Benedict.
Ahora que la tengo así de cerca, sus ojos que no se apartan de los míos, siento que en cualquier momento caere en el vacío de estos. Tienen una profundidad atrapante, ni siquiera el oceano que porta Ava en los suyos es tan atrapante como las tonalidades de verde que ella carga. ¡¿Pero que estoy pensando?!
- Se te escurre la baba ~habla de pronto la otra pelirroja. Se parecen aunque está luce más joven~
- Charlotte... ~le dice con advertencia~ Es mi hermana ~la chica solo me mira de pies a cabeza~
- ¡Que sorpresa!, entonces eres su profesora, el mundo es tan pequeño ~su mirada se desvía hacia su esposo quien le hace señas~ Disculpen un momento ~dice para luego marcharse~
Está chica es digna de ser su hermana, incluso me ha caído más mal que la misma profesora, me mira con desden y yo frunzo levemente mi entrecejo. ¿Qué se cree?
Mi ojos se desvían hacía los de mi profe, que me observan fijamente mientras da un sorbo de lo que creo, es whisky.
- Aquí estás ~aparece Ava con una sonrisa que rápidamente se curva en una muca de asco cuando repara en las dos pelirrojas~ Vamos.
Tira de mi mano y nos lleva al otro extremo de la mesa. Después de cenar y beber, excluyéndome a mí porque simplemente no tengo ganas de beber, ahora los primos de Ava han propuesto jugar el estúpido juego de Verdad o Reto.
Los mayores solo ríen mientras nos ven, pero de vez en cuando mi mirada se desvía hacía en dónde permanecen la profe y su hermana, aunque ella luce relajada, su hermana parece que le fastidia estar aquí; ni siquiera quiso jugar.
La profe me mira fijamente, lo ha está haciendo durante toda la noche. ¡Agh, me pone nervioso!
- Ben, te toca. ¿Verdad o reto? ~me pregunta Alex, uno de los primos~
- Reto ~aquí me oígo muy decidido, pero estoy rezando porque no me ponga a hacer una estupidez~
- Tu reto es besar a alguien que se encuentre en esta sala ~automáticamente mi mirada va hacía Ava~
Ella rueda los ojos y se niega a mirarme. ¿No quiere besarme? Lo acepto, eso es demasiado ofensivo.
- No creo que quieres que me bese con mi exsuegra ~digo y todos ríen~
- Si no cumples, tendrás castigo ~dice Alex~
- Lo acepto ~me alzo de hombros~
- Bueno, dejemos los castigos para el final ~dice Ava~
Vuelven a girar la botella y... ¡Oh, que curioso!, señala a Ava. Esta elige reto y ya puedo ver la maldad en los ojos de Alex y Héctor; otro de los primos.
- Tendrás que besar a algunos de los presentes ~le dice Héctor~
- Bueno, prepará tus labios ~dice y todos ríen~
Esto es aún más vergonzoso, ¿ella prefiere besar a su primo antes que a mí? Nunca se puede caer tan bajo, nunca se puede humillar a una persona de esta manera.
Ella se levanta y va hacia su primo y le da un beso en la mejilla, todo se quejan, pero se excusa en que no especificaron en dónde y como lo tenía que dar. Que pena conmigo, ahora soy el único que perderá esta ronda.
Para cuándo vuelvo a dirigir mi vista hacía en dónde permanece mi profesora, me doy cuenta de que ya no está su hermana, tampoco el señor ni la señora Haloddy... Ni Victoria.
- Iré al baño un momento ~dice Ava y todos asentimos~
La profesora también se para, pero no se a donde se dirige específicamente. Bien, todos los demás están entretenidos, pero yo me he quedado algo inquieto. Han pasado como quince minutos desde que Ava se fue al baño y no ha regresado.
Me levanto y voy hasta donde se encuentra el baño. Antes de que pueda abrir la puerta, me detengo al escuchar voces.
Ese baño es como un cuarto por lo que no me sorprende que todos estén ahí adentro.
