Lizzy acomodaba la cama, sé sentía mejor y empezaba a preocuparse por su amigo Napo, era más tarde de lo que acostumbraba a dejarlo solo.
- ¿A dónde vas?- interrumpe Enzo
- Debo irme, agradezco su hospitalidad, pero mi perro me espera- responde tranquila
- El médico ordenó que debe descansar- insiste
- Señor Manccini, estoy muy bien, lamento el infortunio- dice agradecida
Lizzy se dispone a salir, pero Enzo la detiene.
- Espera, creo que le debo una disculpa, no tenía porque haber hablado en ese tono- lo dice algo avergonzado.
- ¿Sé está disculpándo Señor Manccini?- dice Lizzy divertida
- No haga esto más difícil- dice Enzo algo serio
- ¿Papá?- sorprende Lorenzo
Lizzy al verlo le sonríe, pero el pequeño permanece en un tono frío
- Campeón, ¿Necesitas algo?- pregunta curioso
- Es hora de mi cuento, quiero dormir- reclama Lorenzo
Lizzy observa el cuadro y se sorprende al ver la actitud de Enzo cambiar de cien a cero, era otro totalmente diferente.
- Hijo tengo una reunión importante, ¿Puedes esperarme unos minutos?- Le pregunta Enzo a su hijo.
- Podemos hacer algo mientras tu papá termina su reunión- interviene Lizzy.
Enzo la observa irritado, pero observa la cara de su hijo suavizar los gestos.
- Lizzy se acerca lentamente a Lorenzo, este no estaba muy convencido, pero acepta la ayuda de Lizzy.
- ¿Sabes el cuento de moby Dyck?- Pregunta Lorenzo
- "No está en ningún mapa. Los lugares verdaderos nunca lo están"- responde Lizzy
Esto hace sonreír a Lorenzo, era un niño con una de las sonrisas más hermosas que existieran, lástima que no lo hacía muy a menudo.
- Prometo que no voy a tardar, solo será unos minutos- repite Enzo
- Qué te parece Lorenzo si me enseñas tu habitación- le dice Lizzy, mientras Enzo aprovecha para salir
- Es por allí- responde Lorenzo
Lizzy se sorprende al observar lo habilidoso que era el pequeño en su silla de ruedas, rápidamente llegan a su habitación, la cara de Lizzy decía todo, era una mega habitación, con todas las comodidades posibles.
- Tu habitación es hermosa, tienes todas las comodidades inimaginables- dice Lizzy aún con su cara de sorpresa.
- Vas a quedarte ahí de pie o vas a leer mi cuento- dice Lorenzo algo irritado
- Oh, lo siento, tienes razón, vamos a leer- responde avergonzada Lizzy
Lorenzo le indica donde estaba el libro.
- ¿Deseas que te ayude?- pregunta
- Puedo hacerlo solo- responde el niño
esta sonríe y se sienta en el buró, cruza delicadamente sus piernas con la disposición de comenzar a leer.
Al cabo de un rato, Enzo entra cuidadosamente a la habitación, mientras Lizzy, lo cubría con su manta y procedía a apagar la lámpara.
- La reunión se tardó más de lo acostumbrado- dice Enzo
- No se preocupe, Lorenzo se a dormido rápido- contesta.
- Una camioneta la espera afuera para llevarla a su casa, en su cuenta deposité el pago adelantado, mañana puede firmar contrato- dice Enzo abruptamente
- oh, bueno, no habíamos llegado a ningún acuerdo Señor Manccini- dice tímida Lizzy
- Has leído el libro favorito de mi hijo, eso es suficiente para mí- sonríe
Por primera vez Lizzy observa a Enzo sonreír, aunque parecía exhausto, a sus ojos les faltaba brillo y un par de ojeras delataba su cansancio, no dejaba de ser guapo.
- ¿Cómo sabía mi número de cuenta?- solo se le ocurre hacer esa pregunta
- Sé todo de usted señorita Rocci, no cualquiera entra a mi casa- dice en tono frío.
