Mi esposa tiene las inseguridades de cualquier chica de su edad y entiendo que debo de ser comprensivo y paciente con ella. Tampoco puedo ser demasiado sobre protector porque soy su esposo y no su padre.
Por la tarde me expresó su temor a que no la quiera realmente. Si pudiera ver dentro de mí o sentir mi corazón cada vez que la tengo cerca, no tendría dudas.
Hemos estado en la sala de estar viendo una película y hace de todo para llamar mi atención, es claro lo que quiere conseguir. En mi afán por cuidarla hago uso de toda la fuerza de voluntad que tengo para no caer.
Se siente ignorada y avergonzada me dice que no puede dejar de pensar en hacer el amor conmigo. Yo tampoco puedo dejar de pensarla, de desearla a cada minuto.
Nos besamos con pasión y la temperatura sube rápidamente. La recuesto en el sofá, acarició su cuerpo. De verdad está receptiva, me toca con timidez y me encanta pensar en que soy el hombre con el que aprenderá a amar.
Le hago el amor aquí mismo, con delicadeza y dedicación. Los intensos espasmos me anuncian su desenlace y me arrastra con ella.
La envuelvo en mis brazos, nuestra respiración es agitada y nuestros corazones laten con fuerza.
- No sé como describir lo que me haces sentir- expresa Kat.
- Yo sí, porque me siento igual. Sencillamente, maravilloso.
- No quiero que usemos preservativo para siempre, quiero ir al ginecólogo y que me recomiende un método anticonceptivo.
- Haz la cita y te acompaño, pero hasta que no estés usando ese método debemos seguir con este.
- Quiero darme una ducha, ¿me acompañas?
- Por supuesto.
En la ducha volvemos a hacer el amor, está mujer es insaciable y eso me encanta.
Al salir de la ducha la veo sacar algo de la bolsa que vi antes con lencería. Es un camisón muy sensual, de color blanco.
- Definitivamente, quieres acabar conmigo- me acerco y la abrazo por la espalda dejando un camino de besos en su cuello.
- Sonia insistió en que comprara esta ropa y pensé que nunca la usaría. Me alegra saber que te gusta, aunque creo que muestra demasiado.
- Nada que no haya visto ya, te ves hermosa y aunque me encantaría hacerte el amor la noche entera, tú y yo debemos descansar. Mañana volvemos a la rutina.
- Lo sé- gira sin salir de mis brazos y acaricia mi cabello entrelazando sus manos en mi nuca- pero creo que me estoy volviendo adicta a ti.
Me besa, ya no existe timidez cuando lo hace. Intensificó el beso hasta dejarla sin aliento.
- ¿En dónde aprendiste a besar así?- pregunta extasiada.
- Es la experiencia que dan los años.
- Buena respuesta, así evades hablar de las muchas mujeres que te ayudaron a adquirirla.
- No hubo muchas mujeres y ahora no hay otra mujer más que tú.
- Más te vale que así sea. Ahora vámonos a dormir.
Me toma de la mano y me lleva hasta la cama, nos recostamos y se acurruca sobre mi pecho. Dudo poder volver a dormir sin ella a mi lado.
÷÷÷÷÷÷÷÷÷÷÷÷÷÷÷÷÷÷÷÷÷÷÷÷÷÷÷÷÷
Emiliano me lleva a la Universidad como cada día. Antes de bajar del auto tenemos una intensa sesión de besos. Me encanta la manera que tiene de besar, me olvido del mundo cuando lo hace.
- Ten un buen día, amor.
Estoy a punto de bajar pero me detiene.
- Espera, no puedes bajar aún.
Toma un pañuelo y limpia mi boca, me miro en el espejo y me doy cuenta de que estoy hecha un desastre y él también tiene un serio problema.
- Veo que no soy la única en problemas- señaló su entrepierna con una sonrisa.
- Es lo que provocas y ahora debemos esperar unos segundos.
Una vez solucionado el problema baja primero para abrir mi puerta y ayudarme a salir.
- Nos vemos por la tarde, princesa.
- Te amo, sexy.
Lo veo sonrojarse al escuchar como lo he llamado.
- Nunca nadie me llamo así, me gusta.
- Es la verdad, eres muy sexy- susurro en su oído.
- Mejor entra antes de que decida secuestrarte el día entero.
- Estoy dispuesta a dejarme secuestrar.
- Entra ya.
Le lanzó un beso y camino al encuentro de Sonia que me mira asombrada.
- Algo sucedió este fin de semana- asegura- se ven distintos, no sé cómo explicarlo.
- No hay nada distinto. Simplemente, estamos enamorados.
- Y vaya que sí. No creí que llegaría el día en que te viera enamorada.
- Siempre te dije que aún no conocía al indicado.
- Sin duda, Emiliano lo es.
- Sí, amiga. Lo amo.
- Wow, andas en las nubes.