- En serio esto es el colmo. ¿Acaso no lo vez?, es un oportunista ~se escucha la fuerte voz del señor Haloddy~
- Elton, por favor, cálmate ~esa es Margareth~
- Nada, mujer ~la calla~
- Papá, ¡¿cómo te atreves a hacer algo como esto?! ~Víctoria se escucha enojada~
- ¿Cómo esperabas que reaccione?, le estás pagando los estudios a este muchachito, es obvio que esto es lo único que quiere este hombre ~pero que fuerte~
- ¡¿Qué mierda dices, papá?!. Lo estoy haciendo con mi dinero así que no tienes nada de qué preocuparte, yo hago con mi dinero lo que se me da la haga y ni tú ni nadie van a decirme que hacer con él. Quién está en una relación con Luis soy yo, por lo que soy yo quién lo conoce realmente, así que te pido que pienses muy bien antes de referirte a él ~vaya...~
- Esto es era lo único que tenía que pasar, que llegará un oportunista a dañar mi relación con mi familia. ¡Definitivamente, esta muchachita no es bienvenido en mi casa y te exijo que termines esta farsa de relación ahora mismo!
- ¡Estás loco!, si Luis no es bienvenido en esta casa, entonces yo no tengo nada que hacer aquí ~¡así se habla, Victoria!~
La puerta se abre y Luis sale como alma que lleva el diablo. Victoria venía detrás de él, pero el señor Elton la detuvo. Bueno, creo que ya escuché bastante así que decido mejor alejarme y no ser tan imprudente.
Me peleo un poco con las hojas de una gran maceta decorativa y luego sinto como un pequeño cuerpo choca contra el mío. ¡La profe Jazmín!
- Lo-lo siento, profe, no la vi ~¡¿y ahora por qué coño tartamudeo?!~
- Tranquilo... ~me dedica una pequeña sonrisa~
Señor... ¿Por qué me sonríe de esa forma? Efectivamente, me he puesto nervioso y seguramente también estoy rojo.
Me alejo rápidamente y salgo de la casa. Lo mejor es que esperé a Ava aquí, las cosas allá dentro están algo tensas.
¡Dios mío, la profe acaba de salir! Bien, calmados todos, no es la gran cosa. Después de unos minutos de silencio, ella habla.
- No va a salir ~dice y la miro~ Están teniendo una fuerte discusión ahí, ella no saldrá.
Miro el reloj en mi muñeca y han pasado por lo menos quince minutos en lo que he estado aquí... La esperaré unos minutos más.
Vuelve a reinar el silencio, hasta que por una extraña razón, decido abrir la boca.
- Su hermana...
- Al parecer le salió algo más importante que está reunión ~se alza de hombros~
Asiento y vuelve de nuevo el silenci. Por alguna razón estoy bastante, pero bastante nervioso.
Disimuladamente, la miro entre ojos y ella escribe en su celular antes de meterlo en su cartera.
- ¿Cuántos años tiene?
Hoy decidí ser la vergüenza la de noche. ¡¿Cómo me atrevo a preguntarle la edad?!, eso es de mala educación.
- 33 ~dice después de mirarme fijamente~
Entonces son once años de diferencia... Bien, no se ve molesta, parece que no es un problema eso de admitir su edad.
Oficialmente ya ha pasado media hora.
Soy tan patético, es obvio que no va a salir. No quería irme así, pero creo que no me queda de otra más que llamar a Aarón. Suspiro y saco mi celular de mi chaqueta.
- Te llevo ~dice y por un momento me sorprendo~
- Ah no, tranquila, profe... ~me corta de pronto~
- Jazmín ~me dice y por un momento no entiendo~
- Bueno... No debe molestarse, un amigo vendrá por mí ~digo con una risa nerviosa~
- ¿Molestará a su amigo a las... 3:10 AM? ~dice mirando su reloj~ Vamos, yo también me voy así que lo llevaré.
Sin dejarme responder, se se dirige a un precioso BMW colo negro. Mierda... No hay una visión mas sexy que ver a mi profesora subirse en esta joya.
Me ubico en el asiento del copiloto y al cerrar la puerta, el olor de su perfume me golpea tan fuerte que siento que me he mareado un poco. El auto huele a ella. Este olor no sé compara con ningún otro.
Después de ponerme el cinturón, ella enciende el auto y lo pone en marcha. Tengo que corregirme, la frase correcta es: no hay una visión más sexy que ver a mi profesora conduciendo.
- Profe...
- Jazmín ~me corrige. Siento que su voz me derrite~
- Bueno... Usted puede llamarme Benedict ~digo y ella sonríe sin apartar la vista del camino~
- De acuerdo ~ríe levemente~
¿Cómo es que me está empezando a fascinar cada cosa que hace mi profesora?
- ¿Qué querías decir, Benedict?
