No me molestas, solo me asusté un poco. --le di una pequeña sonrisa mientras me estoy acomodando para quedar sentada con las piernas entrecruzadas--
- Disculpa Tina --suspiro-- De verdad que no te quise asustar... --mientras se acomoda de lado aún acostado-- Tengo una pequeñita curiosidad --hace la muestra con sus dedos mientras va cerrando poco a poco su ojo y voltea para verme de frente-- Por qué siempre estás tan sola?
- Prácticamente, no tengo a nadie más... --le digo mientras encojo mis hombros--
- No es posible! --se sento frente a mi--
- Que no puede ser posible? Solo tengo a mi amiga Michelle --se lo digo con una sonrisa porque al hablar de Michelle mi corazón salta de alegría-- ella es la hermana que nunca tuve pero la vida se encargó de regalarme y es mi gran apoyo, mi mamá está en el cielo...
- Lo siento mucho, no lo sabía...
- La verdad es que no sabes nada de mi, bueno en realidad nadie aquí sabe nada de mi solo Michelle.
- Michelle? Ella es la bonita que...
- Disculpa Santiago, pero no vuelvas a repetir esa palabra, de verdad si quieres tener una amistad conmigo esa palabra está prohibida en mi entorno... --se lo dije algo tranquila pero aún no puedo evitar sentirme algo incómoda al escucharla--
- No entiendo que dije de malo, Tina?
- Puedes usar otro sinónimo como hermosa, bella, elegante, bien parecida, agraciada; pero por favor no la vuelvas a repetir por lo menos cuando yo este.
- Está bien, está bien! No pasa nada... --me miraba algo extraño, claro es lógico pues no sabe nada-- No volverá a pasar, Sí? Tranquila. --metió su mano en el bolsillo de su chaqueta y yo atenta a todo, saco unos bombones, me tendió uno que tarde en tomar-- No tiene nada malo, bueno mejor te lo cambio --destapo y se comió el mío-- Ves, no tiene nada malo... Solo es chocolate... --me dijo con una mueca de sonrisa--
- Gracias --lo destape y lo comí, quedamos por un rato en silencio, él se volvió a acostar en la grama mirando al cielo--
- Sí, no quieres hablar te entiendo --decía con la mirada fija al cielo-- perfectamente, pero si en algún momento necesitas desahogarte y tu amiga no está cerca, no dudes en tocar a mi puerta, sabré escucharte...
- Gracias...
- Ya deja de agradecer tanto y vamos a seguir mirando las estrellas... --me volví a acostar, allí pasamos un buen rato en total silencio cada quien en su lugar, solo la brisa de la noche chocaba en mis mejillas mientras la luz de la luna y las estrellas hacian del lugar un ambiente bastante calido y agradable--
Varios días después...
Venía caminando por la acera de la plaza como hago en varias ocasiones antes de llegar al departamento pero hoy de pronto escuche un pito de auto...
- Tina! --volteo y Santiago me saluda desde su camioneta-- Vas al Conjunto Residencial?
- Sí...
- Sube, te llevo!
- No! Gracias, de vez en cuando me gusta caminar para tomar aire fresco y puro...
- Espera un momento! --se estaciono un poco más adelante, lo veo bajar y cruzo la calle viniendo hacia donde yo estoy --
- Que haces? --se coloca a mi lado--
- Te acompaño! --me mira con una pequeña sonrisa-- Tal vez se me pegue algo bueno!
- No es necesario que me acompañes, es más no puedes dejar tu camioneta allí.
- Si puedo, en ese lugar se puede estacionar además la cerré completamente; tranquila que no le pasa nada... Por qué no quieres que te acompañe? Ah! Ya entiendo, esperas a alguien?
- No, no! No espero a nadie...
- Y entonces? ¿Es que no quieres que te vean conmigo y se lo digan a alguien?
- No Santiago, nada de eso... --respire-- Solo estaba disfrutando del lugar, me gusta pasar por aquí y caminar antes de llegar a casa.
- Entiendo! ¿Entonces Señorita me permite acompañarla en su paseo?
- Claro, por qué no? --empezamos a caminar con mucha paciencia, ninguno tenía prisa--
- Muchas veces la soledad no es muy buena compañía... --me dice un poco más serio--
- Tienes mucha razón, pero sabes Santiago a pesar de que mi familia prácticamente nos dio la espalda a mi mamá y a mi cuando más ella los necesitaba, yo en estos momentos aún creo que fue lo mejor; siempre fuimos ella y yo, hasta que llego Michelle a nuestras vidas y le dio un aire diferente a todo... No siempre el tener dinero significa que eres la persona más feliz del mundo... Michelle y yo somos de clases sociales muy diferentes y aún así somos las mejores amigas del mundo...
- Cuando hablas de Michelle se te iluminan los ojos... ¿La quieres mucho? --me señaló una banca, dónde tomamos asiento--
- Demasiado... Michelle, ella es... Lo mejor que me pudo pasar...
- Ustedes son... --mientras unía sus dedos insinuando que si somos lesbianas, entendí perfectamente--
- Pareja? -- arrugué mi entrecejos-- No! Para nada --solté una pequeña risa-- Bueno! ¿No en ese sentido. ¿No me digas eres homofóbico?
- No! Tina, como crees? --mientras recuesta su espalda de la banca-- Yo respeto el gusto y la elección de cada quien, siempre que se sientan felices... Solo te lo pregunto por tu expresión de alegría cuando hablas de ella.
- Es imposible no sentir todo esto por ella --mientras me hago un gesto moviendo las manos cerca de mi pecho-- Sí, prácticamente Michelle me devolvió las ganas de vivir --se me escapó una lágrima que rápidamente limpie-- Gracias a ella y a algunas personas que gracias a ella pude conocer es que hoy soy esta Tina.
- Tina disculpa! Tal vez hoy no sea el mejor momento pero tengo cierta curiosidad, pues prácticamente tu mundo gira en torno a ella... ¿Te gusta tu amiga?
- No! Santiago ya te había dicho que ella es la hermana que nunca tuve... En un principio de cierto momento si dependía mucho de ella y de Mark su novio, pero ya hoy aunque nos mantenemos bastante comunicadas soy un poco más independiente, pero sobre todo me siento más segura.
- Segura?
- Sí... Muy segura, yo desde muy niña he sido bastante fuerte... Sabes! --respire profundo, mientras me recuesto de la banca-- Sufrí de Bullying durante un buen tiempo en el colegio, solo porque era la niña pobre, la de color, la feita, la greñuita, la de la nariz de cochino como ellos me decían, ya llegó un momento que sentía que no podía más pero me hacía la fuerte para que mi mamá no lo notará pues yo era la hija de la señora que limpiaba en el colegio y mi educación allí era gratis; hasta que llegó Michelle y desde el primer día que entró a nuestra clase hicimos una muy linda amistad, somos prácticamente inseparables a ella nunca le importo que yo fuera tan pobre siempre me respeto y trató como persona, no con desprecio como nuestros queridos compañeros de clases...
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...🌻❤️🇻🇪🙂...
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Updated 72 Episodes
Comments
Cinzia Cantú
El bullying es terrible y no se olvida
2024-07-13
1
Mercesan
El bullying es terrible, marca a los niños y el daño psicológico es tremendo
2024-03-15
1