Rose y Katherine se encontraban en su mansión cuando fueron informadas sobre el accidente que sufrió John. Rose era un manojo de nervios, la sola idea se perder a su esposo, el amor de su vida la aterraba.
Katherine logró mantener la calma y le pidió al chófer que las llevase al hospital. En el trayecto no paraba de rogar por la salud de su padre mientras intentaba calmar a su madre.
- Todo va a estar bien, mamá. Papá es fuerte y sano. Tranquila.
- No puedo perder a tu padre, no podría vivir sin él- le dice Rose entre lágrimas.
- No digas eso mamá, papá va a estar bien.
Rose y John son un matrimonio que se ama de verdad, aunque han tenido sus diferencias jamás dejaron que eso los separase.
Llegaron al hospital y corrieron a urgencias, ahí estaba Carlos Ferré esperando alguna noticia sobre la salud de su gran amigo.
- Carlos, ¿cómo está mi esposo? Por favor dime qué sucedió.
- Calma, Rose. Los médicos lo siguen atendiendo. Lo único que sé es que iba en su auto y perdió el control.
- Le he dicho mil veces que debe contratar un chófer.
- Sabes que a papá le gusta conducir su auto, lo extraño es que es muy buen conductor.
- Las autoridades ya están haciendo las investigaciones pertinentes. Vamos a sentarnos y esperamos a que alguien nos dé información.
Los minutos pasan y nadie les dice nada. Emiliano llega y abraza a Rose para darle consuelo.
- ¿Ya saben algo?
- Nada, hijo. Qué bueno qué estás aquí.
- ¿Cómo te sientes Kat?- se acerca a preguntarle.
- Intento ser optimista- responde mientras se alejan de Rose- mi madre se encuentra muy alterada y no quiero que me vea mal.
- Tu padre es fuerte, seguro estará bien y esto solo quedará como un susto.
- Eso espero, pero ya tardaron demasiado en salir y eso no me gusta.
- Tranquila- la rodea con sus brazos y ella apoya la cabeza en su pecho haciendo un esfuerzo por no llorar.
Se quedan así por un largo rato, la cercanía de Emiliano la reconforta y recupera la serenidad. Un médico aparece y Rose se levanta para recibir noticias de su esposo.
- El señor Spencer llegó con varias lesiones internas que afortunadamente pudimos atender a tiempo. Lamentablemente, por la gravedad de dichas lesiones entró en coma y desconocemos cuanto tiempo permanezca en ese estado.
Rose se derrumba, no puede emitir palabra y es Katherine quien se acerca a hacer las preguntas pertinentes.
- Yo soy Katherine Spencer, su hija. ¿Qué sigue doctor? ¿Qué se puede hacer?
- No podemos hacer nada más que esperar a que el señor Spencer reaccioné. Confiamos en que su cuerpo responderá en algunos días. En unos minutos será trasladado al área de cuidados intensivos y podrá pasar una persona a verlo.
- Gracias, doctor.
Kat se acerca a su madre para intentar reconfortarla.
- Hijo, ¿por qué no llevas a Rose y a Kat a tomar algo? Yo me quedo aquí al pendiente.
Emiliano las lleva a la cafetería del hospital, ambas mujeres están en silencio. Su preocupación es evidente e intenta aliviar esa tensión conversando de diferentes temas.
Vuelven a la sala de emergencias y Carlos les informan que ya han trasladado a John y Rose puede entrar a verlo.
Una enfermera la lleva con su marido, la impresión al verlo conectado a tantas máquinas y con tubos saliendo de su cuerpo hace mella en la mujer que no puede evitar derramar lágrimas de dolor al verlo.
- Amor, no puedes dejarnos- le dice entre lágrimas mientras toma su mano- lucha por favor. Te amo tanto, no imagino mi vida sin ti.
Deposita un beso en su frente y se sienta a su lado sin soltar su mano. La enfermera entra para decirle que el tiempo de visita ha terminado y la acompaña hasta la dala de espera en donde se encuentra Carlos, Emiliano y Katherine.
- Mamá- Kat corre a abrazarla y Rose se derrumba en brazos de su hija.
- Me destroza verlo así, hija.
- Lo sé, mamá. Debemos ser fuertes por él. Vamos a casa, necesitas descansar.
- No quiero irme, necesito estar cerca de tu padre.
- Rose, Kat tiene razón, necesitas descansar. John las necesita fuertes- le dice Carlos.
- Está bien, vamos. Mañana temprano quiero estar de vuelta.
- Claro que sí mamá. Gracias, Emiliano. Gracias Don Carlos.
- Nada que agradecer, hija. Ustedes más que amigos, son familia.
- Intenten, descansar- pide Emiiano.
Al llegar Kat pide que le preparen un té a su mamá y la lleva a su habitación para convencerla de descansar. Una vez que se queda dormida ella se ducha y se pone una pijama cómoda.
