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EL PRECIO DE DESEARTE

EL PRECIO DE DESEARTE

Status: Terminada
Genre:Amor-odio / Romance / Venganza / Completas
Popularitas:1.5k
Nilai: 5
nombre de autor: FOAR

EL PRECIO DE DESEARTE

Valeria jamás imaginó que una noche pudiera cambiar su vida para siempre.

Adrián apareció cuando ella más necesitaba respuestas… y menos podía permitirse confiar en alguien.

Él guarda un secreto.
Ella esconde un pasado.
Y entre ambos nace una atracción tan intensa como peligrosa.

Pero cuando el deseo se mezcla con mentiras, nadie sale ileso.

Porque enamorarse de Adrián no será su mayor error.

Será descubrir por qué él la eligió.

NovelToon tiene autorización de FOAR para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

EL HOMBRE QUE REGRESO DE LA MUERTE

Adrián permaneció inmóvil junto a la ventana.

La llamada había terminado hacía apenas unos segundos, pero las palabras seguían golpeándole la cabeza.

Gabriel está vivo.

Durante años había creído que aquel hombre había desaparecido para siempre.

Había sido una de las pocas cosas que Adrián había conseguido enterrar.

Hasta esa noche.

Hasta que Valeria regresó a su vida.

Miró hacia el pasillo.

La habitación de ella estaba al final.

Por primera vez se preguntó si había cometido un error al llevarla allí.

Quizá debió mantenerla lejos.

Quizá nunca debió acercarse.

Pero ya era demasiado tarde.

Adrián tomó el arma que había dejado sobre la mesa y caminó hacia la puerta principal.

Antes de llegar, escuchó un ruido.

Un golpe seco.

Se detuvo.

Otro golpe.

Esta vez provenía del segundo piso.

Adrián levantó la mirada.

—No...

Corrió escaleras arriba.

---

Valeria despertó sobresaltada.

Había escuchado algo.

Se incorporó lentamente.

La habitación estaba completamente oscura.

—¿Adrián?

Nadie respondió.

Encendió la lámpara.

Todo parecía estar en su sitio.

Entonces vio la ventana.

Estaba abierta.

El frío de la noche entraba por ella.

Valeria se levantó.

—Yo la cerré.

Caminó hacia la ventana.

Una sombra cruzó el jardín.

Valeria retrocedió.

—¿Adrián?

La puerta se abrió de golpe.

Adrián entró.

—¡Aléjate de la ventana!

Valeria dio un salto.

—¿Qué sucede?

Adrián cerró la ventana y echó el seguro.

—¿Viste a alguien?

—No estoy segura.

—¿Qué viste?

—Una sombra.

Adrián miró hacia el exterior.

Su rostro se endureció.

—Quédate aquí.

—¿Qué está pasando?

—No salgas.

—Adrián...

—Valeria.

Su tono fue firme.

—Hazme caso.

Ella lo observó.

—Estás asustado.

Adrián no respondió.

Y ese silencio fue suficiente.

---

Valeria escuchó sus pasos alejarse.

Esperó.

Un minuto.

Dos.

Después abrió la puerta.

No iba a quedarse encerrada sin saber qué estaba ocurriendo.

Bajó lentamente las escaleras.

La casa estaba completamente silenciosa.

—¿Adrián?

Nada.

Llegó al salón.

Entonces escuchó un ruido detrás de ella.

Se giró.

Un hombre salió de la oscuridad.

Alto, vestido de negro y con una expresión tranquila que resultaba mucho más inquietante que cualquier amenaza.

Valeria retrocedió.

El hombre la observó durante unos segundos.

—Así que tú eres Valeria.

—¿Quién eres?

Él sonrió ligeramente.

—Mi nombre es Esteban Rivas.

Valeria frunció el ceño.

—No te conozco.

—Eso ya lo sé.

Esteban dio un paso hacia ella.

—Pero yo sé bastante de ti.

Valeria sintió un escalofrío.

—¿Qué quieres?

—Comprobar algo.

—¿Qué cosa?

Esteban la observó detenidamente.

—Si realmente empezaste a recordar.

Valeria sintió que el corazón le golpeaba con fuerza.

—No sé de qué hablas.

—Todavía no.

Esteban se acercó.

—Pero lo vas a recordar.

Valeria intentó retroceder.

—Aléjate.

—Tranquila. Si hubiera querido hacerte daño, esta conversación habría terminado antes de comenzar.

—¿Trabajas para Gabriel?

La sonrisa de Esteban desapareció.

—Veo que Adrián ya te contó algunas cosas.

—¿Es cierto?

—Sí.

—¿Dónde está Gabriel?

Esteban guardó silencio.

—Eso no te corresponde saberlo.

Valeria intentó pasar junto a él.

Esteban le bloqueó el camino.

—No tan rápido.

—Déjame salir.

—Necesito saber una cosa.

—¿Qué?

Esteban bajó la voz.

—¿Dónde está el libro?

Valeria lo miró confundida.

—No sé de qué hablas.

—Claro que no.

—Nunca he visto ningún libro.

Esteban estudió su rostro.

—Entonces quizá tu memoria sigue protegida.

—¿Protegida por quién?

Esteban no alcanzó a responder.

—¡Suéltala!

La voz de Adrián resonó desde el otro lado de la habitación.

Esteban giró lentamente.

Adrián estaba al pie de las escaleras.

Tenía el arma en la mano.

—Esteban.

El nombre hizo que Valeria lo mirara.

Adrián conocía al intruso.

—Así que finalmente apareciste —dijo Adrián.

Esteban sonrió.

—Sabía que reconocerías mi nombre.

—Aléjate de ella.

—¿Por qué? ¿Porque es importante para ti?

