Camilhe
Al salir del hospital y con esa deuda por pagar volví a la casa y me piden desocupar el lugar dne viviamos porque el sitio fue vendido y el nuevo dueño necesita hacer unos arreglos. No sabía que hacer, con deudas y en la calle.
Regresando con Alison, después de comprar en un tienda me consigo al administrador del edificio.
— Que bueno encontrarla señora Bailey, ¿ya recibió mi aviso? — el hombre de gafas y ropa sudada
— Si lo recibí, señor Verla, pero mi hija se está recuperando y no he podido buscar un sitio…
— Ay cuánto lamento por su pequeña, pero mañana debo entregar el edificio. Así que hasta mañana puede estar ahí.
— Pero…
No me dejó terminar porque se fue. No puedo mudarme porque no sabia a dónde ir. Miro el cabello de mi pequeña y su sonrisa, teniendo esas ganas enormes de llorar por no saber que hacer.
Subí al departamento y con tristeza recogí algunas cosas sin saber que hacer.
Llaman a la puerta y al abrir un hombre de traje me mira.
— ¿La señora Camhile Bailey? — dice en voz gruesa.
— Si, soy yo.
— Mi jefe quiere verla, así que yo la llevaré a usted y su hija con él.
Pensé que era una broma, o pensé que quizás era algo que ver con el edificio, no sé, pero no me pensaba ir con un desconocido
— ¿Quien es tu jefe y para que quiere verme? — digo y el hombre me observa serio.
— El señor Franco Rossi es mi jefe, y después que hablar con él sabrá que es lo que desea —. Miró él y aún así no confío.
— Pues dígale al señor Rossi que ahora no puedo hablar con… — quería cerrar la puerta y el hombre no me dejó.
— El me dijo que no me fuera hasta que usted y su hija, vengan conmigo — levanto una ceja.
¿Qué es tan importante para que un hombre como él necesite hablar conmigo?
— ¿Quiere decir que debo ir? — le pregunto al hombre aunque me la hacía a mi.
— Venga señora — el hombre abre más la puerta y me guía la entrada.
— Ok.
Busco el bolso de Alison y cargo en brazos a mi hija, salgo siendo un hombre sin saber de qué se trata todo esto.
Vamos a la zona norte de la ciudad, donde hay grandes mansiones que las rodea hermosos jardines, Alison y yo miramos por la ventanilla y mi hijita se sorprende y me señala las casas. Nos detenemos en una algo moderna pero igual de grandes, paredes blancas y grandes ventanales, jardín lleno de flores de todos colores,cuando se detiene el vehículo me hace salir y me guía hacia dentro de la casa, pisos de mármol y paredes altas, una escalera de madera logro divisar y un salon que parece una sala de estar con sofá de cuero negro.
— Por aquí — me guían por un pasillo con una escalera más pequeña que la anterior pero igual despaciosa. Solo una puerta, entonces el hombre toca.
Luego de un Pase el hombre me hace entrar. Era una oficina con paredes cubiertas de madera oscura, un escritorio del mismo material que las paredes y de un lado algunos estantes y archivadores igual del mismo color, el olor predominante es de la madera pulida como todo ahí.
El hombre en el fondo lo recuerdo bien,cabello negro ojos azules, me mira despegando su ojos de su computadora, levanta la cabeza y mira a mi hijita que está callada sobre mi, como yo, no tiene confianza de ese lugar.
— Buenos días maestra, pase y siéntese — dice y su voz es gruesa y profunda, le queda muy bien con su mirada.
Camino hasta una silla frente a su escritorio, el no deja de mirarnos, sus ojos se pasean de mi a Alison.
— Es su hija ¿no? — pregunta mirando a mi pequeña, quien se acurruca sobre mi y esconde su rostro en mi cuello, se siente intimidada por ese hombre.
— Si, se llama Alison — acaricio el cabello y la espalda de mi hija para calmarla.
— No voy a perder tiempo Maestra — dice mientras cierra su laptop y puedo verlo mejor. llevaba una camisa verde remangada hasta los codos, sus manos un solo anillo grande con una piedra de grábate y en su muñeca un reloj dorado que imagino que vale mucho más que 6 salarios de maestra.
— Quiero contratarla para que sea la tutora de Ghinger, aquí está un contrato — busca entre sus gavetas y me lo muestra se levanta — se que no tiene trabajo y mi chófer me informo que debe irse de dónde vive.
Me mira, sabe todo lo que me pasa, no lo dudo, ellos con dinero pueden saber todo, pueden manejar todo, son poderosos.
— Mi propuesta es simple, usted se viene a vivir a mi casa, se encarga de mi hija, será su tutora, su niñera, su amiga, lo que Ghinger necesite — lo miro y rio.
