13

Luego de dos días de viaje, llegué al pueblo de White Horse. se veía demasiado cambiado, jamás pensé encontrarme con un panorama tan desolador. Lo que antes habían sido hermosas casas y mansiones, hoy eran casi ruinas de un pueblo que antes se bañaba en gloria gracias a todos sus negocios pescaderos, inclusive el puerto estaba casi destruido y solamente habían recompuesto aquello que necesitaban para seguir subsistiendo en este mundo. El ataque había sido mayor de lo que creía.

Podía ver de reojo como Luis se mantenía en ciertos momentos estáticos, ante la destrucción que estábamos contemplando.

Parece que era un hermoso lugar- dijo en un tono bastante apagado a su humor divertido normal.

Era bastante lindo y cálido- dije recordando las veces que había venido.

¿Supongo que la iremos a buscar?- me pregunto aún conociendo la respuesta, asentí para seguir rumbo a donde era la mansión de los Lewis.

Pero el golpe de realidad cuando llegue me hizo sentir tan desolado que me costaba poder bajar del caballo. lo que alguna vez fue una mansión hermosa, rodeada de jardines espléndidos, porque sabía que el señor Lewis consentía a su esposa con flores siempre, hoy solamente eran escombros. De aquellos hermosos paisajes no quedaba nada, más que mala hierba y quizás algún que otro rosal medio destruido. La pena inundó mi corazón y fue imposible no soltar un suspiro de tristeza.

Vamos al mercado, quizás allí encontremos respuestas- le dije a Luis intentando sacar de mi mente las imágenes de aquellas ruinas.

Por suerte quizás para mí, ninguno de los pueblerinos me reconocía, claro que siempre había venido vestido formal y en los últimos días no había tenido tiempo no de darme un baño siquiera. Así que antes de empezar a buscar respuestas, fuimos primero al hotel a conseguir dos habitaciones y luego de una refrescante ducha saldría a buscarla.

Jamás esperé encontrarme en el recibidor del hotel a Lady Gisel, para ella no fue difícil reconocerme y tirarse a mis brazos como gata en celo y debo reconocer que su cuerpo había cambiado, pues tenía mucho más busto y el usar vestidos con corset más apretado se lo resaltaba a la perfección.

Teniente Black, tanto tiempo- dijo ella de forma muy cariñosa, yo ya sabía que ella se había casado.

Lady Gisel, un gusto, déjeme presentarle a mi mano derecha el señor Luis Lyon- le dije empezando a buscar temas de conversación que no fuesen incómodos, pues a la larga sabía de las intenciones que ella tenía.

Es un placer- dijo ella extendiendo su mano.

El placer es todo mío- contesto él, depositando un beso en ella.

Debemos irnos a descansar- dije en tono frío, para terminar con el ambiente pesado que esa mujer traía consigo.

Espero verlo en algún momento en mi casa, nada me haría más feliz que su presencia- dijo ella con doble sentido.

Estaré ocupado con algunos asuntos, quizás después podamos arreglar una reunión- le contesté rápidamente.

Espero que esos asuntos no tengan nombre y apellido- dijo con cizaña, lo cual me hizo voltear a verla.

No se a que se refiere- le contesté.

Pues usted sabe perfectamente a lo que me refiero- dijo tapando su boca con su abanico y por alguna razón señaló hacia la calle. Mire para el lugar que ella indicaba y allí parada, sosteniendo a un niño pequeño de su mano y charlando amenamente con un hombre la reconocí, era Isabella. Estaba igual de hermosa y creo que aún más que antes y al parecer ella había seguido con su vida, ya que, se la podía ver de manera muy cómoda hablando con un hombre y con su hijo cerca.

Mi corazón se quebró en mil pedazos, otra vez hacia el papel de caballero tonto enamorado que venía a rescatar a una princesa que bien se veía acompañada. Mi mirada se tornó fría y oscura, tanto que Luis también miró hacia donde yo miraba y se quedó pensando en esa situación.

