Comenzó mi semana normal. Fui a trabajar la semana siguiente tranquila, sin preocuparme. Sabía que me habían puesto protección porque veía uno de los carros de mi padre y tres hombres con traje.
La verdad estuve tranquila todo el día. Hablé con James de mi fracaso en la boda y mi luna de miel sola. Jajaja, obvio eso no sucedió, pero aún no se podía decir. En la tarde, en el salón de descanso, me topé con Meberick. Estaba absorto en su pintura. Era algo increíble ver cómo le apasionaba dibujar y pintar.
Y en la noche fui a cenar con Hyce. Todo tranquilo. Llegué a la casa y mi padre me dejó dicho que lo viera en el estudio. Toc toc - adelante. ¿Querías verme, papá? - Sí, pasa. Es sobre el tema de tu casa. Ya la encontré y quiero que la veas.
Oh, genial. Déjame verla. Era una casa tipo colonial, pero con jardín y grandes ventanas. Era hermosa, la verdad. ¿Cuándo puedo ir a verla? - ¿Te parece mañana, hija?
Claro, mañana vamos. Dime qué hora para pedir permiso. - ¿Permiso? ¿A quién ocupas pedir permiso?
Oh, por Dios, no me digas que no sabes. Sé que me has enviado escoltas a mi trabajo. Si padre, trabajo de historiadora en el museo y soy feliz ahí y con mi trabajo.
Te agradezco la ayuda y que me entiendas. Hija, puedes ir a escoger todo lo que quieras. Yo lo pagaré y espero acomodes a tu gusto. Sé que tal vez no había sido un buen padre, pero espero remediar esto. Tendrás instalado hoy todo un sistema de seguridad y tendrás agentes cerca.
Gracias, papá. Trataré de no gastar mucho. Ya con la casa me basta y sobra para mí. Ese día fui a la tienda departamental con Hyce a comprar las cosas. Las cosas de la cocina, sala, estudio, cuarto, baño, balcón y terraza. Hasta para el jardín estoy súper feliz. Tengo jardín 🌿🌷🌳.
Mientras escogía las cosas de la cocina, Hyce se me desapareció por un rato. La verdad estaba tan animada escogiendo de todo que no me percaté cuando vino.
Ya para la tarde habíamos terminado y fui a almorzar. Todo el almuerzo hablé del tema de los muebles, ropa de cama y lo mejor, mi jardín. Ya tenía planeado muchas cosas para eso. Hyce me preguntó por la seguridad y le comenté que mi padre se encargaba de eso.
En la noche llegué a la que ahora es la casa de mis padres y mi madre me esperaba en la sala. "Ven, ocupemos hablar", me acerqué y me senté.
"Ya me dijo tu padre que te vas, me parece increíble. Eres una malagradecida y no creas que vas a llegar muy lejos. Esa casa es de nosotros y yo voy a disponer de ella", dijo mi madre riendo. "Ja ja ja, si tú lo dices madre. Que Dios te bendiga y que algún día entiendas lo que estás haciendo mal y puedas vivir tu vida en paz. Me retiro con permiso", respondí.
La dejé con la boca abierta y subí a guardar las cosas de mi cuarto: ropa y cosas, porque todo lo demás lo había comprado. Terminé a la media noche y todo lo guardé. Se supone que vienen por mis cosas a la 1 pm del otro día y ya a esa hora la casa va a estar con todos los muebles grandes acomodados. Dije que solo los pequeños y la ropa los acomodaba yo.
En la mañana pasé a la cocina y el cocinero de una me dijo: "Me pasaré algunos días a dejarte la comida lista, mi niña". Lo abracé y me despedí. La verdad, me pegó más duro eso que mi propia familia. Era increíble pensar en eso y a la vez qué decepción.
Me fui tranquila para el trabajo e iba pensando en que la casa me queda más cerca del trabajo y así puedo ir caminando en paz y hacer ejercicio. Jajaja, ya estamos pensando en los ejercicios. Soy muy, como dicen, vaga. Empiezo y al tiempo se me van las ganas y, tras de eso, luego me quejo.
