¿Pero qué hacen aquí tan temprano?- grita desde la parte de arriba Lady Gisel, ni siquiera volteo a verla, solamente puedo decirme mentalmente lo idiota que nuevamente fui y ahora sí que lo perdí todo.
Iván quería regresar para empezar sus clases de equitación- dice ella haciendo una mínima reverencia, sus ojos ni siquiera vuelven a verme -vamos a cambiarte, seguramente Rayo ya se encuentra esperándote- le dice suavemente, pasan los dos a mi lado como si no existiera y me lo merezco.
Me voy al patio delantero de la casa, necesito aire, por mi cabeza pasan miles de preguntas y escenarios posibles. Quiero ir a buscarla, hablar con ella, decirle ¿qué carajos podría decirle? ¿qué fui un impulsivo y lo arruine otra vez?. Mientras paso mi mano por mis cabellos acomodándolos y armando nuevamente mi coleta, veo venir a Luis con otros dos hombres más. Los conozco, son del ejército imperial, ellos ayudaron en la conquista de dos islas ocupadas por rebeldes.
Teniente Black, es un gusto volver a verlo- me dice uno de ellos y estrechamos las manos.
Igualmente, capitán- le contesto.
Las sirvientes nos dirigen a una mesa que se armó en el costado derecho de la casa, Lady Gisel llega un rato después y detrás de ella vienen Isabella y el pequeño, vestidos con trajes de jinetes. Ahora lo comprendo, ella es la institutriz del mocoso, debería haberlo reconocido antes por los diferentes estilos de la ropa.
Muy buenas tardes, caballeros, es un placer tenerlos a todos aquí, espero que disfruten de lo que mi cocinero ha preparado especialmente para ustedes- dice Lady Gisel -este es mi pequeño hijo Iván, tiene 5 años- dice presentándolo, el pequeño nos hace una reverencia y vuelve rápidamente con Isabella.
Estoy atento a la charla y contesto de manera mecánica, mientras mis ojos se encuentran concentrados en la clase que ella le da al niño. Había olvidado lo hermosa que se ve cabalgando y se nota que tanto ella como el niño están cómodos el uno con el otro. Es más apostaría por corazonada mía, que ese chico se siente mucho mejor al lado de Isabella que al lado de su madre.
Odio que monte ese caballo, pero mi esposo insiste en que tiene que ser un buen jinete desde niño- puedo escuchar que Gisel le comenta a alguien.
Le digo que con esa maestra, a mí también me gustaría haber aprendido de joven- dice el acompañante del capitán y recién en ese momento giro a verlos, los dos están embobados con Isabella, mientras que Luis la mira de reojo evitando que yo me disguste.
No deberían hacerse de muchas ilusiones, es la solterona del pueblo, pero al mismo tiempo la diversión de varios- dice Gisel haciendo que mi sangre hierva por tal comentario desagradable, ella acababa de engañar a su esposo conmigo y se atrevía a hablar mal de otra mujer ¿qué clase de hipócrita era?.
Iván- el grito de Isabella nos deja a todos helados, volteamos a ver que era lo que había pasado.
El caballo del niño había descubierto una serpiente en el pasto y estaba asustado, se levantaba en dos patas y si seguía así iba a tirar al niño produciéndole varias heridas, Isabella se había bajado del suyo y estaba intentando calmarlo. Los cuatro hombres fuimos a intentar ayudarla, mientras que Lady Gisel se sentaba en una silla y se abanicaba como si estuviese sumamente asustada.
Quédense ahí, si se acercan el caballo tendrá más miedo- dijo Isabella.
Por alguna razón le hicimos caso y los cuatro nos quedamos quietos viendo como ella intentaba calmarlo, de pronto el caballo volvió a pararse en dos patas y al bajar, con una de ellas golpeó en el brazo a la chica haciendo que una mueca de dolor cruzara su rostro completamente.
Maten a ese animal- grito Lady Gisel y pude ver por el rabillo del ojo como el capitán desenfundaba su arma.