- Veo que aún no te rompen el corazón- dice Teo que va llegando.
- Eso no va a suceder y si vienes en ese plan, mejor vete.
- ¿Cuál es tu afán de molestar a Kat? Están enamorados y son felices- le dice Sonia.
- Las dos son de lo más ingenuas, ¿qué puede un hombre cómo el ver en ti?- me cuestiona.
- Lo mismo que viste tú- le respondo.
- Mejor vete, Teo. Estás insoportable últimamente.
Lo vemos marcharse y llega Javier.
- ¿No me digan que sigue con su mal humor?
- Por desgracia, sí- dice Sonia y le da un beso en los labios.
- Mmm, veo que ustedes avanzaron mucho este fin de semana.
- Así es, por fin Sonia aceptó ser mi novia.
- ¡Felicidades! Se tardó bastante en aceptar.
- Sí, me hizo sufrir.
- No seas exagerado- le da una palmada en el hombro.
- Mejor vámonos o llegaremos tarde a la primera clase.
La mañana transcurre de una clase en otra y llega la hora del receso. Teo está sentado en la mesa más lejana y preferimos mantener la distancia con él. Me duele que siendo mi amigo, no pueda estar feliz por mí.
- ¿Cree que Teo en algún momento supere esto?- le pregunto a Sonia.
- Espero que sí, después de todo tú jamás le diste falsas esperanzas. Sabía exactamente lo que sentías por él.
- Denle tiempo, chicas. Pronto estará bien.
Por la tarde llegó a la empresa y voy directo a la oficina de Emiliano. Rosalía me hace pasar de inmediato.
- Buenas tardes, señora Ferré. Adelante.
- Solo Katherine, por favor.
- No es correcto, señora.
- Yo te digo que sí lo es.
- Está bien Katherine, el señor Ferré la espera.
Siempre llamo a la puerta antes de entrar.
- Adelante- escucho la voz de mi esposo proveniente de adentro de la oficina.
- Hola, mi amor. ¿Qué tal tu día?
- Mejoro en el momento en que cruzaste esa puerta.
Se levanta, una de sus manos está detrás de su espalda y sé que algo esconde.
- ¿Qué escondes ahí, Emiliano?
- ¿Te han dicho que eres muy observadora?
- No necesitan decírmelo, lo sé.
Con su brazo libre toma mi cintura y deja un dulce beso en mis labios.
- Un detalle pata mi bella esposa- en la mano oculta hay un hermoso ramo de flores que coloca frente a mí.
- Mi amor, ¡están hermosos! ¿Cómo supiste que adoro los tulipanes?
- Hice mi tarea.
Me lanzó a sus brazos besándolo efusivamente.
- Sí ese es el premio por un ramo de flores, no me quiero imaginar cuando ye regale alguna joya.
- Te puedo asegurar que prefiero las flores.
- Cada día me enamoro más de ti. Eres única Kat.
- Te amo, Emiliano. Le pediré a Rosalía que las ponga en agua y regreso para comenzar a trabajar.
Mi esposo es un excelente maestro, estoy aprendiendo muy rápido el manejo de la empresa gracias a él. Supongo que mi padre estará de vuelta pronto asumiendo la presidencia y nosotros podremos dedicarnos a nuestras propias actividades.
Quiero poder organizar mi boda y planear la luna de miel que no hemos tenido. Tenemos tantos planes juntos.
Después del trabajo, Emiliano me invita a cenar. Me lleva a un lindo restaurante en donde podemos relajarnos y pasar un rato agradable.
- Este fin de semana quiero invitar a mi mejor amigo a cenar con nosotros. Quiero que te conozca.
- También me agradaría conocerlo.
- Estoy seguro de que se llevarán muy bien. Su nombre es Felipe Santander y estuvo viviendo en México los últimos cinco años. También es abogado y hemos sido muy buenos amigos desde la Universidad.
- Yo me encargo de organizar todo, ¿te parece bien?
- Claro que sí, nadie mejor que tú para hacerlo.
- Será la primera vez que funja como anfitriona en nuestro hogar.
- Nuestro hogar, me gusta como suena.
- Por cierto, la próxima semana tengo cita con la ginecóloga. La pedí por la tarde para que no interfiera con el trabajo.
- Piensas en todo, eso me agrada.
- Es el deber de toda buena esposa.
- Quién me iba a decir que esa chiquilla que dejé de ver un par de años se convertiría en esta hermosa mujer y mejor aún en mi esposa.
- Esa chiquilla, adora ser tu esposa.
El resto de la velada se prodigan amor, besos y caricias. A nadie le queda duda de que hacen una hermosa pareja y además están enamorados.
***¡Descarga NovelToon para disfrutar de una mejor experiencia de lectura!***
Updated 86 Episodes
Comments
Tatiana Moreno Sierra
que nadien le quede duda de lo mucho que se aman
2024-04-11
12