En el trabajo le conté casi todo a James. Estaba encantado y hasta ideas me dio. Trabajamos toda la tarde. Estuvo movido el día. Me llamaron para decirme que quedó todo listo y me dejaban las llaves con el guarda de seguridad. Eso me sorprendió, ya que no esperaba guarda de seguridad.
Terminamos el día tranquilos y me fui emocionada para mi nueva casa. Cuando llegué, había alguien de traje y corbata muy bien para lo que sé. "Hola, buenas. ¿Y tú eres?", pregunté.
"Hola, señorita. Mi nombre es Timothy y seré su guarda de seguridad. De igual manera, si ocupara de mi presencia en otra parte, puedo coordinar para que alguien vigile la casa mientras estoy con usted", respondió Timothy.
Tranquilo, ha sido un placer. Soy Katherine y gracias por tus cuidados y arduo trabajo. Te comento que mi pareja se llama Hyce, por si viene. Aquí una foto. Gracias por la información y enséñame la foto.
Entré despacio y fui viendo cada detalle. Mi mente voló acomodando cada cosa y como iba a quedar. En eso vi un espacio vacío en el jardín. Ya sé donde van mis nuevas flores. Doy gracias a Dios que casi es fin de semana.
Mientras acomodaba la cocina, sonó el timbre. Al ver que era Hyce, entra amor. Mientras acomodaba las tazas, me agarró por atrás y me abrazó con amor. "Te juro que es la visión más hermosa que he podido ver. Mi nena acomodando artículos de cocina con tanta pasión".
"¿Te estás burlando de mí? Me encanta. Siempre deseé mi propio espacio y que estuviera llena de mí".
"Bueno, déjame ayudarte. Claro, me ayudas con estos. Van el estante arriba y para eso voy a ocupar o una mini escalera o alguien alto jijij".
"Para eso estoy yo, amor. Déjamelo a mí. Solo dime cómo quieres acomodarlos para que queden a tu gusto".
"Por colores, por favor". Fui por el celular, mi parlante de emoticón de diablillo 😈. Me encantó en cuanto lo vi y puse mi música. Espero le guste alguna porque soy de ese tipo en el que escucha lo que le gusta.
Terminamos la cocina, pasamos al estudio y cuando terminamos la sala, era hora de la cena. Así que mandamos a pedir comida y, obvio, pedí de más. Timothy está afuera. Salí con la comida y se la di.
"Señorita, no tenía por qué molestarse. Ya iba a pedir la mía".
"Espero te guste y acéptalo, por favor. No va a ser la primera vez, así que estate atento. Pansa llena, corazón contento. Gracias por tu trabajo".
"Muy agradecido, señorita 🙂".
"¿Cuando entré, encuentro un hombre muy hermoso haciendo trompas? Jajaja, ¿no me digas que estás celoso?".
"No te lo digo".
"Jajajaj, eres hermoso. Es la primera vez que veo esa trompa y me encanta. Acuérdate, soy tuya".
"Me encantas. Gracias por eso".
Llegó la noche, acomodamos la habitación y nos fuimos a dormir. La verdad, mientras me quedaba dormida, pensé en Timothy, pero me ganó el sueño.
A la mañana siguiente, nos fuimos a trabajar. Al salir, no vi a Timothy, así que nos fuimos. Por la tarde, al volver, llegué tranquila y sabía que me esperaba arreglar el jardín. Vi que Timothy estaba en la entrada.
"Buenas tardes señorita, un placer. Me disculpa, pero tengo órdenes de pedirle que se tape los ojos antes de entrar", dijo Timothy.
Mi asombro fue grande, pero aun así acepté. Me tapó los ojos y con cuidado me condujo adentro. "Timothy, ¿qué pasa? ¿De qué se trata?", pregunté. Alguien me tomó de los hombros y esa voz no se perdió.
"Amor, discúlpame, pero aproveché que no llegabas para preparar algo para ti", dijo mi pareja.
Me destapó los ojos y en el jardín había un montón de flores de todo tipo por todo lado, en macetas y enterradas donde había espacio. Era algo hermoso, no me lo creía. Había una mesa de 4 personas blanca en el centro con sombrilla.
"Esto es increíble", dije. En eso, sopló el viento y escuché un montón de móviles de cristal y de coco sonando. En los umbrales de las puertas había unos atrapa soles y en otra ventana, un atrapa sueños.
