Mark es un hombre que viene de una familia importante, pues pertenecen al ducado de Norwich en Inglaterra, pero no solo eso pues también tienen empresas que los posicionan como los mejores, pero no todo es perfecto pues esta familia guarda un oscuro secreto y es que pertenecen a la mafia que lleva por nombre Dark Moon, Mark es un hombre que no se había interesado por nadie sentimentalmente hablando hasta que una noche en la que algo salió mal y resulto herido conoció a Hanna una doctora que le gano más su amor por su profesión que el miedo a un mafioso.
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Capitulo #9.
El auto freno de golpe y James busco su arma y al mismo tiempo salía una chica.
Chica: Por favor no me maten.
Dijo levantando las manos.
Mark volteo y miro a la chica que estaba aterrada al ver el arma de James.
Pero cuando la chica miro la sangre en las ropas de los 2 hombres.
Chica: Dios, están heridos.
James: ¿Nos puedes ayudar?
Fue en lo primero que pensó, pues se comenzaron a escuchar nuevamente los disparos, por lo que no tenía muchas opciones.
Chica: Sí, pero por favor no me haga daño.
James: Tranquila si nos ayudas no te va a pasar nada.
Chica: Suban.
Los hombres se montaron en la parte de atrás del vehículo.
Chica: Mi nombre es Hanna, ¿hace cuanto fue la herida?
James: Hace unos 15 minutos.
Hanna: ¿Están haciendo presión?
James: Sí, pero ¿Por qué haces esas preguntas?
Hanna: Porque soy médico.
Vamos al hospital.
James: ¡NO! No podemos ir a un hospital.
Hanna se dio cuenta a raíz de ese comportamiento que estos hombres no eran comunes.
Hanna: Tengo otra idea, pero tienen que prometerme que después de esto no voy a saber más de ustedes.
James: ¡Hecho!
Hanna dio un suspiro pesado y manejo hasta un conjunto residencial.
¿Dónde estamos?
Hanna: En mi casa, debido a la negativa de ir a un hospital es obvio que ustedes ocultan algo así que lo mejor es no hacer preguntas.
Mark: Gracias.
James ayudo a caminar a Mark hasta el ascensor desde el sótano.
Al llegar al apartamento James sentó a Mark en el sillón de la sala.
Hanna: Ayúdame a quitarle la camisa por favor, voy a buscar las cosas para limpiar la herida y ver que hay que hacer.
James hizo lo que Hanna le dijo.
Ella trajo las cosas para limpiar la herida.
Hanna: Bueno al parecer solo fue un roce.
James: ¿La bala no causo ninguna herida grave?
Hanna: No, con limpiarla y coserla será suficiente.
Hanna miraba que había más heridas en el cuerpo de Mark y se le hizo aun más evidente que estos hombres no eran cualquier cosa.
James miraba como ella hacia la limpieza y la habilidad para coser.
James: Veo que no mentías.
Hanna: No tengo porque hacerlo.
Soy cirujana general.
Mark: Se nota esos puntos están quedando bien.
James: Voy a llamar para avisar que estamos bien.
Pero en eso su teléfono comenzó a sonar.
Era uno de sus hombres.
Después de colgar el teléfono…
Mark: ¿Qué pasó?
James: Llegaron los nuestros y acabaron con todas las ratas, ellos sabían que era un suicidio atacarnos sin un plan concreto.
Mark: Pero ¿nadie salió herido?
James: No más que tú.
Dijo con una sonrisa burlona.
Mark: Recuerda que soy tu jefe.
James: Yo te dije que no era buena idea ese bar en esa zona, esa gente no se iba a quedar quieta.
Mark: No pensé que siendo tan insignificantes iban a atacarnos y ahora por no pensar bien las cosas serán erradicados por…
Pero se detuvo porque sintió un dolor fuerte.
Hanna: Lo siento mucho, ese punto estuvo poco difícil.
Bueno, tome estas pastillas para el dolor cada 6 horas.
James: Muchas gracias, te voy a hacer un cheque.
Hanna: No, como les dije ya hice lo que tenía que hacer, así que por favor quiero que se vayan.
