Ante esta declaración Aurora no terminaba de creerlo.
- Por favor Aurora, sabes que en todos estos años que esa loca ha estado casada con mi hermano yo jamás me he enredado con ella. Me conoces.
Aurora pensaba que él tenía razón, él siempre ha Sido un hombre muy correcto. Y él ya le había contado todo sobre la relación que tuvo con ella, y como terminó todo.
Ricardo rodeó suavemente a Aurora con sus brazos y le acaricio la cabeza.
- Si sientes lo mismo que yo siento por ti, por favor dame una oportunidad. - le pidió Ricardo con voz masculina pero a la vez suave.
Ella levantó la cabeza y lo miro a los ojos. La verdad le encantaban esos ojos. Decidió rendirse a ese sentimiento. Así que asintió mientras le decía.
- Si jefe, si quiero darte una oportunidad.
Ricardo sonrió grandemente, y beso a Aurora con delicadeza pero a la vez con deseo.
- Te prometo que no te arrepentirás. - Le dijo Ricardo.
Ella asintió y siguieron besándose.
Entraron a la casa muy sigilosamente, ya que era tarde. Y Marjorie y los empleados ya debía estar durmiendo. Subieron las escaleras como 2 amantes fugitivos. Entraron a la habitación, y Ricardo la pegó contra la puerta. La besaba con desespero y profundo deseo.
Ya se estaba subiendo la temperatura en la habitación cuando Ricardo le dijo que quería hacerla suya.
- Sí, quiero que me hagas tuya. - respondió Aurora con voz agitada.
- Estás segura amor? — le pregunto Ricardo.
- Sí, totalmente segura.
Las manos de Ricardo acariciaban todo el cuerpo de Aurora con desespero. Ya no podía controlar la necesidad de poseerla.
Ricardo empezó a hacer un camino de besos desde el cuello hasta el escote, mientras sus manos acariciaban las piernas de Aurora provocando en Aurora ligeros gemidos que enloquecían a Ricardo.
Empezó a desabotonar la blusa de Aurora, y tomo uno de sus senos y succionó el pezón, Aurora gimió con tanto deseo que Ricardo la cargo y rodeo su casera con las piernas de ella. Y la llevo a la cama.
La coloco delicadamente en la cama y se alejó un poco para quitarse la ropa y quedar completamente desnudo ante Aurora. Dejando ver su masculinidad en todo su esplendor.
Los ojos de Aurora brillaban de deseo y lujuria.
Ricardo con mucha dulzura la termino de desvestirla mientras besaba cada parte de su cuerpo. La recostó en la cama y se dejaron consumir por el fuego de la pasión y el deseo.
Consumando así su matrimonio por contrato.
Esa noche hicieron el amor como si no existiera un mañana. Cómo si solo tuvieran esa noche. Ricardo conoció todo el territorio nunca antes explorado del cuerpo de Aurora. Y se sentía el hombre más afortunado del mundo.
Amanecieron profundamente dormidos con sus cuerpos entrelazados. Ricardo despertó y al ver que tenía entre sus brazos a esa bella mujer que se había entregado a él en cuerpo y alma. Se dibujó una gran sonrisa en su rostro.
Se levantó muy despacio para no despertarla y sé su hoy bajo a buscar desayuno para llevárselo a la cama.
Bajo y en la cocina estaba Marjorie con una taza de café y al ver a Ricardo sonrió cálidamente.
- Buenos días Marjorie - dijo Ricardo amablemente.
- Buenos días Ricardo. ¿Cómo pasaron el día ayer los enamorados? ¿Dónde está Aurora?
- La pasamos muy bien, fue un día inolvidable, ella está durmiendo. Quería ver si era posible que pudiera subirle el desayuno a la cama.
- Pero claro que sí!!!, un buen esposo siempre debe consentir a su esposa y viceversa. - dijo Marjorie tomando su café.
- Ya hoy regresamos en la tarde a Nueva York. Quería agradecerte también tu hospitalidad y tu confianza al dejarnos publicar tu manuscrito.
- Gracias a ustedes por tan grata compañía estos días. Me legra muchísimo su visita. Y quiero decirte que las puertas de mi casa estarán siempre abiertas para ustedes. - le dijo Marjorie, lo abrazo y se retiró.
Ricardo sintio una agradable sensación de gratitud. En ese viaje no solo consiguió el manuscrito que tanto deseaba. Si no que también encontró a el amor de su vida.
Entro con mucho cuidado a la habitación con la bandeja en las manos. La puso en una mesita que tenían allí y se sentó al lado de Aurora que aún dormía.
La empezó a besar dulcemente en la cara y en los brazos mientras le decía.
- Amor, despierta. Ya es hora de desayunar. Necesitas alimentarte.
Aurora empezaba a moverse de forma perezosa, le dolía todo el cuerpo, por la noche de pasión que habían pasado.
- Amor buenos días. A despertase dormilona. - dijo Ricardo con mucha dulzura.
- Buenos días, amor, es que me duele mucho el cuerpo. - dijo Aurora con una cara de puchero que conmovió su corazón.
Ricardo se levantó, fue al baño, preparo la bañera y luego regreso a la habitación, cargo a Aurora y la llevo al baño, la bajo delicadamente y la desvistió con tiernos besos. Y le dijo.