Lady Gisel quizás mañana pase a charlar un rato con usted- no sé porque dije eso, quizás era por sentirme despechado que usaría a esa mujer para saciar mis deseos o por el hecho de que por dentro era una bestia enjaulada que pedía a gritos ser liberada.

Lo estare esperando- dijo de manera coqueta chocando sus pechos con mi brazo y retirándose del lugar.

Voltee a ver las escaleras y empecé a subirlas pesadamente, el corazón, el alma y el cuerpo me dolían, necesitaba un baño y una siesta. Reorientar bien mis pensamientos y mi futuro. Terminar todos los negocios y las charlas necesarias en ese lugar y marcharme para nunca más regresar.

La noche llegó rápido y por suerte el descanso me sentó muy bien. Nos reunimos con varios inversores en una taberna cerca del hotel, terminé por decidir en seguir siendo dueño de todo lo que mi padre había dejado, pero mi condición era que jamás me hicieran ir de nuevo al pueblo. Cada reunión se llevaría a cabo en la mansión Black. Luego de eso, recibí una carta en el hotel donde decía que Lady Gisel me esperaba a las 4 para una reunión en su casa con varios hombres poderosos, pero que en lo posible llegará a las 2 para poder primero hablar con ella a solas, sabía perfectamente a lo que iba con eso y ya en el estado que estaba no me iba a negar.

Íbamos a irnos a descansar, cuando Luis empezó a sentirse muy mal y decía que era culpa de la comida, pero los que lo conocíamos sabíamos perfectamente que eso pasaba cuando tomaba licor de más, el muy tonto no sabía tomar y después se pasaba horas vomitando. Así que el dueño del hotel nos recomendó buscar al doctor del pueblo, lo cual para suerte nuestra, su consultorio se encontraba a pocas cuadras de donde nos hospedábamos.

Lo subí como pude a mi caballo y lo llevé, según el hotelero, el doctor a estas horas no se encontraría, pero si estaría de turno la enfermera que trabajaba para el.

Llegamos justo antes de que Luis vomitara todo lo que tenía en su estómago, lo levante del piso ya desmayado, mañana le daría una fuerte reprimenda por tomar de esa manera. Como pude golpee la puerta del consultorio, alguien dijo algo del otro lado, pero no llegué a escuchar bien.

Cuando abrieron la puerta, me quede asombrado, allí estaba Isabella, vestida con un simple vestido gris y un delantal de color blanco impecable.

teniente Black- pude sentir asombro y quizás miedo en su voz. yo no sabía que responderle, estaba como una estatua, agarrando cada vez más fuerte de mi amigo, seguro si seguía así le iba a quebrar las costillas.

Isabella- contesté de forma fría, pues luego de unos segundos, a mi mente llegaron las imágenes de ella con el niño y el hombre.

¿Qué le pasó?- dijo mirando con preocupación a Luis -llévelo a esa camilla- dijo dejándome entrar y señalando el lugar donde debía depositarlo.

está borracho- vi como ella negaba con la cabeza y se iba a buscar algunas plantas que tenía en un mueble cerca de la camilla.

Le haré un preparado, ya mañana se despertará mejor- dijo esbozando una sonrisa.

Mañana vendré por él- dije dando media vuelta, no podía estar bajo el mismo techo que ella y sé que ella tampoco se sentía cómoda con mi presencia.

Llegué al hotel y me fui directo a dormir, mañana si aún me quedaban ganas de hablar con ella lo haría, si no la dejaría ser feliz.

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Comments

Una_Éire

Una_Éire

es un idiota

2025-01-20

4

Andrea Barrionuevo

Andrea Barrionuevo

Este tipo no cambia más los años pasaron pero el sigue siendo el mismo idiota y orgulloso que se deja llevar por lo que dicen y ve antes de hablar
Sería maravilloso que Isabella no terminara kn él no la merece

2024-11-01

3

Topy71 🇦🇷

Topy71 🇦🇷

Y sigue siendo así de estúpido, sacando conclusiones sin saber... Y si lo hizo, que???? Estaba solaaaaaa

2024-08-16

4

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