Felicia comenzó su primer día de escuela de mal humor y enojada, con los ojos hinchados y la nariz roja, estaba cansada de pedir ver a su por su padre, de siempre recibir una negativa, jamás le permitían hablar con él y no entendía por qué, hace mucho que no lo ha llamado, ni lo ha visto lo extraña demasiado.
Esta vez no iba aceptar la negativa de su madre, necesitaba preguntarle ella misma si quería venir, tenía que hablar con él de nuevo.
En regreso a su casa solo para esperar a su madre ansiosa toda la tarde hasta que esta llegó, entonces fue cuando puso en marcha su pequeño plan. Su mamá pasaba su tiempo libre junto a su hermano y ella, pero había un momento en el dia que se quedaba fuera del rango de su madre, era cuando bañaban a León, hoy era un dia de baño por lo que Felicia espero pacientemente a que ocurriera, no le despego el ojo a su hermanito y de lejos vigilaba a su madre, porque aun estaba enojada por lo de ayer, en el momento en que los vio ir directo al baño, Felicia corrió escaleras arriba hasta la recámara de Roxanne, espero por las dudas unos minutos antes de abrir la puerta y al no haber movimiento alguno o escuchado algún ruido, aprovechó el campo libre para poder invadir a hurtadillas la habitación, comenzó a revisar las cosas hasta encontrar lo que buscaba, en el bolso de trabajo estaba el celular de su madre, Felicia lo tomo y salio corriendo de la habitación sin ser vista por nadie. Llegó hasta su habitación y cerró la puerta.
Tan solo le tomó 5 minutos desbloquearlo y encontrar el número de Valentino, antes de sentarse en su cama ya estaba marcando para llamarlo, Felicia un poco asustada de que su llamada no fuera atendida se mordía el labio inferior por ansiedad mientras escuchaba el celular sonó por un buen rato hasta que la llamada fue atendida.
– ¿Hola? – dijo la voz de un hombre.
– ¡Hola! ¿Papá eres tú? – preguntó emocionada Felicia, pero del otro lado guardaron silencio por unos segundos.
– ¿Felicia? – preguntó Valentino desconcertado.
– ¡Sí, papá soy! – grito feliz con una enorme sonrisa en los labios al escuchar la voz de Valentino después de tanto tiempo.
– Felicia…. ¿Ocurrió algo? ¿Dónde está tu madre? – preguntó preocupado Valentino.
– Está ocupada, en el baño ahora– decía la niña tranquila.
– Ah.. ¿sabe que me estás llamando? –
–No… ¿Se lo vas a decir? – pregunto preocupada.
– No, no se lo diré, no te preocupes… dime ¿Porque me llamaste? ¿ocurrió algo? – Felicia sonrió con la pregunta.
– ¡Si! ¿Sabes qué día es este miércoles? –
– ¿Este miércoles? – Dijo mientras veía el calendario en su escritorio– ¿Qué ocurre este miércoles?.
– ¡Este miércoles es mi cumpleaños! ¡Cumplo ocho años! – le decía con mucha emoción.
– ¿En serio? ¿Ya vas a cumplir ocho años? – decía mientras fingía sorpresa – Estas creciendo muy rápido….. – Dijo el hombre conmovido.
– ¡Papá quiero que vengas a mi cumpleaños este miércoles! – Valentino quedó en silencio al escuchar tal petición pasaron varios segundos antes de poder decir algo.
– Lo siento, no puedo ir ese día, Felicia – Ella se puso muy triste al escucharlo, sus ojos se comenzaron a humedecer de pronto .
-¿Por qué? .- Dijo con la voz quebrada haciendo que a Valentino se le rompiera el corazón.
-Yo… tengo mucho trabajo Felicia, no puedo ir…pero te enviaré muchos regalos de mi parte, cumplir ocho años es muy importante.-
– Sí papá…. te extraño mucho – le dijo triste pero no obtuvo respuesta alguna, Felicia quería seguir hablando con él un poco más así que cambió de tema rápidamente– ¡Papá casi me olvido decirte, me cambié de escuela!.
– ¿Te cambiaste de escuela? – preguntó está vez sorprendido de verdad– ¿cuándo?.
– ¡Hoy empecé a ir al instituto Santa Olga, es una escuela de niñas, no hay ni un solo varón en ella – dijo riendo.
– ¿Por qué? ¿No te gusta el otro instituto? –
– No… es que…– dudo de decirle por la vergüenza que sentía pero como era su papá lo contó – Los niños en la otra escuela me molestaban y me decía cosas feas todo el tiempo–dijo triste mirando al suelo– ¡No quiero volver! ¡Son muy malos!– exclamó molesta.
– Entiendo... Lamento escuchar eso –
– ¡Ah! – exclamó Felicia mientras recordaba otra cosa – ¡Me cambié de casa! Ahora vivo en una más grande y con un enorme jardín – Dijo muy feliz.
– ¿Te cambiaste de casa también? –
– ¡Si! Ahora vivo en Montreal del paso casa 17, ya sé la dirección por si me pierdo– decía con mucho orgullo.
–Qué bien por ti, es bueno conocer el lugar donde vives ¿Te gusta tu nueva casa? –
– ¡Si! más que la otra, en esta tengo mi propio cuarto y baño, hasta tengo un balcón puedo ver el jardín desde la ventana– contaba alegremente.
– ¿En tu otra casa no tenías una vista bonita afuera? –
– No.. había un callejón del otro lado y siempre estaba oscuro, había gente rara, mama no me dejaba ver por esa ventana entonces siempre estaba cubierta por la cortina.–
– ¿Gente rara? – pregunto sorprendido – ¿No dormía sola tampoco? –
– ¡No! dormía con mamá y León, me gusta mas esta casa ahora puedo dormir sola y puedo jugar en el patio – decía feliz – pero saber que me falta…- decía de forma juguetona.
– ¿Qué cosa? –
–¡Un perrito! – exclamó muy feliz, haciendo que Valentino sonriera.
– ¿Qué otra cosa te hace falta? – preguntó él alegremente.
–Ahhh no le seee– dijo mientras fingía pensar – ¡Quiero una muñeca! oh oh !también quiero una casa de muñecas y muchas muñecas para que mi muñeca no esté sola! también quiero una bicicleta, unos patines y un peluche – Exclamaba con rapidez y felicidad.
Valentino le hizo muchas gracias escucharla hablar tan rápido que se rio cuando termino de escucharla.
–Está bien, haré que te llegue en tu cumpleaños– Dijo sonriente.
–¡Ah! hay otra cosa que quiero – dijo de forma tímida– Quiero un celular para poder llamarte siempre papá– Valentino se quedó callado ante la petición y guardó silencio un momento.
– Felicia, aunque no esté en tu cumpleaños prometeme que la pasaras bien– Le dijo de forma seria.
–¡Si papá, te lo prometo! – dijo feliz.
-Me tengo que ir Felicia, portate bien y se una buena niña.
–Adiós papá, te amo– Dijo para después la llamada ser cortada.
Completamente feliz se encontraba Felicia por haber hablado con su padre, fue corriendo hasta la habitación de su madre y regresó el celular a su lugar, luego fue dar un paseo por el jardín que tanto le gustaba, sin saber lo que su llamada había provocado en aquel hombre frío.
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Updated 106 Episodes
Comments
Gilma Graciano
felicia que hiciste desataste la tercera guerra mundial
2025-02-19
1
AYA
el hombre no sabe nada, creo,el abogado y la vieja son unos desgraciado
2025-03-28
0
Gicela Villegas
que inocencia de felicia..meemcanta esa chiquilla...
2023-11-10
0