Banquete

El sol entraba por las ventanas de una hermosa habitación, la melodía de los pájaros adornaba la escena de una bella joven durmiendo, mientras la puerta suena.

- princesa, recuerde que me pidió que la despertara temprano, _ vuelve a golpear la puerta _ princesa despierte.

Eleonor estaba profundamente dormida, pues se había quedado despierta hasta muy tarde para redactar todas las invitaciones, gracias a que Cuco le ayudo pudieron terminar, sin embargo, aun así les llevo gran parte de la noche.

- dame esa charola _ dice Cuco a las espaldas de la sirvienta _ yo me voy a encargar de despertarla _ se talla los ojos para terminar de despertar, y toma la charola.

Después de eso la sirvienta se retira, y cuco abre la puerta con su poder, coloca la charola del desayuno en la mesa que está en el balcón, regresa a la habitación y toma un vaso con agua se acerca a la cama de Eleonor vacía el vaso en la cara ella.

- AAA _ se sobresalta y cae de la cama _ ¡CUCO! _ se limpia la cara.

- a desayunar, tú eres la responsable de que yo no esté durmiendo, _ se da vuelta y se dirige al balcón _ levántate, toma un baño y ven a desayunar te esperaré.

- lo que digas papá _ se levanta, se talla los ojos mientras bosteza, pero al ver que Cuco cambio su expresión por una de tristeza trata de hablar _ yo...

- ¿Qué esperas?, tengo hambre _ la interrumpe y se va hacia el balcón.

Eleonor ya no dijo nada, pues sabía que Cuco se sentía mal al recordar a su padre, pues aunque ella se había dedicado a ser su madre no era lo mismo para él. Eleonor se bañó rápido para dirigirse al balcón a desayunar.

- vaya que hermosa mañana _ sonriente y fresca.

- al fin, _ toma su tenedor _ dime que haremos hoy.

- hoy tenemos que ver lo de las mesas y sillas del salón, también encontrar a alguien que se encargue de la música, revisar lo de las ventanas, y entregar las invitaciones, ver las flores, a y no hay que olvidar la comida que se ofrecerá en el banquete.

- ya veo, estaremos muy ocupados _ empieza a comer.

- lo sé, dé solo pensarlo, ya me cansé. _ bebe un poco de té, para empezar a desayunar.

Después de desayunar Eleonor decidió empezar con sus labores. Y así paso todo el día asta que Liria la interrumpe mientras estaba viendo como instalaban los cristales de las ventanas.

- su alteza, la modista está aquí. _ hace una reverencia.

- ¿modista?, yo no pedí una. _ confundida.

- la emperatriz la ha mandado, dijo que era un regalo de bienvenida.

< en pocas palabras tengo que recibirla, ah, dios que me tendrá preparado esta mujer > Eleonor suspira con pesadez _ bien, veamos los vestidos que trae.

Camina a la sala donde se encuentra la modista, pero al ver los vestidos que esta trae no puede evitar fruncir los labios, ya que estos tenía muchos adornos, parecían arreglos de navidad, o disfraces de Halloween.

- princesa se ve hermosa, ese vestido le va perfecto _ habla con emoción.

Ese era el vestido número 15 que se medía Eleonor y como a todos le halló muchos peros _ no me gusta tiene perlas, y es muy pesado.

- princesa si son las perlas, lo que le molesta, se las puedo quitar _ algo cansada.

- el color es muy oscuro, _ la mira y se da cuenta de que ya está muy cansada _ bien si le puedes quitar las perlas me quedaré con él.

