Sirius esta vez no se dedicó a esquivar, recibía los ataques de su oponente y los bloqueba sin problemas. No había ni fuerza ni técnica en esos puños. Pero cada vez que le trataba de golpear Saúl concentraba su aura en esa parte del cuerpo para protegerse lo mejor que podía, luego retrocedía. Al ver esto Sirius supo rápidamente como acabarlo.
-Eres una tortuga que intenta morder y ocultar el rostro en su caparazón - Se burló
Saúl se sintió humillado y atacó más seguido.
-Golpeas como algodón, cuando me retaste hablaste como todo un héroe,, pero veo que no lo eres, en verdad te digo que no vivirás en la luz- Seguía provocando Sirius
Saúl con las venas saliendo de su cien ya no pensó mucho las cosas y se volvió más violento. Con una gran impulso de ataque se movió esperando hacer retorcer a Sirius, pero éste lejos de bloquear o esquivar afronto de frente lanzando su puño a la cara de Saúl. Al ver esto la tortuga se confió y mejorado su resistencia en su rostro espero el ataque, pero este jamás llegó. Confundido de pronto retorció su semblante en una mueca de dolor al recibir un rodillazo en el estómago, había caído en una finta.
-Puedo verlo Saúl, al igual que Julián el aura qué posees es baja, por eso no puedes mantener una resistencia uniforme en todo tu cuerpo ja, ja, ja
Saúl trato de contraatacar, pero se vio frustrado al perder él equilibro y caer de rodillas. Era débil, un solo golpe basto para reducirlo.
-Oye, oye no me digas que eso es todo - Dijo Sirius tomándolo del cabello y azotando su rostro contra el suelo
Saúl trató de decir que se rendía, pero Sirius no lo dejó, lo siguió azotando. Pero esta vez si tuvo cuidado de detenerse cuando lo vio perder el conocimiento.
-El ganador es Sirius Palacios - Anunció la voz en las alturas
Sirius miró a su alrededor, había muchos aspirantes que lo miraban con odio queriendo darla su merecido, pero nadie daba un paso al frente. El villano estaba acostumbrado a tal muestra de desprecio de las personas, no le importaba después de todo se consideraba un solitario. Pero entonces en la multitud vio un rostro extraño. Era la cara de su prometida Rebecca qué lo miraba de forma angustiosa, a su lado estaba Anton con ojos fríos.
Antes de que los combates ocurrieran la joven había ido a buscar a su guardián para que ayudara a Sirius, pues creía que este estaba siendo acosado por aquellos tres tipos. Grande fue su sorpresa al volver y de hecho descubrir que era su prometido él que estaba abusando de los débiles.
-Eres un malnacido - Escupió Mil que había ido a recoger a Saúl después de curar las heridas de Julián y dejarlo a salvó
Sirius levemente aturdido por la cara preocupada de Rebecca no dijo nada en un primer momento. Pero anulando toda extrañeza en su corazón por fin habló.
-Ustedes chicos necesitan un buen entrenamiento, les aconsejo, si no serán acosados toda su vida
Mil apretó en un puño su mano rota haciéndola crujir, la ira era visible. Y aunque Sirius le aterraba no apartaba la mirada.
-Eres el único despierto ahora Mil, por eso te pido un favor, dile a Julián cuando despierte qué se largue de la academia como acordamos y que luego vaya y le pida disculpas a su hermana por no poder defender su honor de este villano - Las palabras fueron afiladas y crueles
Mil ahogó su miedo y con un impulso lanzo contra Sirius una patada en el aire potenciando su cuerpo para ser más veloz, poniendo todas sus esperanzas de que este ataque dieran en el blanco al ser tan fugaz. Pero al estar a unos centímetros de impactar en la cara de Sirius, este alzó su mano en el momento exacto y agarró su pierna clavando sus dedos de manera profunda.
-¿Cómo previste mi ataque? - Dijo Mil alzando su ceja con aspecto sombrío
-Je, je, je Mil eres el que mejor tuvo una idea para atacarme, pero aun así es inútil, no importa lo rápido que seas si atacas de frente con poco misterio, es fácil adivinar la posición en la que terminaras - Comentó Con triunfo
-¡Tú! - Exclamó con ira Mil
Sirius estiró sus labios con crueldad y apretado la pierna con más fuerza, alzó su otro brazo curvándolo y sin piedad golpeó la pierna de Mil con su codo. Hubo un crujido y el hueso se rompió.
El grito de Mil se escuchó en todo el lugar lleno de agonía. Sirius soltó la pierna dejándolo caer como si de un montón de basura se tratara.
-¡Maldito maníaco! - Le gritó Mil - Instructores ¿Por qué no hacen nada para detenerlo? No merece ser de esta academia - Se quejó entre lágrimas Mil
Al ver como Sirius se le acercaba trato de retroceder aterrado, pero con la mano y la pierna rotas no se podía mover correctamente.
-Ayuda, deténgalo - Suplicaba
Mil creía que al igual que con sus amigos los instructores intervendrían para detener a Sirius de que siguiera cometiendo masacres. Pero la voz en las alturas no se dejó escuchar.
-¿P?.. Por qué? - Se preguntaba lloroso
Al ver esto Sirius no pudo evitar reír.