Ni lo intenten, Iván está arriba, si mata al caballo y cae se lastimara- grito decidida Isabella -ya mi amor, por favor tienes que calmarte- le hablaba al caballo como si fuese a entenderla y así pareció que lo hizo porque después de un par de segundos, se fue acercando despacio a ella y puso su cabeza en sus manos.
Isabella bajo inmediatamente a Iván y entre los dos siguieron acariciando al animal.
Quiero que lo maten ahora- Lady Gisel se había acercado hasta donde estábamos nosotros.
No lo haga, el caballo se asustó por la serpiente y en unas de sus paradas en dos patas llegó a matarla, no es su culpa- dijo Isabella dándole una fría mirada.
Usted no tiene voz ni voto aquí, está solo para enseñar- le gritaba desesperada
Es mío, papá me lo regalo y no voy a dejar que nadie lo lastime- le dijo el pequeño -si no le contare a papa que cada vez que se va veo bajar hombres de arriba- la miro con desafío.
Pequeño insolente- dijo ella acercándose a darle una cachetada, pero mientras todos mirábamos anonadados la escena, Isabella le detenía la mano.
no se atreva, mi deber es enseñarle todo a este niño y usted no puede golpearlo o le diré a Lord Brishop- la amenazo y pude ver como una sonrisa se le formaba en el rostro. Dios esa mujer si daba miedo cuando debía.
Lady gisel se fue del patio y nos acercamos a ver que ellos estuviesen bien.
Tienes que ir con el médico- le dije a Isabella, quien ni siquiera volteo a verme.
Iré cuando mi hora termine- me contesto y agarro la mano de Iván - si me disculpan caballeros, debo hacer cambiar de ropa al pequeño- dijo yéndose por el mismo camino que Gisel, pero ella ni siquiera había visto que su brazo tenía un pequeño corte.
Esto ha sido un buen descubrimiento, quien hubiese creído que aún había un diamante en bruto en este pueblo- dijo el capitán -mi hijo tendría mucha suerte con una esposa así- reía mientras bebía de su vino.
no creo que tu hijo pueda domarla, pero mi hermano la tendría como reina- dijo el otro hombre.
Las venas se iban marcando en mis manos de tanto apretar los puños, Luis lo noto y me dio sin que nadie se percatará, una palmada en mi espalda.
Nos retiramos señores, si nos disculpan- dije en tono serio.
Hicimos las reverencias y los saludos correspondientes y nos fuimos de ahí. Ya de camino al hotel, íbamos con Luis sumamente callados, mi mal humor aún no se iba y sé que él lo sabía muy bien.
Creí que matarías a alguien, ¿es ella verdad? ¿La que anulo tu matrimonio y a quien no has dejado de amar?- me pregunto Luis, aunque más que una pregunta era una afirmación.
No pude contestar nada, solamente asentí.
¿qué vas a hacer?- me pregunto y detuve mi andar.
No puedo hacer nada, ella me vio bajar de los aposentos de Lady Gisel, en el pasado me comporté como todo un idiota- le dije bajando la mirada, era la primera vez en muchos años que volvía a sentirme como una mierda.
Si no vas a luchar por ella, entonces no te atrevas a decir que la amas- sentenció y siguió caminando.
Por primera vez pensé en frío todo lo ocurrido hoy y en otros momentos, tenía que demostrarle que aún la amaba, llevaba conmigo siempre el collar que le había regalado y que ella me había tirado en la cara, jamás pude olvidarme de esos hermosos ojos azules que me habían hechizado, inclusive una cuarta parte de mi sueldo iba directamente al convento donde ella había hecho esa hermosa música con su flauta. Voy a pelear por ella y si fallo al menos le haré saber que a pesar de ser un tonto con muy malos caminos, mi amor por ella fue siempre sincero.
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Comments
Liliana Gonzalez
amor sinsero y toene su amiguito mas comido
2024-08-06
3
Emiux Emiux
Ojalá y si, eres un desgraciado imbecil
2024-08-04
1
Carmen Morris
primera vez que leo y lo que veo es puro orgullo de los dos
2024-07-16
2