Aquella mañana, al revisar su calendario, Sofía anotó algo inusual. No había ninguna reunión programada. Por primera vez en días, no tendría que pasar horas en la sala de juntas bajo la mirada observadora de Ji-Hoon y los murmullos de sus colegas. Sofía sintió un alivio inmediato y decidió aprovechar la mañana para avanzar en sus pendientes sin interrupciones.
Mientras tecleaba en su computadora, se sintió más enfocada y productiva que nunca. Los días buenos que estaba teniendo se terminaron en un instante, cuando de repente vio al Sr. Kim, el líder del equipo rival, cruzar la sala. Su corazón se aceleró al recordar la tensa confrontación que habían tenido en la celebración.
"Genial," murmuró para sí misma, sintiendo cómo la ansiedad empezaba a apoderarse de ella.
"¿Qué pasa, Sofía?" preguntó Ji-Young, quien entró en la oficina con un café en la mano, su expresión alegre y despreocupada.
"Solo… solo estaba pensando en el Sr. Kim," respondió Sofía, con un suspiro. "Me gustaría que no hubiera aparecido hoy."
Ji-Young soltó una risa ligera. "Vamos, ¡no dejes que un perro mojado te arruine el día! ¿Por qué no lo ignoras?"
Sofía asintió, pero su mente seguía divagando. El recuerdo del Sr. Kim la hizo dudar de sí misma. "Lo intentaré," dijo finalmente, pero la duda permanecía en su mente.
El resto de la mañana pasó sin contratiempos. Sofía se sumergió en su trabajo, organizando ideas y proyectos. Al final del día, mientras recogía sus cosas, no pudo evitar sonreír al recordar el comentario de Ji-Young. Quizás tantas reuniones tenían su lado positivo después de todo, al menos para fomentar el trabajo en equipo y la creatividad. Pero esa sonrisa se desvaneció rápidamente cuando, al salir de su oficina, se topó de frente con el Sr. Kim.
Él estaba en la puerta, y la miró con una mezcla de curiosidad y desafío. Sofía sintió que se le encogía el estómago. "Señorita Gómez," dijo él, su tono serio y distante.
"Hola, Sr. Kim," respondió Sofía, intentando mantener la compostura.
"¿Cómo va el trabajo?" preguntó, inclinándose ligeramente hacia adelante.
"Bien, gracias," murmuró, sintiendo que su confianza se desvanecía.
"Recuerda que nuestro equipo está aquí para competir. Espero que estés lista," añadió el Sr. Kim antes de girarse y alejarse, dejándola sintiéndose incómoda y nerviosa.
Sofía se quedó quieta, sintiendo que su corazón latía con fuerza. ¿Por qué siempre tenía que ser tan intenso? Mientras se alejaba, no podía evitar preguntarse qué pasaría si algún día lograra ganarse su respeto.
"¿Estás bien?" preguntó Ji-Young al acercarse, notando su expresión preocupada.
"Sí, solo... el Sr. Kim," Sofía admitió, sintiendo que la tensión del encuentro aún la afectaba.
"Olvídalo. Mañana es otro día y tendrás más oportunidades para demostrar tu valía," dijo Ji-Young, dándole una palmadita en el hombro.
Sofía sonrió débilmente, tratando de convencerse de que tenía razón. "Tienes razón. Necesito concentrarme en mi trabajo y dejar de lado lo que piensen los demás."
A medida que se retiraba, el peso del día se desvanecía lentamente. Aún con el pensamiento del Sr. Kim rondando su mente, sabía que debía seguir adelante y no permitir que las incertidumbres la detuvieran.
Continuará…
***¡Descarga NovelToon para disfrutar de una mejor experiencia de lectura!***
Updated 48 Episodes
Comments