Y así pasa la semana y llega el día del banquete, todos estaban entrando al salón, las parejas que entraban eran anunciadas, mientras las y los jóvenes esperaban para hacer su entrada, en un desfile guiado por la princesa Eleonor, cuando llego el momento todos los jóvenes solteros entraron al salón y tomaron un lugar para después dar lugar a la entrada de las señoritas solteras, en cuanto la música inició las jóvenes comenzaron a bailar, la danza era como una danza árabe combinada con ballet, todas las miradas estaban centradas en Eleonor y una joven, que por sus ropas parecía ser alguien de bajo estatus, tal vez pertenencia a la burguesía, pensaron muchos. Las dos jóvenes bailaban como profesionales, su danza era perfecta. Opacaban a las demás chicas de la noche y eso las hacía rabiar. Cuando la música acabo los aplausos no se hicieron esperar todos querían saber quien era la chica de vestido blanco y cabellos castaños, qué logro igualar la danza de Eleonor, pero otros solo empezaron a criticarla.

^ quien es, debe de ser alguna bailarina profesional ^

^ debe pertenecer a una gran compañía ^

^ solo es una plebeya que busca llamar la atención del emperador ^

^ ay si se cree mucho porque logro bailar como la princesa ^

Los murmullos eran verdaderamente incómodos, sin embargo, la chica ni se inmutó, nada más se dirigió a la mesa de bebidas, cuando la joven tomó una copa alguien le dio un empujón haciendo que derramará el vino en el vestido de una duquesa, Alexandra era su nombre.

- ¡QUE CREES QUE HACES! _ grita la duquesa Alexandra llamando la atención de un grupo de jóvenes (las mismas que se sentían molestas por haberlas opacado) _ ¡Sabes cuánto cuesta este vestido!

- lo... lo siento mucho ... no ... no fue mi intención _ habla la joven tímidamente mientras mantiene la cabeza baja.

- por supuesto, una don nadie como tú jamás podría entender de precios, _ habla una chica rubia de nombre Meredith, (esta era la chica que molesto a Eleonor en la fiesta de té).

- lo siento yo lo arreglaré _ trata de acercarse con su pañuelo.

- que te pasa, no me toques _ le da una cachetada.

Eleonor al ver esto intenta acercarse pero la joven le hace una seña para que no lo haga.

- no volverá a pasar, por favor perdóneme _ hace una reverencia y mantiene la cabeza abajo.

- eres una inútil, y pensar que creí que podrías conquistar al emperador. _ dijo la duquesa mientras la mira con asco.

- perdón _ sigue agachada.

- ja, ja, ja no eres más que una trepadora que creyó que podía ganar el corazón del emperador con un simple baile _ se acerca a ella y le da un empujón _ eres una tonta _ intenta volver a pegarle, pero la música suena dando inicio al vals, y muchos jóvenes venían hacia ellas.

La castaña se enderezó, miro al frente y sonrió como si no hubiese pasado nada, sin embargo, cuando levantó la vista se dio cuenta de que había tres jóvenes extendiendo su mano hacia ella, no sabía que hacer, volteo a ver a Eleonor para que la ayudase, pero ella estaba igual o peor, ambas sabían que esos jóvenes tratarían de intercambiar una de sus campanas por una de ellos, por eso debían elegir bien, pero como elegir cuando todos llevan una máscara, la castaña sentía las miradas de las señoritas que la habían molestado anteriormente y fue lo que necesitó para tomar una decisión, pero en cuanto quiso tomar una mano otra la tomo desprevenida llevándola hacia la pista.

- no me agradezcas, de hecho fue un placer _ dijo el joven peli rojo, que la había sacado a bailar.

- no tengo que agradecerle nada, pues yo no le pedí ayuda, usted solo me quito la libertad de elegir. _ molesta, pero le sigue los pasos.

- Pero que fiereza, porque no actuaste así con esas señoritas que te molestaban _ sonríe y sigue bailando. _ si no hubiese pedido la música te habrían matado.

- defenderme de ellas habría causado un escándalo, _ le sonríe _ gracias por pedir la música. _ molesta.

- por nada, dime es verdad que ese es tu objetivo _ mira al emperador.

- porque sería mi objetivo _ lo mira y le sonríe _ es un idiota.

Al escuchar la respuesta el pelirrojo no puede evitar reír _ señorita ofender al emperador es un delito.

- ¿y usted se lo dirá?

- no, mientras no me dé una razón _ sonríe.