Acostada en su cama no puede evitar sentirse angustiada y comienza a llorar por su padre. Miles de situaciones pasan por su cabeza, ella no sabe nada de la empresa y su padre faltase no sabría qué hacer.
Ahora se da cuenta del por qué su padre insistía tanto en que debía conocer el manejo de sus negocios y se arrepiente de no haberlo hecho antes.
Intenta dormir sin éxito, muy temprano se levanta y se viste para salir al hospital. Rose despierta y también se arregla para salir.
En el hospital las esperan Carlos y Emiliano.
- Aún no hay novedades- anuncia Carlos.
Ambas mujeres tienen un semblante de preocupación.
El médico habla con ellas y les dice que deben esperar varios días y volver a realizar estudios para descartar complicaciones. Llegan Ramón y Antonio.
- Acabamos de enterarnos del accidente. ¿Cómo está John?- pregunta Ramón.
- Mi papá está en coma, no sabemos cuando despertará.
- Lo siento mucho, lo que necesiten cuentan con nosotros.
- Gracias.
- Preciosa, tienes mi número. No dudes en llamarme si necesitas algo.
- Te agradezco, Antonio.
Emiliano se acerca a Kat y rodea sus hombros con su brazo, ella se recuesta sobre su pecho y Antonio pone distancia.
Rose está tan sobrepasada por la situación que no se da cuenta de la tensión que hay entre los tres más jóvenes.
Los días pasan y John sigue en coma, Emiliano y Carlos se han mantenido pendientes de Rose y Kat. Ramón y Antonio ven la oportunidad de tomar el control de la empresa y citan a una reunión de consejo.
Carlos al enterarse decide hablar con Rose y Kat para informarles sobre las decisiones que tomó John en caso de que llegase a faltar.
- Entiendo, pero mi padre no está muerto y estoy segura de que se va a recuperar.
- Lo sé Katherine; sin embargo, no hay quien tome decisiones en su lugar y es el accionista principal.
- Además, Ramón y Antonio están aprovechando la situación para intentar hacerse del control de la empresa- dice Emiliano.
- Ellos alegan que ninguna de ustedes está capacitada para llevar el mando de la empresa. John tomando en cuenta que algo pudiese suceder le llamó al notario hace algunos meses para dejar indicaciones precisas en caso de que no pudiera seguir al mando de la compañía.
- ¿Usted sabe de qué se trata Don Carlos?
- Sí, Kat. Él quería que Emiliano y tú contrajeran matrimonio.
- ¿Cómo? No entiendo- dice Rose.
- Yo sí mamá. Papá confía plenamente en Emiliano y seguramente quiere que nos casemos solo para que yo le ceda el control a Emiliano y la empresa no esté en riesgo.
- Pero ustedes ni siquiera tienen una relación, ¿cómo van a casarse? Además, hay una diferencia de edad, tú eres muy joven para un compromiso de esa magnitud.
- Supongo que no será un matrimonio real, bueno para los demás sí más no para nosotros.
- Así es, tu padre dejó redactado un contrato en donde estipula el tiempo que durará el matrimonio y que Emiliano no tiene derecho a nada de tu patrimonio.
- ¿Tú sabías esto, Emiliano?- cuestiona Kat.
- Tu padre me lo dijo, sí. Obviamente, no esperábamos que algo así pudiera suceder y lo tomamos solo como una medida precautoria de su parte.
- Pues entonces, hagámoslo. Confío en que papá sabe por qué lo hizo.
- Ramón citó a una junta de consejo el día de mañana- menciona Emiliano.
- Debemos apresurar las cosas- afirma Kat.
- Hija, debemos analizar bien la situación.
- No hay nada que analizar mamá, corremos el riesgo de que Ramón y Antonio tomen el control de la empresa y la verdad es que no confío en ellos.
- ¿Y qué le diremos a la gente que pregunte?
- Que nosotros teníamos una relación desde hace tiempo y no lo habíamos hecho público.
- Está bien, confío en que será lo mejor.
- Don Carlos, ¿puede hacer los trámites para el matrimonio civil?
- Claro, me pongo de inmediato con eso.
- Tranquila- le dice Emiliano a Rose- voy a velar por sus intereses, pueden confiar en mí.
- Lo sé, hijo. Gracias.
La vida de Katherine y de Emiliano cambiará drásticamente en algunas horas. ¿Será que puede nacer un amor verdadero entre ellos? ¿Podrán superar los obstáculos que se avecinan?
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Updated 86 Episodes
Comments
Graciela Saiz
para mí no fue un accidente, el padre de Antonio hizo algo seguro 😏
2024-08-10
5
Brenda Lozano
Me gusta porque no fue como las otras novelas, que nunca se han visto y las familias por estar al borde de la quiebra deciden casar a la hija
2024-07-01
7
Fidelia Martinez
Ese amor ya existe,seguro tendrán sus inconvenientes,pero el amor cuando es verdadero,sabe luchar y triunfar
2024-05-07
5