🍂🍁🖤🍁🍂
El omega con una sonrisa comía su almuerzo.
No recordaba cuando fue la última vez que su madre le preparó una comida sin pedirle algo a cambio.
Y su tía sin ningún interés de por medio le tenía la comida preparada cuando llegó, le ayudó a servir y comieron bajo una plática amena.
Así había sido durante los últimos dias, se había vuelto su rutina con ella, era muy agradable al igual que su casa.
Tenía su omega que no era para nada detestable, era muy bueno y se veía confiable, además de que traía yogurt de fresa y galletas de avena cada vez que venía y ya hasta se le hacía extraño los días que no venía a casa ya que aveces se quedaba hasta tarde trabajando y su tía iba a ayudarle.
También se había vuelto parte de su rutina el último mes salir con el alfita varías veces en la semana, en algunas con Antony y Jessica que ahora estaban mucho más juntos que de costumbre.
"Minic🍁\=¿Ya pasó por tí?" Dijo el alfa en un mensaje y el omega con una sonrisa le respondió que sí.
Salió de la casa no sin antes avisarle a su tía que ya se iría y está con una sonrisa pícara le dijo:"Usen protección" y el omega salió despavorido de el lugar para que su tía no viera lo sonrojado que estaba.
En la esquina de ese barrio estaba Minic muy relajado, es que este barrio no era como el otro, este era bastante tranquilo y lo agradecía, porque el reloj que llevaba el alfa y la ropa de marca era muy difícil de disimular y muy rápido lo podrían dejar desnudo en la calle solo por querer robar sus pertenencias.
Se veía tan atractivo como siempre,se acercó y ambos besaron sus mejillas en forma de saludo—¿Como estás?¿Porque no llegaste a la puerta?
—porque vamos tarde¿Traiste todo en la canasta?— dijo el alfa y el omega asiente.
El alfa tomó las dos bicicletas que estaban aún lado y le dió una al omega y ambos se montaron —¿Quién te las dió?
—Mi papá, le mentí, le dije que saldría con zafiro porque le quiero demostrar que amo mucho a esa sanguijuela — dijo el alfa manejando al mismo ritmo de el omega que empezó a reír — yo solo tengo ojos para mies hermosos ojos negros.
—Ya hablamos de esto minic— dijo el omega sin dejar de manejar.
—Eso no cambia nada, yo te quiero y tú me quieres y tal vez en una tiempo se vuelva un sentimiento más grande que el de una amistad — dijo el alfa y el omega asintió.
Después de un rato ambos llegaron a central park.
Jessica y Antony ya habían puesto una manta en el verde pasto, estaban cerca de un gran lago.
Hoy la mayoría de personas irían allí porque lanzarían fuegos artificiales al anochecer.
Saludó a los chicos y puso los alimentos que estaban en la canasta sobre la manta—bendutas sean tus manos y las de el omega de tu tío, ambos cocinan delicioso — Antony comiendo uno de los bocadillos.
—Eso es muy cierto — dijo Jessica — que suerte la tuya Minic, tendrás un omega que no te deje morir de hambre.
—Exacto, en cambio yo me moriré de hambre porque mi omega es pésima cocinando— la omega golpea su hombro haciendo reír a los demás.
—¡Oye!¡Me perdiste para siempre!— dijo la chica de rizos y piel morena de forma dramática.
—noo mi amor, perdóname, juro por la luna que no lo hare de nuevo— dijo el peliverde con cara de perro regañado y la omega solo miraba sus uñas con poco interés.
—Ya jeka, perdónalo, nada que unas buenas clases de cocina no arreglen, además de que eres heredero de una gran fortuna, podrás poner un chef a tu disposición — dijo el omega.
—Si, si mi amor, a mi no me importa si cocinas o jo, a mi me importas tú — dijo el alfa peliverde y la omega sacó una sonrisa y dejó un casto beso en sus labios.
—bobo, solo bromeaba, yo no te dejaría por una cosa tan simple, ya me tienes así que nunca te vas a deshacer de mí — dijo la omega y el alfa asintió con una gran sonrisa.
En ese momento empezaron a comer unos sándwiches y tomaron un jugo de naranja cada uno y conversaron tranquilamente.
Y para ese momento ya todo el mundo empezó a amontonarse, estaba por comenzar, ya había oscurecido.
— el lago se ve muy hermoso de noche ¿No lo crees?— dijo Minic y el omega asintió.
—es luna llena, es un día especial, es bonito que cada luna llena se haga esto para rememorar a la primera pareja destinada a estar junta por la luna— dijo el omega.
—¿Has leído Prince Moon?— dijo el alfa y el omega asintió.
—Es algo tétrica, pero muy hermosa biografía de como un lazo de la luna puede ser tan fuerte y puede aguantar cualquier adversidad — dijo el omega.
El alfa tomó su mano— así como nosotros lo haremos.
—No lo creo— dijo el omega con duda.
—No lo sabremos si no lo intentamos— dijo el alfa para luego llevar sus labios al dorso de su mano— dame la oportunidad de ser parte de tu vida y si...para cuando nos graduemos aún no soy suficiente para tí, te dejaré ir.
El omega lo dudó un poco y miró al cielo cuando un resplandor llegó, el espectáculo de fuegos artificiales empezó—¡Santo cielos!— exclamó emocionado.
Y cuando se volteó para responderle al alfa este ya había tomado su mandíbula para luego juntar sus labios en un cariñoso besó.
Ese beso removió hasta lo más recóndito de su ser y lo hizo caer en cuenta de algo.
Que resistirse a lo que ya estaba escrito era inútil, su vida pertenecía al alfa y la de el alfa pertenecía a él.
Y si la luna quiere unirlos el no sería más un impedimento para que eso suceda.
—¿Ibas a decirme algo?— dijo j*deando el alfa y el omega asintió j*deando igual que él.
—Si, vayamos despacio, por favor — y el alfa interior de Minic aulló con fuerza.
Jessica
Antony
🍁🍂🖤🍂🍁
***¡Descarga NovelToon para disfrutar de una mejor experiencia de lectura!***
Updated 30 Episodes
Comments