La noche ha comenzado a caer en el pequeño pueblo de Tankbird, un pueblo pequeño a las afueras de Paris, el silencio se hacía presente y ni el viento daba alguna señal de querer hacer alguna especie de sonido especial, solo se podía escuchar el canto de un pequeño búho que pasaba volando por las calles del pueblo hasta llegar a la rama de un árbol. De pronto, como si fuera casi necesario que se escuchar algún sonido, unos pasos resonaban fuertemente por cada esquina del pueblo, casi como si se tratase de un pueblo fantasma o algo peor. Las pisadas eran de una pequeña niña de no más de 10 años, saltaba por la calle sin parar jugando con un pequeño globo de color rojo que la acompañaba en su paseo, se notaba que estaba despreocupada de todo, ¿Cómo no estarlo si está en su pueblo y sabe que nada malo podría pasar en ese lugar? Aunque las cosas a veces pueden cambiar de un momento a otro. Desde unos arbustos cercanos a donde la pequeña saltaba con alegría, algo la observa desde lo lejos, una cosa de color gris casi parecido al color que tienen los elefantes, con una mirada vacía y cuencas oscuras que no llevaban a ningún lado, pero lo más extraño que esta criatura deforme presentaba eran unos grandes cuchillos que reemplazaban sus manos, eran cuatro enormes cuchillos en cada lado y algunos de estos se les notaba la sangre reseca de alguna cacería que la criatura debió haber hecho antes de llegar al lugar donde se encontraba. La criatura comenzó a acercarse al lugar donde estaba saltando la chica de manera lenta y concisa, los quejidos del monstruo y el ruido de sus cuchillos hicieron que la niña se pusiera alerta y mirara a todos lados algo extrañada, fue cuando la criatura la tomó por sorpresa y le rebano la garganta quitándole toda la cabeza con sus cuatro cuchillos, la cabeza de la niña rodo por él pavimento dejando enormes manchas de sangre, su cuerpo siguió parado unos segundo más hasta que cayo liberando un gran chorro de sangre y soltando el globo que llevaba, la niña no tuvo posibilidad de gritar ni de pedir auxilio, todo lo que quedo de ella fue un rostro lleno de angustia y de dudas al haber sido asesinada por una criatura que tenía enormes cuchillos en sus manos, quien a su vez tomo la cabeza de la niña que aun dejaba caer algo de sangre y desapareció en él acto.
Cuando por fin amaneció en él pueblo, un fuerte grito hizo que todos se levantaran rápidamente de sus camas y fueran haber lo que había sucedido, todos quedaron anonadados al ver que la hija de uno de sus vecinos había sido decapitada y sin rastros de la cabeza, haciendo que algunos vomitaran al ver la escena y que otros solo comenzaran a llorar del miedo que sentían por ver que había alguna especie de monstruo suelto en su pueblo. Los policías trataban a toda costa de alejar a la gente y de consolar a la familia de la niña, pero todo esfuerzo era en vano, las lágrimas no dejaban de salir del rostro de la madre, menos del padre y mucho menos a todos los miembros del pueblo que exigían más información de lo que había ocurrido. La policía logro hacer que los vecinos se calmaran un poco, logrando así poder llevar a la niña al hospital para ser llevada al médico forense, los policías sabían que la gente solo se sentiría tranquila si dejaban algunos policías vigilando cada rincón del lugar, tanto el lugar donde ocurrió el crimen como cada esquina que tenía el pequeño pueblo. Dado que ya el sol comenzaba a caer los policías se pusieron en las posiciones que se les había pedido resguardar esperando alguna nueva orden del alguacil o de algún superior. Uno de los policías asignado para vigilar la escena del crimen, un joven alto de pelo castaño de ojos café oscuro, pudo observar que se acercaba algo a la zona donde ocurrió el asesinato, pero que luego solo se desvanecía como un rayo de luz cuando este encendía la linterna, fue cuando se volteó y vio como una silueta se acercaba lentamente hacia donde este se encontraba, solo pudo ver con claridad de quien se trataba cuando vio que era una chica que llevaba una capucha que hacía más difícil el identificar de quien se trataba realmente.
-Disculpe señorita, es muy peligroso andar por este lugar sola y mucho menos estar cerca de una zona restringida por la policía local-el policía se acercó rápidamente a la chica y la señalo con una linterna, pero noto que esta no le estaba prestando atención en lo absoluto-¿hola? ¿hay alguien ahí o esta sorda?
***¡Descarga NovelToon para disfrutar de una mejor experiencia de lectura!***
Updated 185 Episodes
Comments