Después de que Rebecca se marchara con su séquito en el carruaje. Sirius los siguió desde lejos, no quería perderse lo que estaba por ocurrir. Aumento su velocidad usando el aura para volverse más ágil y, ya que tenía habilidad como asesino no le fue difícil mantener su presencia oculta.
El carruaje de Rebecca se adentró en el bosque, los árboles se volvían más tupidos tanto que era como si fuera de noche ahí dentro. La joven solía llevar unos dos guardias en etapa 1 con ella, eran tipos qué Sirius vencería con facilidad como si fueran moscas, a pesar de estar en la primera etapa la experiencia en combate y control de aura de Sirius era superior a lo de aquellos guardias que no eran más que fracasos de portadores.
Según era de su conocimiento la familia Luna tenían portadores de elite en la etapa dos, pero aun así era poco el cuidado que le daban a su hija menor su pecado era haber nacido débil.
Sirius los siguió saltando entre los árboles de manera veloz. Agudizó sus oídos y pudo escuchar múltiples ruidos que se acercaba sigilosos hacía el carruaje cercandolo por completo, el espectáculo estaba por comenzar.
Flechas como rayos fueron lanzadas hacia las llantas del carruaje, mientras otras caían sobre los caballos matándolos en el acto. La carroza se volcó de lado el grito ahogado de Rebecca se escuchó. Sus guardias estaban en el suelo aturdidos no vieron llegar a la docena de ladrones salidos de las entrañas del bosque.
-Los cuervos-Murmuró Sirius
Los cuervos eran un grupo de ladrones de poca monta que se dedicaban a robar a todo el que pasará por el bosque de la Rivera. Estaban formados por más de 50 hombres y eran conocidos por ser rapidos en sus trabajos. La mayoría de sus integrantes estaban en la etapa 1 y aunque no eran la gran cosa en un combate individual, el problema era que siempre atacaban en grupo.
Las autoridades ya habían mandado varios grupos de búsqueda al bosque para atraparlos, pero nunca lo habían logrado pese a recorrer prácticamente todo el bosque. La razón estaba en que ellos no se ocultaban en el bosque en realidad, sino que abiertamente se mezclaban en la ciudad próxima como sin nada sin importarles qué sus auras revelaran sus crímenes y esto se debía a que tenían una forma de cambiar el color de su energía. Al parecer usaban anillos encantados para disfrazar la tonalidad de sus almas. Este era el objeto que Sirius quería de ellos, aunque le preocupaba de donde los habían sacado esto era una gran oportunidad. Sirius pensaba que la persona detrás que les dio los anillos debía ser un pez gordo con el que sería difícil tratar, así que espero no encontrarlo.
Los ladrones tomaron a los dos guardias para someterlos, sacaron arrastrando a Rebecca la cual estaba mareada por golpearse la cabeza durante la caída del carruaje.
Aún no entraba en conciencia de lo que había ocurrido pero al ver como los ladrones de manera sanguinaria descuartizaban a sus guardias su semblante se tornó oscuro.
Los malvados la rodearon y comenzaron a mirarla con vicio.
-Parece que tuvimos suerte esta vez amigos, esta niña rica tenía muchas monedas de oro consigo-Comento un ladrón
-No pensé que tuviera tanto dinero al ver los pocos guardias que tenía, su familia debe ser tonta por no cuidarla bien-Dijo otro ladrón
-Jefe esta chica es realmente hermosa antes de matarla déjenos divertirnos con ella-Pidió uno de ellos
-Idiotas, ya saben que nuestro lema es trabajar rápido y desaparecer como fantasmas ja, ja, ja-Contradijo el tipo que parecía a cargo
Todos los ladrones llevaban las caras cubiertas y era difícil distinguirlo, pero ellos parecían conocerse bien.
-Mírela jefe es realmente una belleza, me parece un desperdicio-
-¿Por qué no, unos vigilamos mientras los otros se divierten?-Sugirió alguien
Sirius se puso impaciente, no le sería difícil matar a esos tipos, pero no tenía caso, ya que pronto llegaría alguien que lo haría por él.
-¿Qué me dices belleza no quieres divertirme conmigo? - Le preguntó el jefe de los ladrones a Rebecca
Sirius frunció el ceño, tenía que admitir que Rebecca a pesar de no ser una portadora y no tener habilidad sociable alguna. Ella en realidad era una mujer hermosa a sus 15 años. Su cabello rojizo como fuego caía en forma de cascada cubriendo más allá de su espalda, su piel era blanca casi pálida, pero se ruborizaba fácilmente. Era delgada y de figura fina y curvada. Sus ojos verdes brillaban como joyas de enorme valor.
Sirius se molestó al ver como la tocaban, no sentía nada por ella, pero le molestaban que los demás se metieran con uno de los suyos. Al final de cuenta ella era su prometida al menos por el momento.
Rebecca estaba aterrada, temblando esta visión para él era patética así qué prefirió no intervenir. Si alguien tan débil era su mujer no merecía salvarla de los lobos.
Al ver que la chica no le contestaba los tipos le comenzaron a arrancar partes de su vestido entre risas e insultos para torturarla.
-Niña no me pidas ser cruel contigo porque lo seré, contesta mi pregunta - Amenazo el líder
Sirius sin darse cuenta se molestó por el trato a la joven y sin cuidado liberó su aura rojiza.
Rebecca encaró a los ladrones, ella sabía que aunque fuera su víctima a su familia no le importaría. Pero aun así debía mantener su dignidad aunque Sirius fue frío con ella el hecho de que la dejara hablarle por su nombre sin honoríficos era una clara señal para la joven de que él la aceptaba como su mujer. Debía mostrar un poco de coraje para estar a la altura.
-Jamás estaría con un tipo como usted, soy la prometida de la casa Palacios, simplemente no eres digno-
En parte sus palabras eran una forma de intimidar a los ladrones al mencionar a una de las siete familias.
-¡Tú! - el ladrón alzó su mano para golpear a la joven
Pero antes de que pudiera siquiera tocarla una roca cayó como un proyectil destrozando los huesos de su mano impidiendo su ataque a la joven. Al no estar preparado y no reforzar su cuerpo con el aura el daño fue terrible.
-¡Me han atacado, hay alguien aquí! - Grito el líder adolorido
Todos los ladrones miraron en búsqueda del invasor. Sirius se preparaba para salir de su escondite y enfrentarlos, pero en eso sintió una presencia que lo hizo detenerse.
-(Llegas tarde) - pensó Sirius
Como si una estrella cayera en medio de todos, la figura de un joven iluminó el lugar, este aventó al jefe de los ladrones como si fuera un trapo y se puso frente a Rebecca para protegerla. Todos miraron impresionados por el aura qué exudaba, sintieron su imponencia incluso Sirius. Este era el héroe del mundo, el portador en etapa 2 más joven Anton Tempest.
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Comments
🪼 βE𝕋Ť¥ 🦋
eres un patán. ese eran villana regresaste en el tiempo para enmendar tus pecados pero tu mentalidad de maldad esta allí
2025-03-22
0
Ana Moscoso
Estúpido, acuérdate que esa débil ayudó a matarte en tu primera vida.... Asco de hombre.
. No te debieron dar una segunda oportunidad /Awkward//Awkward//Awkward//Awkward//Awkward/
2024-12-09
3
Mariel Cordova
ho noo por k Sirius se deja al menos ubiese quedado una buena impresión en ella asia el ya k parece k dejará de ser prometida bueno k más pasará?
2024-05-31
5