luchar con todo lo que tengas y no conseguir nada no es suficiente para ti, entonces, solo tengo que conseguirlo. Sé que solo desearlo no es suficiente para estar en tu mundo, pero tienes que ver cómo lo consigo, no tendría sentido de lo contrario, ¡Así que solo espera, Maika, no podrás detenerme!»
Su nueva lucha, por la que puede apostarlo todo, no era un evento mayor o de extrema importancia para el mundo. Lo dijo antes, esta es una historia más directa. Su desafío es estar al lado de Maika.
«Siento que estoy a punto de hacer un pacto con el diablo, pero… Incluso si en el futuro tomo el camino difícil o el fácil para avanzar será uno que yo construya, seguiré siendo yo. No esperaré más por el mundo. Ese es el tipo de personaje que quiero ser»
Esa es la manera en que un personaje como él debe comportarse, pensó el joven de cabello rebelde, siendo el protagonista de su propia historia, no la de nadie más. Lo que debe hacer es simple, Aiden definitivamente no se convertirá en un héroe que lucha por lo correcto, él luchará por lo que él quiera y por quien quiera, y ahora, su lucha es por él mismo, para demostrar que puede ser mejor protagonista que nadie más en su propia historia.
El fracaso en borrar su memoria era su señal, así decidió verlo, Aiden no olvidará nunca las ridículas cosas que vio, ni quién es esa persona que quiere proteger, esa chica que tiene que enfrentarse a un mundo sobrenatural con diferentes leyes. No tiene que derrotar a todos los villanos de ese mundo, él no es un héroe, su única obligación con él mismo en este momento, estar al lado de esa chica que no sabe pedir ayuda. Su heroína.
—¿Solo eso? Esa es mi respuesta… Esa tan simplona que quiero hasta reír. Pero, por alguna razón, me siento lleno de energía ¡Siento que puedo ganar cualquier pelea!
Argumentos convincentes o lógica perfecta no hacían falta. Aiden sintió la fuerza de su determinación en su puño y eso era todo.
«Quiero estar en el mismo lugar que Maika, no importa si son realidades completamente diferentes. Quiero ayudar a Maika, aunque estar junto a ella sea todo lo que puedo hacer, pues lo haré y si las leyes de su mundo se interponen, ¡Entonces si hace falta yo mismo destruiré esas leyes! Esta vez y en adelante crearé mi propia historia»
Ahora que estaba decidido, ¡Aiden hizo su apuesta!
—En otras palabras, tu método aumenta mis posibilidades de sobrevivir, ¿no es verdad?
—Así es, no puedo decirte con exactitud cuánto, eso dependerá de ti, pero es un hecho que tus probabilidades aumentan. No puedo darte más esperanzas.
—No importa —Dio un paso hacia al frente, no le importaba ser Fausto, tomó los auriculares de su propio Mefistófeles—. ¿A quién le importa la esperanza?, aunque sea la cantidad más pequeña que haya escuchado en mi vida, si aumenta, aunque sea solo un poco, en fracciones tan pequeñas que podría no llegar a contarlas, si es un hecho, lo usaré. No sé si soy especial como dices, pero no podría importarme menos en este momento.
Si cualquier cosa hace que su '0,00000000...0.001% cambie, pensó Aiden, ¿por qué no habría de tomar esa oportunidad?
—Hay alguien a quien quiero salvar.
—Excelente respuesta, solo por eso te daré otro obsequio. Ahora escucha con atención, esto es lo que debes hacer.
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Comments
❥кαтнє мιи ∂αяк❦
Hermoso capítulo simplemente increíble 😍😍
2022-08-29
1
mariam Camacho.
me encanto mucho
2021-05-16
1