Adrián apretó la mandíbula.

—No juegues conmigo.

—No estoy jugando.

Esteban miró a Valeria.

—Estoy intentando entender por qué después de tantos años sigues protegiéndola.

Valeria volvió la mirada hacia Adrián.

—¿Qué quiere decir?

Adrián no respondió.

Esteban sonrió.

—Pregúntale qué pasó aquella noche.

—Esteban, cállate.

—Pregúntale por qué él fue quien te encontró.

Valeria sintió que el miedo volvía a apoderarse de ella.

—¿Por qué?

Adrián dio un paso.

—Valeria, aléjate de él.

—¡Quiero respuestas!

Esteban soltó una pequeña risa.

—Eso es lo que más me gusta de ti. Sigues haciendo preguntas.

—¡Déjala!

Adrián avanzó.

Esteban levantó las manos.

—Tranquilo.

—No vuelvas a acercarte a ella.

—¿O qué?

Adrián lo miró con frialdad.

—Sabes perfectamente lo que pasará.

Durante unos segundos ambos hombres se enfrentaron con la mirada.

Finalmente Esteban retrocedió.

—No he venido a pelear contigo.

—Entonces, ¿por qué estás aquí?

Esteban miró a Valeria.

—Para comprobar si realmente está recordando.

Adrián se tensó.

—Ya tienes tu respuesta.

Esteban sonrió.

—Sí.

Se dirigió hacia una de las puertas.

Antes de salir, se detuvo.

—Dile a Gabriel que no necesita buscarla.

Adrián frunció el ceño.

—¿Qué estás diciendo?

Esteban miró nuevamente a Valeria.

—Porque si ella recuerda dónde está el libro, será ella quien lo encuentre.

Y desapareció en la oscuridad.

---

Adrián cerró todas las puertas y ventanas.

Valeria permanecía en el centro del salón.

—Ahora me vas a decir la verdad.

—Sí.

—¿Quién era realmente Esteban?

—Uno de los hombres de confianza de Gabriel.

—¿Desde cuándo lo conoces?

—Desde hace muchos años.

—¿Y por qué vino?

—Para averiguar si tu memoria está regresando.

—¿Por qué le importa tanto?

Adrián permaneció en silencio.

—Adrián.

Él levantó la mirada.

—Porque Esteban sabe que tu padre escondió algo.

—El libro.

—Sí.

—¿Qué tiene ese libro?

—Nombres.

—Eso ya me lo dijiste.

—Nombres de personas poderosas. Personas que harían cualquier cosa para evitar que ese libro aparezca.

Valeria sintió un escalofrío.

—¿Y mi padre lo tenía?

—Sí.

—¿Dónde?

Adrián la miró.

—Contigo.

Valeria negó lentamente.

—No.

—Tu padre lo escondió antes de desaparecer.

—¿Dónde?

Adrián dio un paso hacia ella.

—En un lugar que tu memoria no te permite recordar.

Valeria sintió que los ojos se le llenaban de lágrimas.

—¿Por qué me hicieron olvidar?

—Porque era la única manera de protegerte.

—¿Quién lo hizo?

Adrián guardó silencio.

—¿Quién?

Finalmente respondió:

—Tu padre.

Valeria cerró los ojos.

Un recuerdo apareció.

Una habitación.

Una caja.

La voz de un hombre.

«Nunca se lo entregues a nadie, Valeria.»

Abrió los ojos de golpe.

—Yo lo vi.

Adrián se acercó.

—¿Qué?

—El libro.

—¿Dónde?

Valeria respiraba con dificultad.

—No lo sé.

—Piensa.

—Había una caja.

—¿Dónde?

Valeria se llevó una mano a la cabeza.

—No puedo.

Adrián la sostuvo antes de que perdiera el equilibrio.

—Tranquila.

Ella se aferró a él.

Durante unos segundos permanecieron demasiado cerca.

Valeria levantó lentamente la mirada.

Adrián la observó.

—No deberías estar aquí conmigo —susurró él.

—Entonces ¿por qué no me echas?

Él no respondió.

—¿Por qué?

Adrián bajó la mirada hacia sus labios y después volvió a sus ojos.

—Porque cada vez que intento alejarme de ti...

Hizo una pausa.

—...termino queriéndote más cerca.

El corazón de Valeria comenzó a latir con fuerza.

—Adrián...

Él levantó una mano y acarició suavemente su mejilla.

Ninguno se movió.

La distancia entre ambos desapareció poco a poco.

Pero justo cuando parecía que iba a besarla, el teléfono de Adrián comenzó a sonar.

Él se apartó.

Contestó.

Su expresión cambió inmediatamente.

—Habla.

Escuchó en silencio.

—¿Estás seguro?

Otra pausa.

—¿Dónde?

Adrián colgó.

Valeria lo observó.

—¿Qué ocurre?

Él guardó el teléfono.

—Encontraron a Gabriel.

Valeria sintió un escalofrío.

—¿Dónde?

Adrián la miró directamente.

—En el lugar donde murió tu padre.

Ella negó lentamente.

—Eso es imposible.

—No.

Adrián sacó un sobre de su bolsillo.

Se lo entregó.

En la parte delantera había una frase escrita a mano:

«Para Valeria. Cuando Adrián vuelva a encontrarla.»

Valeria levantó la mirada.

—¿Cómo sabía que tú me encontrarías?

Adrián no respondió.

Porque acababa de comprender algo que lo aterraba.

Gabriel no había regresado únicamente para recuperar el libro.

Había regresado porque sabía que Adrián se había enamorado de Valeria.

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Lau
está intrigante autora 🙆😅
FOAR: Me alegra
total 1 replies
Lau
interesante
Lau
comenzando 🥰
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