— ¿Quiere deshacerse de su hija? — el hombre se apoya en su escritorio y me mira serio.
— Yo cuido de Ghinger solo, la llevo al colegio, la busco, toda sus comidas la comparto con ella, desde que usted es su maestra, es de lo único que ella habla — el hombre me da la carpeta y suelto a Alison que se baja de encina de mi.
— Nena no ven — le digo cuando la veo caminar hacia un estante lleno de autos en miniatura.
El hombre fue más rápido y la sostuvo en sus brazos, le dió uno de los carros.
— No son juguetes — le dice y mi niña lo mira y luego a mi, está asustada.
Voy hasta ellos pero el se acerca a un tablero que está en la pared.
— Lorena que suba! — da una orden.
— Te dejaré ese que es con quien jugaba Ghinger cuando era de tu tamaño — trato de quitarle a mi hija y el hombre no me lo peromite deja.
— Lorena la cuidara mientras hablamos — en ese momento tocan la puerta y el mismo la abre, una muchacha como de veinte años recibe a mi hija.
— Dale comida y cuidala bien — el hombre cierra la puerta y se vuelve a poner frente el escritorio, y toma la carpeta que la deje sobre la silla.
— Podemos discutirlo, no tengo problemas pero si me gustaría que aceptará, Ghinger estaría feliz — usa a su hija para que acepte.
— Podría pensarlo? — le digo y el hombre sonríe.
— Maestra, creo que no tiene muchas opciones o si? — sabe que no tengo donde vivir, y sin trabajo tampoco puedo pagar uno ahora.
— No, no tengo ninguna mas, señor Rossi, pero tampoco firmaré algo sin saber de qué se trata — la miro desafiante.
Ellos se acostumbran por su dinero conseguir todo lo que desean, cosas y hasta personas. Y de esa misma manera destruyen, pero en algo tiene razón, no tengo opciones y vivir ahí y trabajar es algo que necesito urgente.
— Mi hija…
— Puede cuidar de su hija y la mía, ¿no? Está dentro del contrato, usted vive en mi casa tiene comida, un techo, puede estar con su hija, sin dejar de lado a la mía.— me explica mostrándome el contrato — esa es la condición, dediquele tiempo a mi hija, ella tiene muchas actividades extras, usted se encargará de que ella cumpla con sus horarios, con sus tareas, sería como tener una…
— ¿Una mamá? ¿Eso quiere que yo sea para Ghinger? Porque ella ya tiene una y yo no puedo ocupar su lugar por más esfuerzo que haga.
Se queda en silencio.
— El padre de su hija, se ocupa de ella? — dice de repente — ¿de su salud, de su educación, de sus gastos? ¿El cubre todo eso, maestra?
Ahora yo me quedo en silencio.
— Veo que como la madre de mi hija, prefiere ser ausente para ella — cruza sus manos y entrelaza su manos en su regazo. Son muy grande y venosas, que cubren tambie sus brazos, o lo que pued ver de ellos.
— No tiene que ver conmigo y con mi hija.— digo
— Si tiene que ver porque Ghinger le tiene cariño, lloro porque ahora no era maestra, me hizo buscarla para poder verla, la lleve al hospital donde estaba su hija, una hija que esconde porque nadie sabe que existe.
— Es mi hija, yo hago lo que sea mejor para ella — lo interrumpo. — si tengo que esconderla lo hago.
— Ghinger es mi hija y hago lo que sea por ella.
Nos miramos, es así, somos padres, nuestras hijas son lo más importante que poseemos,quizás el pueda hacer mucho más que yo por su posición económica. Y sabe el cariño que Ghinger tiene por mi, solo lo hace para conocerla y verla tranquila, pero yo no puedo ser una madre para ella, podría salir lastimada si yo al final me voy, porque no pertenezco a ese lugar.
— Si acepto que ganó?
El me mira y sonríe
— Parte de no estar en la calle con su hija, un buen trabajo, con una bonificación, un techo comida y que su hija estará segura aquí, de quién la esconde — su voz segura,sabe que no puede negarme.
— Acepto — digo — voy a leer el contrato antes de firmarlo si algo no me gusta lo cambio o me voy.
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Traigo imágenes. Me ayudada por un generador AI
Camilhe ❤️
Alison 👧🏻
Franco 😍
Gingher 👧🏼
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Updated 83 Episodes
Comments
Natalia Hernandez
Pero si la acaban de pasar a un cuarto ya le dieron la salida
2024-11-22
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Candelaria
Dios no desampara a los de buen corazón
2025-01-21
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Lily Henao
Muy bien Cami, eso e llama DIGNIDAD.../Smile//Smile/
2024-11-09
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