-Te preguntas por qué no detienen el combate Mil, no lo has notado ja, ja, ja hace un rato durante la pelea con Julián, los instructores la detuvieron para que no lo matará, no por piedad para el acosado, sino para no manchar el nombre de la escuela, cuando me enfrente con Saúl me nombraron ganador solo después de que este perdiera el conocimiento, en resumen ellos no intervienen sino es un caso de vida o muerte o si el derrotado se rinde o pierde la conciencia
-¿Cómo pueden permitir tales bajezas? Dejarte a tus anchas - Lágrimas inundaban el rostro de Mil
-Ingenuo, todo quien entró aquí debió saber a lo que se arriesgaba, la vida de un portador es dura y no perdona la debilidad, en resumen estás aquí para probar tu fuerza y no para jugar - Comentó Sirius
Los espectadores se quedaron mudos, no recibieron tantas pistas sobre la naturaleza de los encuentros, pero la mayoría pensaba que solo se trataban de encuentros amistosos. Pero Sirius les había mostrado que estaban equivocados, él con la poca información había resulto en su mayoría la prueba. Y aunque muchos pensaran que era excesivo lo cierto es que conocían los rumores acerca de lo despiadada qué era la academia qué se inclinaba porque sus alumnos fueran los más fuertes.
-Ahora déjame hacerte perder el conocimiento para terminar con esto-Amenazó Sirius
-No, no yo, me rindo - Dijo tembloroso Mil
Entonces por fin la voz de las alturas se dejó escuchar.
-Sirius es el ganador -
Todos nublaron sus semblantes con esto las palabras de Sirius tenían validez. La prueba era realmente una masacre despiadada.
-Supongo que mientras alguien te ataque en la plataforma cuanta como un duelo - Adivino Sirius
El villano bajaba del escenario sobre él la mirada impotente de la gente que se sentían heridos por la crueldad con la que había tratado a esos tres aspirantes. Pero no parecía que nadie entraría al fuego por su cuenta, sin embargo.
-Sirius Palacios - Llamó alguien
Todos miraron con sorpresa y en sus miradas un brillo de felicidad apareció al ver una figura robusta y valiente que emergia con justicia, no era otro que Rafael Villanueva.
Sirius lo miro con ojos extraños.
-¿Qué desea el señor Rafael de mí? - Pregunto en un tono cortes Sirius
Todos quedaron extraños ante su comportamiento hace un momento era un feroz león pero ahora se hacía diminuto como un ratón. Esto revelaba que de hecho el tipo solo sabía aprovecharse de los más débiles.
-Yo Rafael Villanueva quiero pedirte...
-Me niego - Respondió rápidamente Sirius interrumpiendo a Rafael
-Pero yo, yo-Tartamudeo Rafael sorprendido
-Je, je, je señor Rafael no trato de burlarme de usted, pero tengo que declinar el combate como podrá ver he tenido tres encuentros seguidos y estoy agotado - Sonrió levemente
-Pero este maestro ha visto que no has consumido en ningún momento tu aura, ¿Cómo puedes estar cansado? - Pregunto levantando la ceja Rafael
-Usted tiene ojos y ve - Aplaudió Sirius - Pero mi cansancio es más mental que físico, estoy indispuesto, no hay duda
-Oh supongo que tiene sentido - Asintió Rafael
Todos los presentes no pudieron creer que realmente se creyera ese cuento. Sin duda Rafael era más músculo que cerebro.
-¿También a mi me negaráss un encuentro? - Preguntó de pronto una voz femenina
No era otra que Sofía, su aura era intimidante.
-Es mi día de suerte no hay duda, qué grandes guerreros me pidan un duelo es glorioso, pero me temo que estoy indispuesto, no puedo luchar con ustedes
Sirius quería saltar y romperles el cuello a los dos pero se contuvo. Aún no era el momento, Sofía y Rafael eran fuertes y tendría que usar todos sus trucos para vencerlos y él no quería quedar expuesto, no aún, entendía que ganarles ahí bajo esas circunstancias no tenía sentido solo seria alentarlos a volverse más fuertes, así eran los héroes al ser derrotados, si peleaba con ellos tenía que hacerlo con la oportunidad latente de matarlos, cosa que aquí no se podía.
(Pronto los humillaré y mataré no teman) - Pensó para sus adentros Sirius
El joven Palacios trató de salir del foco de atención lo antes posible sabía que el temperamento de Sofía era volátil y podría atacarlo en cualquier momento. Pero algo más inesperado ocurrió.
-¡Detente! - Exclamó alguien
Al mirar aquella figura pararse en frente a él no pudo evitar recordar los viejos tiempos y con una expresión fría volteo a verlo, era Anton Tempest.
-Sí te dejo ir no me perdono, en este momento debo hacerte pagar por tu crueldad - Le dijo Anton - Pelea conmigo Sirius Palacios
Rebecca trago saliva se acercó para detener a su guardián.
-Anton tú...
-Aceptó - Dijo Sirius sin dejar hablar a Rebecca
Ambos héroe y villano se pusieron cara a cara.
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Updated 223 Episodes
Comments
Amai
, 😂😂😂
2024-12-07
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