Era estupendo cómo todo congeniaba. Mi alegría no cabía, así que lo abracé y besé por bastante rato. "Gracias, es lo más hermoso que han hecho por mí", dije.
"Ha sido un placer, mi vida, pero aunque no quiera, debes agradecer a tu guarda que me ayudó en esta travesía", dijo Timothy.
"Lo haré. Ahora iré a preparar algo de comer y aprovechemos la vista, ¿sí?", dije. Fui y preparé un arroz arreglado, ensalada, frijoles y tenía papas tostadas. De fresco, hice melón en agua que tenía.
Acomodé todo en la mesita y fui por Timothy. "Timothy, ¿podrías venir, por favor?", dije.
"Sí, señorita", dijo Timothy.
Al llegar, vio la mesa preparada y se asombró. "Por favor, siéntate. Vamos a cenar. Te agradezco la ayuda de este hermoso regalo", dije. Volví a ver a Hyce. Este asintió con la cabeza y se sentó.
"Agradezco su hospitalidad, señorita, y me alegra que le gustara el regalo de su pareja", dijo Timothy.
"Estoy súper feliz y por eso les preparé comida. Siempre lo he dicho: panza llena, corazón contento. Otra cosa, ¿ocupo tu número o me das un radio? Esto de ir hasta fuera por ti en ocasiones me da flojera, jajaja", dije.
"Comamos" fue algo grato. Sé que disfrutamos de la comida por sus rostros y al terminar, Timothy me agradeció. En este tiempo no había visto una sonrisa, pero lo logré y siguió con su trabajo.
"Me alegra ver esa cara tan feliz, mi cielo."
"Esto es gracias a ti y al hecho de que he ido topando con gente que me aprecia así como soy, y eso me hace feliz. Qué dicha que te gustara la comida. Ahora voy a lavar los platos y tú, si quieres, descansa. Has trabajado duro, amor."
Lo besé en la frente y sonrió como nunca. Esto era vida para mí. Mientras lavaba los platos, escuché un pequeño ruido de donde estaba el azúcar y, al asomarme despacio, lo vi: era un hada.
"Hola, pequeño amigo. ¿Qué te trae por aquí?"
Su susto fue tan grande que casi se desmaya, pero a la vez reaccionó.
"¿Puedes verme? ¿En serio puedes verme a mí?"
"Sí."
"¡Wow! Es increíble. Mis disculpas, pero solo quería un poco de azúcar. Dicen que sabe bien, y ahora que pude entrar en esta bella casa, quise probar."
"Claro, te doy, pero mejor pides las cosas antes de agarrar, ¿está bien?"
"Sí."
Tomé una cucharita, abrí el frasco y le pasé un poco.
"Mmm, deliciosa, como dicen."
"Qué alegría que te gustara. Y dime, ¿cuál es tu nombre, amigo?"
"Flisch, un placer. ¿Y tú?"
"Katherine, un placer."
"El otro humano puede vernos, ¿y fue él quien puso en armonía tu tierra, lo sabes?"
"¿Armonía? En lo que dije eso, Hyce entró y vio la escena y escuchó."
"Hola, amigo. Tenemos un intruso."
"No, no. Solo quería probar la azúcar. Me dijo que pusiste en armonía mi tierra. ¿De qué trata?"
"Aish, amiguito soplón. Déjame y te digo, cielo. Acomodé tus móviles y flores de manera que la tierra solo atraiga seres buenos y buenas vibras. No quiero un susto como en el museo. Sé que no te dije, pero como dijiste, hay luz y oscuridad."
Sus palabras sonaron en mi cabeza y, a la vez, agradecí que me fuera sincero y que me protegiera.
***¡Descarga NovelToon para disfrutar de una mejor experiencia de lectura!***
Updated 43 Episodes
Comments
Quica Romero
...y mi mano?, ¡cómo de muerto!.🤔😏😉😆😄😅😂🤣
2023-06-28
3
Quica Romero
Pues cualquiera,¿no?.😒🤨🙄
2023-06-28
1
Quica Romero
Señora, ahorresé la "cháchara" y no ocupé más líneas de la historia por favor y no le quité el tiempo a su hija y a mi.🤔😒🤨🙄🙏
2023-06-28
1