- Espero no haber sido muy rudo contigo amor.
- No mi vida, al contrario, fuiste muy delicado y gentil. Pero al ser mi primera vez mi cuerpo se resiente un poco.
Ricardo la beso con suavidad y le dijo.
- Entra a la bañera amor. Este baño te relajará y te sentirás mejor. Luego desayunamos en la cama. Hoy debemos regresar. - La beso y la dejo para que tomara su baño relajante.
Los recuerdos de la noche anterior con Ricardo invadieron la mente de Aurora. Un rubor se apoderó de su rostro. Tomo una gran bocanada de aire y se sumergió en la tina.
Termino su baño relajante, salió de la tina, se secó y se cubrió con la toalla. La verdad ese baño sí que la relajo de verdad.
Salió a la habitación, Ricardo estaba parado frente a la ventana, con sus manos en los bolsillos, ese Jean parecía mandado a hacer solo para él, tenía una camisa color vino, todo en ese hombre era perfecto, alto, guapo, inteligente, creativo, caballeroso, pensaba Aurora mientras estaba parada en el umbral de la puerta del baño y lo miraba absorta en esos pensamientos.
Ricardo volteó y la vio allí, tan bella y tan distraída.
- Amor, ¿me estás haciendo una insinuación? - pregunto Ricardo con una sonrisa pícara.
- ¿Qué? ¿Por qué? - pregunto Aurora con inocencia. Mientras miraba como Ricardo se le acercaba lentamente.
- Porque estás seximente envuelta en una pequeña toalla, sin quitarme la vista de encima. ¿Qué crees que debería pensar?
Termino de decir mientras la tomaba por la cintura y la besaba suavemente.
Aurora se sobresaltó, y totalmente sonrojada le dijo
- No es eso, es que acabo de salir de la bañera y salí a vestirme para desayunar y te Vi allí y me distraje solo un poco.
Al verla así, tan tímida y sentirla temblando en sus brazos le pareció un hermoso ángel caído del cielo para llenar su vida de amor. La beso en la nariz y le dijo con una dulce voz.
- Eres mi diosa, mi ángel, y te juro que te cuidaré, nunca te fallaré. Ahora ve y vístete para que desayunemos, en 3 horas debemos tomar el vuelo de regreso a Nueva York.
Aurora se sentía tan feliz, cada una de las palabras que le dijo Ricardo llenaron de calidez e iluminación su corazón. Él era el primer hombre que de verdad había entrado en su corazón. Y se ajustaba perfectamente en él.
Se vistieron, desayunaron entre risas y besos.
Bajaron y se despidieron de Marjorie con una gran y cálido abrazo.
- Sra. Marjorie, muchas gracias por recibirnos, por todas sus atenciones. - le dijo Aurora.
- Mi querida, no me llames Sra. llámame Marjorie, y gracias a ustedes por venir. Hace. Mucho tiempo que está vieja no tenía invitados en casa. Estaba tan obsesionada con mi trabajo que me olvidé de disfrutar de agradable compañía, de los hermosos países de Vail, y de tantas cosas.
- De verdad muchísimas gracias, quisiera regresar y visitarla más adelante si me permite.
- Claro que sí Aurora, me harías muy feliz. - respondió Marjorie con una gran sonrisa. - Ahora voy a tener más tiempo, ya que estoy retirada. Jajajaja
- Muchas gracias por recibirnos y por. La confianza puesta en mí, trabajaré duro para que tu libro de retiro sea un éxito total. - dijo Ricardo.
- Sé que lo hasta. No espero menos de ti. Pero bueno, ya se les está haciendo tarde. Vayan antes de que pierdan el vuelo.
- Si es verdad, vamos cariño, ya es hora de irnos. - Dijo Ricardo mientras le abría la puerta del auto a Aurora.
Subieron y se dirigieron directo al aeropuerto.
Su vuelo fue tranquilo, ellos destilaban amor y dulzura. Eran todos unos recién casados.
Llegaron a la casa de Ricardo, que ahora sería de los 2. De repente cuando estaban en la puerta, Ricardo la abrió y de repente cargo a Aurora y le dijo
- Está vez es en serio, entraremos a nuestra casa como unos verdaderos recién casado. - dijo Ricardo mientras Aurora reía.
Entraron y la subió cargada hasta la habitación de Aurora, allí la bajo y le dijo
- Bueno, creo que debemos pasar todas tus cosas a mi habitación. - le dijo Ricardo.
- Si amor - le dijo Aurora, se puso de puntas y lo besos con dulzura.
Luego de eso pusieron manos a la obra, y pasaron las cosas de Aurora a la habitación principal.
Al terminar Ricardo la cargo y la llevo al baño, la beso con deseo y se quitaron la ropa y se metieron en la ducha he hicieron en amor con pasión desbordada. Y el resto de la noche fue de entrega y pasión.
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Comments
Alicia Sague
❤️🔥❤️🔥❤️🔥❤️🔥 fuego puro
2024-12-04
1
MALÚ 2834
La casera que era,,de naranja o de limón 😂😂😂😂
2024-04-13
2
GiovannaXchelMayaCejudo
matrimonio por contrato consumado...
ahora falta reforzar alianzas con un Bb...
2024-03-27
3