Narra Emily......
Me encuentro casi saliendo de mi turno, en cuanto una de las meseras llega y me extiende una orden.
Mesera: Es para la mesa del señor Ruso .
Emily: Pero que paso?.
Mesera: Es un imbécil, ni si quiera quiso mirarme.
Las personas contaban por todo Italia que el era el hombre más terrorífico, pero igual el más solicitado por las mujeres, pues al parecer a pesar de ser un anciano era de los más guapos del lugar.
A mí no importaba ser mirada por el, yo era una simple muchacha de 20 años, estudiaba en la mejor universidad de la zona y recientemente había cumplido años, era la más popular del salón, a pesar de ser gordita y muy vanidosa todas querían ser mis amigas. Pero yo era la que no quería, pues aún no olvidaba mi primer día de clases, todos me habían evitado, ninguno de ellos querían ser mis amigos, pero en cuanto se enteraron que mi familia poseía una enorme fortuna, todos querían ser mis amigos, pero yo no sé los permiti. Mi padre piensa que en este momento me encuentro con mis amigos de la universidad, pero lo que el no imagina es que hace un par de meses entre a trabajar a este pequeño restaurante de la zona, pues aunque no me hace falta dinero, si me hace falta mucha distracción, mi padre solo desea que me gradue y cumpla mi mayoría de edad, para poder empezar me a hacer cargo de su empresa, pero eso no es de mi agrado. Así que sin tratar de llamar la atención camino muy calmadamente hacia la mesa del señor Ruso y le extiendo su orden, el la toma y trata de poner una cara amigable que no le queda para nada, entonces yo me doy la vuelta sin decir ni hacer nada, solo espero que termine pronto su comida para poder irme de inmediato a casa.
Narra Enzo......
Muy amargamente termino la comida, saco de mi billetera unos cuantos dólares y los dejo sobre la mesa, Massimo me sede el paso y salimos del lugar para subir a la camioneta, en ese momento una voz muy coqueta grita mi nombre.
Emily: Señor Russo, señor Russo.
Ella corre hacia mi y yo siento un cosquilleo en el estómago. Entonces pensé que la idea de Massimo había funcionado, ella vio los dólares y muy seguramente venía a agradecerme.
Massimo: Necesita algo?.
Emily: Así es.
Dice mientras avienta los dólares hacia mi y cambia su expresión a una de enojo. Entonces supe que me había equivocado.
Emily: Solo le informo que yo no soy una prostituta, no tiene por qué dejar tanto dinero sobre la mesa.
Se da la vuelta y camina con mucha seguridad, entonces yo tomo el arma que está entre mi saco y mi pantalón y la intento sacar, pero Massimo me detiene.
Massimo: No porfavor. Solo vamos, le apuesto a que no la volverá a ver.
Yo presionó mi arma en mis manos y gruño de la furia mientras subo a la camioneta. Una vez más ingenuamente le creo a Massimo que no la volveré a ver.
Narra Emily......
El señor Ruso se va, camino hacia su mesa para retirar sus platos y tomar el dinero de su cuenta, y observo que hay más de 1000 dólares extras, entonces enfurezco, llevo de inmediato los platos y corro hacia la salida, lo veo a punto de subir a su camioneta y lo llamo un par de veces.
Emily: Señor Russo, señor Russo.
El como es de imaginarlo no responde, así que su perro guardian lo hace enseguida.
Massimo: Necesita algo?.
Emily: Así es. Solo le informo que yo no soy una prostituta, no tiene por qué dejar tanto dinero sobre la mesa.
Me doy la vuelta y camino con mucha calma lejos de ellos, unas cuadras después tomo un taxi y me dirijo a casa a vivir mi día a día con mi padre.
Todo esto es muy nuevo para mi, hace apenas un par de años mi madre falleció, ella era muy estricta y perfeccionista, siempre me llenaba de dietas y de ejercicio, aunque extrañamente eso en mi no funcionaba, lo único que me había heredado era su vanidad y su rebeldía, pues nada me hacía más feliz que llevarle la contraria a los demás, justo como hace unos momentos.
Al llegar a vivir a Italia con mi padre todo fue muy extraño, ahora era millonaria, y tenía un padre lleno de excentricidad, dedicado al trabajo y a sus negocios, el solo me llenaba de lujos y creía que así era feliz, es por eso que el no sabía de mi trabajo, estaba segura que el no estaría de acuerdo de que la hija de Eulises Cameron fuera una simple mesera, aunque sabía que algún día se enteraría, prefería que no fuese en ese momento, pues en verdad trabajar me hacía muy feliz.
Narra Enzo.......
Estábamos muy cerca de casa de Eulises, solo esperaba que tomar unos tragos con el me relajara en verdad, pues aquel desagradable rato con la chiquilla había amargado mi día.
Al bajar de la camioneta me encontré a mi viejo mejor amigo esperando en la puerta de su egocéntrica y moderna mansión, todo lo contrario a la mía.
Eulises: Amigo, bienvenido a mi humilde hogar.
Enzo: Que de humilde no tiene nada.
Le dije mientras le daba un caluroso abrazo.
Eulises: Por un momento pensé que no vendrías.
Enzo: Lo mismo pense.
El solo rio ante mis sinceras palabras y me invitó a entrar a su casa.
Eulises: Me encantaría presentarte a mi nena, pero ella aún no llega a casa, debe de estar ocupada con su amigos.
Enzo: No te preocupes, no soy fan de conocer a las personas.
Eulises: No tienes idea lo linda que es, te hubiera encantado conocerla.
Ese tema quedó así, el me hizo pasar a su estudio y sirvió un par de copas de Whisky, platicamos por unos minutos, y entonces una de las muchachas de la servidumbre entro y le dijo que tenía una llamada al teléfono.
Eulises: Discúlpame un momento amigo, ahora regreso.
Yo me quedé sentado en el sofá tomando mi copa de whisky, en cuanto la puerta se abrió y una voz muy conocida se pudo escuchar.
***¡Descarga NovelToon para disfrutar de una mejor experiencia de lectura!***
Updated 30 Episodes
Comments
Ysied Iriza
Jajajaja Jajajaja Jajajaja Emily asi se hace maravilloso que lo pusistes en su lugar
2025-03-22
0
Anonymous
Así se hace querida 😉
2025-01-24
0
nohelit perez
jajaja la mesera es la niña que lo hace enojar
2024-08-14
1