- uh _ da un giro, y en ese momento una luz roja entra por las ventanas cubriendo a las parejas de la noche, (pues el día de Eros era reconocido por su gran eclipse lunar) las campanas de la castaña y el pelirrojo suenan acompañando a la hermosa melodía, todos tenían la vista en ellos, pues se complementaban perfectamente, cualquiera que viera la escena no dudaría en decir que era romántico, de pronto el pelirrojo la toma por la cintura y la levanta dando un giro con ella en brazos, la coloca en el suelo y hacen una reverencia al finalizar la canción.

- cuídate fiera _ le sonríe y se va hacia donde están unos hombres.

Ella solo frunce los labios y se va donde está Eleonor _ que noche, lo único que pido es no perder ninguna de mis campanas _ cansada.

- lamento decirte que ya lo hiciste _ le señala la cintura sin mucho interés.

- eh _ toma su listón y se da cuenta de que ya no tiene una de sus campanas y en lugar de esa está una más grande _ Pero qué _ busca al pelirrojo con la vista y lo mira en la puerta de salida que levanta sus campanas mostrando que trae la de ella. _ en que momento lo hizo _ molesta aprieta las campanas en su puño.

- lo ven chicas, siempre hay un roto para un descosido ja, ja, ja _ dice Meredith con voz burlona _ la campana ni siquiera es de buen material ja, ja, ja, pero que tonta ningún noble querría cortejar a una sucia plebeya ja, ja, ja _ ríe y todas las demás chicas lo hacen también.

- no estoy de humor _ dice la castaña para después intentar irse, pero una chica le pisa el vestido haciendo que este se rompa y caiga a los pies del ministro del tesoro.

- señorita si lo que busca es llamar la atención de un hombre con dinero, busque uno que lo tenga _ la mira con asco _ el que sea el ministro del tesoro no quiere decir que tenga dinero.

- ahora si ya me cansé _ se levanta del suelo y se dirige hacia Augusto _ majestad permítame dar una presentación.

- por favor señorita antes de dirigirse al emperador debería vestir adecuadamente _ dijo el primer ministro (un viejo) _ lárguese de este lugar.

- dios que vergüenza se ve todo su cuerpo (en realidad solo se veía parte de su pierna) _ dijo una marquesa _ que se puede esperar de una plebeya _ dijo haciendo escándalo, aunque todos habían visto quien le rompió el vestido.

Augusto no sabía que hacer, pero al mirar a Eleonor esta le hizo una seña para que le concediera el permiso de hablar _ silencio, déjenla hablar.

- gracias majestad...

Una vos la interrumpe _ Pero majestad como permite que una mujer como ella se dirija ante usted.

- ¡DIJE SILENCIO! _ grita Augusto haciendo a todos temblar _ continua.

- desde hace unas semanas, he estado escuchando cosas estúpidas sobre la princesa, estos decían que ella no merecía el puesto de princesa porque no era nada más que alguien arrogante, engreída fastidiosa y que no respetaba a los de un estatus más bajo... ¡Pero quien dice esto de ustedes!... ¡Ustedes no son nada más que unos estúpidos! _ grita _ ustedes no son más que un maldito espejo que solo refleja lo que está en frente, pero nunca lo que hay atrás. _ en cuanto dijo esta última frase vino un hombre y le planto una fuerte cachetada.

- si no tienes quien te enseñe a respetar lo are yo _ antes de que siga hablando la chica le da un puñetazo fuertemente, que le rompe la nariz.

- acaso son unos salvajes, ya me cansé de ustedes _ al decir esto se quito el antifaz y una corriente de color azul la rodeo revelando su verdadera identidad, todos al verla cayeron de rodillas pidiendo perdón, por instinto.

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Comments

Jennifer Andrea García Montaño

Jennifer Andrea García Montaño

...lo haré...

2024-09-11

1

Jennifer Andrea García Montaño

Jennifer Andrea García Montaño

...hasta que...

2024-09-11

0

ljp

ljp

🤣😂😂😂cuco siendo cuco 🤦🏻‍♀️

2024-04-29

10

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