No hay que ser muy inteligente para saber que ustedes pertenecen a una organización criminal y yo no quiero verme inmiscuida en eso, no quiero perder la carrera que tanto me costó estudiar.
Mark miraba a la chica parada frente a él, limpiando todo y recogiendo y sin una gota de temor hacia ellos.
Mark: No te preocupes, sabemos como proteger a nuestra gente.
Hanna: Yo no soy de su gente.
James: Mira no te molestes por favor, agradecemos la ayuda y por ello no te va a pasar nada, ya envié un mensaje para que vengan a recogernos.
¿Por casualidad no tienes una camisa o algo? es que todo está manchado de sangre y no creo que sea conveniente que lo miren con esa herida.
Hanna dio un suspiro cansado…
Hanna: Tengo una sudadera que es enorme y supongo que le podrá quedar.
James: Muchas gracias.
Hanna recogía todas las cosas y fue por la sudadera.
Hanna: Toma.
Y la extendió a Mark.
Mark: Gracias.
Mark se la puso y se levantó del sillón.
James: Ya vienen por nosotros.
Disculpa Hanna, puedes regalarnos un poco de agua mientras esperamos que pasen por nosotros.
Hanna: Sí, tampoco soy un monstruo.
Ella fue por unos vasos de agua y bueno también unas galletas.
Aquí tienen.
James: Muchas gracias, viste que si tienes corazón.
Hanna: Lo tengo, pero no quita que ustedes son unos delincuentes, los ayude por que es mi deber cuidar la salud de las personas.
Para eso me forme.
Mark: Entiendo tú hostilidad, mira, aunque no somos 100% buenos, te puedo asegurar que nada te va a pasar.
James recibió una llamada, hablo y colgó.
James: Ya vinieron por nosotros, una vez muchas gracias por ayudarnos.
Mark: Toma.
Le dio un celular.
Si alguna vez necesitas ayuda o alguien te esta molestando puedes llamar al único número que está ahí y te ayudaremos en lo que podamos.
Guárdalo, es posible que jamás lo necesites, pero si se presentara el caso tendrás ayuda, es una manera de mostrar gratitud, ya que no quieres dinero.
Hanna lo tomo y no dijo nada más, los hombres salieron del departamento y ella cayó encima de su mueble cansada pues venia de una guardia de 48 horas, miro el celular en sus manos y lo iba a botar en la basura, pero las palabras de eso hombre se quedaron en su mente.
Hanna: Él tiene razón, es mejor guardarlo no vaya a ser que lo necesite.
Fue a su habitación y tomo el celular para guardarlo entre su ropa.
Era un hombre muy guapo…
No, no, no Hanna, no puedes hablar en serio, solo es un delincuente que ayudaste en un momento horrible.
Hanna fue a la cocina, se preparo algo de comer, comió y se ducho para darle descanso a su cuerpo que tanto se lo pedía.
Mientras que los hombres se iban y llegaban para la mansión.
James: ¿Te gusto esa chica verdad?
Mark: Sí, es hermosa y un poco indomable.
James: Bueno supongo que la rebeldía es un afrodisiaco para ti.
Mark: No me molestes por favor, sabes perfectamente que las mujeres que se me acercan son solo para una noche o simplemente quieren que les ayude con los negocios familiares.
Y la única que si me movió el piso para algo más que una noche de pasión es Hanna.
James: Pero esa mujer no puede ser la luz en tu vida.
Mark: Bueno mientras que no llegue la indicada siempre hay otras que pueden calentar mi cama.
Pero esa chica tiene un algo que no sé…
Investígala por favor, quiero saber todo de su vida y quienes la rodean.
James: Esta bien, pero no sé como vas a entrar a la cacería porque esa mujer no te quiere cerca, se noto a leguas que no somos unas santas palomas.
Mark: Tú solo has lo que te pido por favor, ya después veré que voy a hacer para acercarme a ella.
James: Bueno allá tú, yo me largo.
James salió del lugar y dejo a Mark en el despacho.
Mark se levantó del sofá por un vaso de agua, bebiendo pastillas no puede beber licor y eso le molestaba un poco.
Mark: Hanna…
Muy bonito nombre.
Una sonrisa apareció en su rostro entre satisfacción y algo de inquietud porque quería saber más de ella.