Enzo volvía y se ponía su chaleco, era el habitual
- Conoce la salida, feliz noche señorita Rocci- dice por última vez Enzo saliendo de la habitación
Esto deja a Lizzy llena de dudas, pero sé dirige hasta donde descansaba por la comida que le había guardado a napo, sonríe incrédula al recordar que Enzo había depositado dinero en su cuenta, así que revisa y para su sorpresa tenía una cuenta con varios miles, sonríe de par en par, por fin podía comprar una lacena decente, comida para -Napo y pagar algunas cuentas, sin tardar más sale rápidamente de allí.
De camino a su casa le pide al conductor dejarla unas calles más abajo, iba a comprar víveres, por fin tendría para comer decentemente, se tarda unos minutos y por fin llega a su anhelada casa, su fiel amigo celebra que ella por fin llegara.
- Mi Napo, traje comida, ya no más galletas de soda, le sirve en el bol su comida favorita.
Lo observa comer feliz y con eso bastaba, se pone su pijama y revisa la notificación de su correo electrónico, Enzo había enviado algunos documentos para que firmara, esto llama profundamente su atención.
- Contrato laboral de la señorita Lizzy Rocci- decía en el asunto
● Total y exclusiva confidencialidad en lo relacionado dentro de mi casa y entorno, en caso de faltar a esto será puesta una multa por un millón de dólares
● No podrá exponerse públicamente con Lorenzo Manccini, sin autorización.
● Tendrá dos domingos de descanso al mes, y en caso de que necesite de sus servicios fuera del horario laboral se le pagará horas extras, su horario será de lunes a viernes de 7am a 3pm y sábados se practicarán talleres didácticos de 10am a 4pm, los domingos que tenga que estar al cuidado de Lorenzo es porque tengo viajes pendientes.
● Debe estar disponible cuando se le requiera y si necesita un permiso, pedirlo con tres días de anticipación.
Lizzy se sorprende con este contrato, era algo exagerado, pero necesitaba el trabajo, no podía pensar mucho, necesitaba con urgencia de este trabajo.
...****************...
- ¿Interrumpo?- llama a la puerta Mila
Enzo se levanta de la silla y suelta la carpeta que tenía en la mano, estaba algo incómodo.
- Ya me retiro a descansar, fue un día bastante agotador, deberías hacer lo mismo- le ordena a Mila
- Sí ya me voy a dormir, solo quería darte las buenas noches- sonríe
Enzo besa la cabeza de Mila y se retira, la curiosidad puede y Mila revisa la carpeta que Enzo leía con tanta atención y aparece una foto de Lizzy, aparecía paseando un perro, otra foto de Lizzy caminando tranquilamente, fotos de la parte de afuera de un edificio, algo viejo y hablaba claramente de su rutina diaria, Mila deja la carpeta como estaba y sale de la oficina.
Al día siguiente, Lizzy estaba en la sala de espera de industrias Manccini, Enzo la había citado para hablar del contrato, no sabía por qué, pero temblaba de miedo, estar cerca a él la hacía sentir insegura, sus manos temblaban, trataba con todas sus fuerzas de mantener su cordura.
- ¿Señorita Rocci?- dice una hermosa joven
- Si- sonríe Lizzy
- El señor Manccini la espera, sígame por favor
Lizzy se levanta de la silla y camina detrás de la joven, está la pasea por un conjunto de oficinas muy elegantes, solo se escuchaba el taconeo de la mujer.
- ¿Desea algo de tomar?- pregunta
- Un café- muchas gracias responde Lizzy
- Siga por aquí, el señor la espera- dice la chica y se retira.
Lizzy cruza el mural de la puerta y se encuentra cara a cara con Enzo, este la esperaba de pie sentado en su escritorio, parecía casual.
- Señor Mancinni, buen día- dice Lizzy
- Señorita Rocci, espero se encuentre mejor- dice serio
- Lo estoy, gracias- contesta tranquilamente
Enzo le indica que tome asiento y se hace al otro lado de su escritorio
- ¿Alguna objeción?- pregunta curioso
- Mmh, bueno señor Manccini, algunas inquietudes.
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Comments
Ido Rojas
la espera de pie sentado el escritorio ? te equivocaste , pero lo entendí
2024-05-24
1
Denis Barros
jajaja 😂 yo también
2024-05-15
3
Mildred Álvarez
yo tuve que leer varias veces para entender porque la esperaba de pie,sentado en su escritorio. jajajaja 🤣
2024-03-05
3