- ¿Le gusta la ciudad? ~si no quiero que el ambiente se tense aquí también, lo mejor es que haga preguntas triviales~
- Sí, no es la primera vez que estoy aquí, de hecho; viví aquí dos años antes de regresar a Escocia ~me da una mirada fugaz antes de volver su vista al frente~
- Eso está bien... ~jajaja, ya se me acabaron las preguntas triviales~
- ¿Es novio de Ava? ~ni siquiera se escucha nerviosa~
- No... Lo fuimos, pero ya hace un año no estamos. Aunque de vez en cuando quedamos, la verdad no sé porqué me ha invitado esta noche, es obvio que nuestra relación ahora es super rara ~abro los ojos cuando caigo en cuenta que he hablado de más~ Lo siento, estos temas definitivamente no son buenos para tocar.
- No se preocupe ~detiene el auto y se gira hacia a mí~ El caso es que ya no están.
- Exacto... ~¡¿como se atreve a mirarme así en un espacio tan reducido como su auto?!~
- Hace un año... ~asiento con la cabeza~
- Efectivamente... ~me atrevo a mirarla y mis ojos se encuentran con los suyos~ ¿Por qué detuvo el auto?
- Porque aún no me has dicho la dirección de tu casa, Benedict ~esa maldita sonrisa~ A demás... El semáforo está en rojo.
Me fijo en que sus ojos miran detenidamente mis labios y yo trago en seco.
- Lo-lo maneto ~digo nervioso~
Mis nervios crecen cuando ella se desabrocha en cinturon de seguridad y se acerca a mí, demasiado a mí, tanto que queda a centímetros de mi boca y su respiración choca con la mía.
- ¿A dónde se supone que debo ir? ~susurra en mis labios y yo estoy a punto de enloquecer~
Después de que le doy la dirección de mi depa, se aleja y así sin más, pone nuevamente el auto en marcha.
¡Oh Díos mío!, siento que la cara me arde, las manos me tiemblan levemente y carraspeó un poco porque siento la garganta reseca. Por un momento creí que me besaría.
Al llegar al edificio, le agradezco y me sorprendo bastante cuando la veo bajar también del auto, ¿será que quiere que la invite a conocerlo?
¡Pero sí soy su alumno!
- Bueno... Gracias nuevamente, pro... Jazmín ~me corrijo rápidamente~
- De nada ~dice pero no se va, de hecho, se acerca mucho a mí~ Es una lástima que no hayas cumplido el reto.
- Es entendible, ni siquiera usted se atrevió a besarme ~lo suelto sin más y ella ladea un poco la cabeza~
- ¿Crees que no soy capaz de besarte? ~dice y yo trago grueso~
- Bueno, usted en el auto... ~niega con la cabeza y se acerca un poco más a mí~
- No podía besarte mientras el semáforo no tardaba en dar luz verde ~susurra~
Se pone de puntitas y descaradamente, roza su nariz contra la mía,ya que ella no aguanta mucho de puntitas, me inclino un poco para que el contacto siga. Esto es lo que pasá cuando eres así de alto.
- Está ebria ~hubiese preferido quedarme callado~
En mi defensa, ella bebió y quizá por eso se siente un poco deliberada en coquetearle a uno de sus estudiantes.
- ¿Parezco ebria? ~sonríe y me mira a los ojos~
Yo no respondo, pero si me encargo de negar con la cabeza.
- ¿Puedo? ~mira mis labios~
Me está pidiendo autorización para besarme... Eso es están caliente. Asiento y ella me toma suavemente del mentón para acercarme a sus labios.
Siento que la cabeza me va a estallar. Sus labios son tan suaves, tan dulces aún cuando tienen un ligero saber a licor, la forma en la que su lengua juega con la mía... Ni siquiera está haciendo un esfuerzo para profundizar el beso.
Sus manos se mantienen detrás de su espalda, pero yo ya estoy demasiado ido. Rodeo su cintura con uno de mis brazos colándolo entre los suyos, mientras que mi mano libre reposa en su nuca y sí, soy yo el que profundiza el beso.
Siento que me deshago aquí mismo. Al separarnos por falta de aire, puedo norte sus labios ligeramente hinchados y de un color carmesí natural, se curvan en una sexy sonrisa y luego me susurra:
- Muy bien, Benedict... ~pasa su lengua por mi labio inferior~ Cumpliste el reto.
Se aleja y sin más, se sube a su auto. Mierda... Estoy aturdido, mi pecho sube, baja y la sensación de sus labios contra los míos no ha desaparecido aún cuando ella ya se ha marchado.
Siento que tengo calor, de pronto la ropa la siento más ajustada de lo normal y al bajar mi vista... Me he excitado.
Una prominente erección se me ha despertado después de obtener un beso de mi profesora.
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